Las vacaciones de invierno arrojaron una caída del 10,9% en el movimiento de turistas con respecto al año anterior, cuando los números ya habían mostrado un panorama preocupante: En total, la cantidad de viajeros se redujo más de un 20% desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Las vacaciones de invierno 2025 arrojaron cifras alarmantes para el sector turístico nacional, con una caída del 10,9% en el movimiento de turistas respecto al mismo período del año anterior, según reveló la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Los números confirman la profundización de una crisis que ya había arrojado una preocupante situación en 2024.
4,3 millones de personas viajaron por el país durante este receso invernal, generando un impacto económico de 1,5 billones de pesos (equivalente a 1.163 millones de dólares). Sin embargo, este resultado representa una reducción interanual del 11,2%. Si se compara con 2023, la cantidad de viajeros disminuyó 21,5% y la estadía promedio se recortó un 13,3%.
Este año, el gasto diario promedio alcanzó los 89.236 pesos por turista, cifra que resulta 4,8% superior al año anterior ajustada por inflación. No obstante, la menor duración de las estadías impactó negativamente en el resultado final.
Entre los factores determinantes del retroceso, CAME identificó la pérdida de poder adquisitivo familiar y la falta de competitividad cambiaria, que se tradujo en menor presencia de turistas internacionales.
Paralelamente, los sectores de mayor capacidad económica optaron por destinos en el exterior, un comportamiento que responde a la política del gobierno de Javier Milei de mantener la ilusión de un “dólar barato” hasta las elecciones. Hasta ahora, el sector no recibió respuestas del Secretario de Turismo, Daniel Scioli.
Cómo fue la situación en cada provincia
Córdoba se posicionó como una de las provincias con mayor movimiento turístico, recibiendo más de 500.000 visitantes en julio y generando un impacto económico estimado en 117.116 millones de pesos. El gasto promedio diario por persona alcanzó los 102.109 pesos, con picos de ocupación del 90% en Villa General Belgrano y Villa Carlos Paz.
Muy por detrás quedó Mendoza, que registró cerca de 320.000 turistas con una ocupación hotelera promedio del 65%, superando los 120.000 millones en ingresos turísticos. La provincia mostró estadías promedio de 4,7 días y un gasto diario de 80.000 pesos por persona, impulsada principalmente por el turismo enológico y de montaña.
Misiones tuvo una ocupación hotelera en torno al 75%, posicionándose como uno de los destinos más demandados. Puerto Iguazú lideró con 78% de ocupación y una estadía promedio de 4,5 noches, totalizando más de 255.000 pernoctaciones en la primera quincena de julio.
La provincia de Buenos Aires experimentó una temporada más contenida, con ocupación hotelera por debajo del año anterior tanto en la costa como en el interior. Mar del Plata comenzó con apenas 30% de ocupación, alcanzando 60% solo en días pico. Localidades como Pinamar, Villa Gesell y Necochea registraron flujo moderado, predominantemente familiar.
“Esto tomó color de lamentable y no se espera nada mucho mejor. Fueron jornadas muy tristes“, expresó Jorge Cocco, titular de la Asociación Hotelera de Villa Gesell, quien detalló que “no más de 14 hoteles abrieron sus puertas” y que “la gastronomía no marcó si quiera un 30% lo poco que abrió”.
Santiago del Estero alcanzó picos del 95% en Termas de Río Hondo, generando un impacto económico de 30.000 millones de pesos. Catamarca se destacó por la Fiesta del Poncho, que atrajo más de 28.000 turistas y ocupación del 80% en la capital.
En el sur, Neuquén y Río Negro mostraron contrastes: Bariloche llegó hasta 80% de ocupación, aunque la falta de nieve impactó la experiencia invernal. Tierra del Fuego registró uno de los tickets más altos, con un gasto promedio de 350.000 pesos diarios por turista.
Jujuy mostró ocupación del 73%, destacándose la Quebrada de Humahuaca, Tilcara y las Salinas Grandes. Entre Ríos, con el turismo termal como protagonista, tuvo picos del 80% en algunos destinos, mientras que Santa Fe movilizó 800.000 personas con alto impacto en Rosario y la capital provincial.
Otras provincias como San Luis, La Rioja, La Pampa y Chaco presentaron resultados más moderados, con ocupación entre 40% y 60% y fuerte presencia de turismo regional.
Otro síntoma de la caída del poder adquisitivo
La crisis turística se desarrolla en un marco económico complejo que podría profundizar aún más el retroceso sectorial. Durante los últimos días hábiles de julio, el tipo de cambio experimentó una suba del 4,1% diario, acumulando un alza total del 13,8% en el mes, la mayor desde la devaluación desde fines de 2023.
Este salto del dólar ya comenzó a trasladarse a precios en algunos rubros específicos. La carne registró un alza del 5% sobre el cierre de julio, mientras que el trigo y el maíz aumentaron 10%, lo que anticipa subas en aceites y harinas.
Desde el supermercadismo confirmaron la recepción de listas con alzas entre 4% y 9%, principalmente de Mondelez, Unilever, Colgate y Mastellone. El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) advierte que en los barrios populares los precios corren a velocidad diferente que la registrada por el INDEC.
En junio, los alimentos aumentaron 3,4% en estos sectores, 2,3 puntos porcentuales por encima de la variación oficial del 1,1%. Esta diferencia podría repetirse en julio según las estimaciones del organismo.
Isaac Rudnik, titular del ISEPCI, sostuvo que “el impacto de la devaluación de estos días probablemente impacte fuertemente en el relevamiento de agosto. En el Gobierno seguirán utilizando la herramienta de inducir la baja del consumo con el techo a los incrementos salariales”.
El ancla salarial implementada por la administración nacional muestra resultados palpables. Según la consultora Vectorial, el salario real se encuentra 5,5% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Además, cifra asciende al 11,2% si se utilizan los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2017-2018, un listado de productos actualizado para evaluar la inflación. Los trabajadores públicos resultan los más afectados, situándose 14% por debajo de los niveles previos a la actual gestión.
C-P Consultores confirmó que el salario de bolsillo cayó 5,5% en apenas cuatro meses, y según sus cifras 1,4% por debajo de noviembre de 2023. La particularidad es que, por un breve periodo, el indicador mostró una suba con respecto a 2023, aunque luego volvió a desplomarse.
“Las bondades de la desinflación explotadas el año pasado se encuentran ausentes en la actualidad. El salario efectivo no se recupera, sino que cae“, evaluó la consultora dirigida por Pablo Moldovan y Federico Pastrana.
En los barrios populares, la situación resulta alarmante: mientras los precios de alimentos subieron 3,4% en junio, las ventas descendieron 4%, confirmando los efectos del patrón de recesión inducida que el gobierno utiliza como herramienta antiinflacionaria.
Esta combinación de menor poder adquisitivo, precios en alza y competitividad cambiaria deteriorada configura un escenario que complica las expectativas del sector turístico, que deberá enfrentar una demanda interna debilitada y una creciente preferencia por destinos internacionales entre los sectores de mayores ingresos.