El debate por el Salario Básico Universal divide aguas al interior del gobierno nacional

El debate sobre el proyecto del Salario Básico Universal (SBU) muestra las fisuras internas en el Frente de Todos. Mientras que la ministra de Economía Silvina Batakis y la portavoz presidencial Gabriela Cerrutti rechazaron la iniciativa, ésta recibió el apoyo de Cristina Fernández de Kirchner. Por otro lado, distintos movimientos sociales anunciaron una movilización para el próximo 20 de julio para reclamar por la medida, entre los que se encuentra el MTE liderado por Juan Grabois, un aliado cercano del kirhcnerismo.

Mientras Batakis toma sus primeras medidas para reducir los gastos del Estado y “ajustar las cuentas“, sindicatos y movimientos sociales se preparan para movilizarse en reclamo por el ingreso universal. El debate por el SBU fue reinstalado por Cristina en el debate público y ahora, comienza también a impulsarlo en el Senado.

El viernes 8 de julio, en su discurso en El Calafate, CFK se pronunció a favor de la implementación del SBU. Como respuesta, la vocera presidencial, Gabriela Cerruti, y la ministra de Economía, Silvina Batakis, descartaron la posibilidad argumentando que no hay capacidad presupuestaria para llevar adelante una política de esa envergadura.

El plan de lucha de los movimientos sociales

Para apuntalar la discusión, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que conduce Juan Grabois, la CTA de los Argentinos y la CTA Autónoma anunciaron este miércoles una marcha con cortes en todo el país para el próximo miércoles 20, en el marco de un plan de lucha que se definió en asambleas, en demanda por el SBU y por un “aumento de emergencia para los trabajadores“.

El incipiente plan de lucha apunta a presionar sobre las resistencias del Ejecutivo y allanar el camino para su debate parlamentario. Grabois es uno de los principales impulsores del SBU, y a raíz de las resistencias que el proyecto encuentra en los sectores del Ejecutivo cercanos a Alberto Fernández, es que el líder de Patria Grande expresa ahora su inconformidad de forma explícita.

No sé qué hago en el Frente de Todos“, dijo Grabois al canal LN+ y cruzó duramente a Alberto:

Ya no quiero hablar más con nadie que no tome una medida a favor del pueblo. Me la pasé hablando dos años y medio. Yo no voy a traicionar a nuestra gente, la voy a defender. El presidente está en un termo con sus cinco amigos de la Capital Federal“, afirmó.

En el mismo sentido, Grabois también apuntó contra Cerrutti, otra funcionaria que se expresó en contra de aplicar el SBU en este momento: “Cerruti no sabe si Jujuy queda en Argentina o en otro país porque dice que el presidente vuelve a la Argentina desde Jujuy. No conoce nada que no quede por Palermo Hollywood“, se burló.

Es en este contexto de confrontación interna que el MTE y las dos CTA realizaron asambleas donde decidieron convocar a movilizaciones en todo el país para el próximo 20 de julio.

“Somos millones de trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular en Asambleas Barriales para luchar por un #SalarioBasicoUniversal que garantice un plato de comida y para que nadie este por debajo de la línea de la pobreza“, publicó Dina Sánchez, referente del MTE, en su cuenta de Twitter.

La decisión de marchar el próximo miércoles 20 se tomó en una asamblea en el Hall Central de la Estación Constitución del Ferrocarril Roca, en Buenos Aires. Además de Dina Sánchez, también participó el secretario general de ATE y secretario adjunto de la CTA Autónoma, Hugo ‘Cachorro’ Godoy, quien sostuvo: “Hoy es necesario aumentar el salario de activos y jubilados, aumentar el salario mínimo, e implementar el Salario Básico Universal“.

Por otro lado, desde las estructuras institucionales, es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner quien recogió la bandera del SBU e impulsa su debate parlamentario.

El apoyo de Cristina Kirchner al SBU

En la última semana, CFK convocó a senadores de su entorno para comenzar a trabajar el tema y se espera que la Cámara alta presente también su propio proyecto.

Hasta ahora, la única iniciativa existente lleva la firma del diputado de Patria Grande Itai Hagman, la cual propone un piso de ingresos equivalente a la canasta básica alimentaria (hoy 14.400 pesos) para un universo de 7,5 millones de personas, compuesto principalmente por trabajadores informales o personas en situaciones de vulnerabilidad.

Por estos días, tanto Hagman como otros figuras de Patria Grande han estado asesorando a Juliana Di Tullio y otros senadores que están trabajando en la letra de un nuevo proyecto. La expectativa es que, de comenzar a tratarse primero en el Senado, tendría un mayor impacto político y serviría también para ordenar la interna.

Más allá del SBU, algunos gremios han estado reclamando también por reinstalar el debate por la renta inesperada. Presentado originalmente por Martín Guzmán hace más de un mes, el proyecto establecía una sobrealícuota del impuesto a las Ganancias para aquellas empresas que se habían visto beneficiadas por el alza de precios internacionales debido a la guerra en Ucrania.

La iniciativa nunca comenzó a ser tratada en la Cámara de Diputados y, ahora, en el bloque oficialista están a la espera de una señal de Batakis para ver si activar el debate. A diferencia del SBU – que genera resistencias tanto de parte de la nueva ministra como del presidente Alberto Fernández -, Batakis se manifestó a favor de la iniciativa.

Si bien un sector del FdT aguarda a que Batakis de nuevas señales, la conferencia de prensa que brindó el lunes anticipó la orientación de su gestión. En línea con sus anuncios de “solvencia fiscal“, los cambios apuntan a establecer un sistema de “cuenta única” como sucede en muchas provincias y el congelamiento del personal en los organismos del Estado.

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