El gobernador de La Pampa llevó a Casa Rosada sus reclamos por la deuda que el gobierno de Javier Milei tiene con la Provincia, aunque a la salida del encuentro Sergio Ziliotto aseguró que sus legisladores no tienen previsto acompañar el Presupuesto en el Congreso.
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, visitó este viernes la Casa Rosada para reunirse con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quien se encuentra en la recta final de su raid de encuentros con mandatarios provinciales. Previamente se había reunido con Jorge Macri, jefe de gobierno de CABA.
El encuentro representa el primer diálogo formal con un gobernador peronista declarado opositor por parte de un gobierno que decidió cerrar todos los canales de comunicación con mandatarios como Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gildo Insfrán (Formosa).
En el oficialismo ven al pampeano como una posible fuente de apoyo parlamentario para aprobar el Presupuesto 2026 y el paquete de reformas que se debatirán en las sesiones extraordinarias que comenzarán el 10 de diciembre.
La provincia cuenta con tres diputados y un senador que responden al gobernador, un volumen legislativo que podría resultar útil para las ambiciones libertarias. Sin embargo, según se supó tras el encuentro, Ziliotto llegó principalmente para reclamar deudas pendientes y dejó en claro que sus legisladores no tienen previsto acompañar el proyecto presupuestario.
El encuentro se extendió por 45 minutos y tuvo un carácter protocolar, aunque con tensiones evidentes. El mandatario aprovechó la instancia para reiterar el reclamo formal por una deuda que, según los cálculos de La Pampa, supera los 400.000 millones de pesos. Durante la reunión, entregó a los funcionarios nacionales un detalle actualizado de los montos exigidos.
La mayor proporción de esa deuda se vincula con el déficit previsional que la provincia mantiene debido a no haber transferido su caja jubilatoria a ANSES. Esta situación coloca a La Pampa en “desigualdad de condiciones” respecto de otras jurisdicciones que sí realizaron la transferencia, según palabras de Ziliotto al salir del encuentro.
“No solo debemos acordar la cifra histórica con ANSES, sino también encontrar un mecanismo de actualización“, sostuvo el gobernador, quien recordó que aún se encuentra vigente el plazo fijado por la Corte Suprema de Justicia para definir la diferencia, plazo que finalizará el próximo miércoles.
Rumbo a las sesiones extraordinarias
Consultado sobre si la regularización de la deuda influirá en la postura de los legisladores pampeanos respecto del Presupuesto 2026, Ziliotto fue tajante. “No tiene nada que ver una cosa con la otra. No se planteó en ningún momento cuál será la actitud de los diputados o senadores de La Pampa; este reclamo va por un carril totalmente diferente”, aseguró.
El mensaje apunta a despejar cualquier interpretación transaccional: el reclamo por los recursos que corresponden constitucionalmente a la provincia no implica contraprestaciones ni acuerdos políticos de otro tipo. “Esto no es un toma y daca”, enfatizó el gobernador, corriéndose de la lógica que rodea las negociaciones previas al llamado a extraordinarias.
Ziliotto confirmó que, tal como está redactado, el proyecto de Presupuesto 2026 “no contempla los intereses de la provincia”, ni asegura recursos para obra pública o compensaciones de las deudas nacionales con las provincias. “Es un presupuesto que no cubre nuestras necesidades, y por responsabilidad institucional seguimos defendiendo a La Pampa”, puntualizó.
En las filas libertarias consideran que Ziliotto tiene mayor predisposición al diálogo con el Gobierno en comparación con otros mandatarios peronistas opositores, lo que explicaría por qué fue el único convocado hasta el momento.
El ministro del Interior encabeza un operativo de reuniones con gobernadores que busca asegurar los votos necesarios para el paquete de reformas, el Presupuesto y los proyectos tributarios y laborales.
Según aclaran desde la administración pampeana, su presencia en Buenos Aires no implicó acercamiento político, sino la necesidad de plantear las cosas directamente y defender los intereses provinciales ante un diseño fiscal que, según interpreta, recentraliza recursos y debilita a los mandatarios.
En principio, a Santilli solo le restan encuentros pendientes con el santafesino Maximiliano Pullaro y el puntano Claudio Poggi, quien no tiene representación parlamentaria, y no parece tener intenciones de responder a los reclamos de otras provincias opositoras.