Tras una prolongada inactividad, la Confederación General del Trabajo (CGT) reanudó su actividad en una reunión ampliada de su mesa chica, sin el moyanismo, en la que se expresaron críticas contra el Ejecutivo nacional por la crisis económica, la “falta de reacción” y el “destrato” de algunos funcionarios. La central obrera resolvió realizar un acto para el 1° de mayo, Día del Trabajador.
Un despertador para la CGT
Que una veintena de sindicalistas de la CGT se hayan reunido ya fue una noticia en sí misma: la central obrera no se reunió nunca en lo que va del 2023 y sólo hubo contactos informales hasta ahora.
De hecho, durante todo el 2022 el Consejo Directivo de la CGT se reunió apenas 5 veces. Ahora, la dirigencia sindical busca reactivarse ante un contexto crítico de la economía, con una inflación en alza y salarios que a duras penas llegan a fin de mes, en un decisivo año electoral.
En el encuentro realizado este miércoles en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que tuvo su importante cuota de catarsis, se expuso que la brecha entre el Gobierno y los sindicalistas es más grande de lo que querría el presidente Alberto Fernández y que la CGT quiere hacer público su malestar ante la falta de soluciones: hablaron de aprobar un documento que graficará los reclamos al oficialismo y a la oposición como responsables de la situación actual y analizaron convocar a un acto para el 1° de mayo.
Además los cegetistas acordaron que una comisión buscará dialogar la semana próxima con Pablo Moyano, el cotitular de la CGT y referente de Camioneros, con vistas a incorporarlo con la misma agenda a la reunión plenaria pautada por ahora para antes de fin de mes.
Paritarias o suma fija
También se realizó una puesta en común de la situación de cada actividad y una preocupación generalizada por la falta de control de la inflación por parte del Gobierno.
De todos modos en este aspecto los concurrentes insistieron en que la única herramienta válida para administrar la disparada de los precios son las negociaciones paritarias -que en todo caso podrán ser por plazos más cortos– y descartaron de nuvo alternativas como el pago de una suma fija como busca plantear el kirchnerismo y el sindicalismo más combativo.
En cambio propusieron enfocarse en reclamarle al ministro de Economía Sergio Massa -con quien aún mantienen un buen vínculo- un alivio en Ganancias, un gravamen que varios de los dirigentes reconocieron como el principal problema de sus afiliados.
En la central obrera nadie descarta una medida de fuerza si desde la Casa Rosada no surgen respuestas a los reclamos cegetistas.
Los fondos para obras sociales
También hubo un informe por parte de José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) de las negociaciones con el Ejecutivo por la distribución de fondos para las obras sociales sindicales.
Sobre este punto, la CGT reclama de forma urgente por la reunión demorada con el ministro de Economía para contar con garantías de que el Estado las auxiliará con fondos reservados en el Presupuesto 2023 pero cuya afectación no está asegurada.
Para este año los dirigentes alegan que harán falta no menos de 110 mil millones de pesos para no desfinanciar a las prestadoras de los sindicatos, que atienden a casi 20 millones de personas y son por lejos el subsistema de salud más extendido por encima del público y el privado.
El acuerdo con el FMI
Además hubo margen para un debate interno sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Estamos de acuerdo en que en este escenario lleno de incertidumbre se hará necesario reperfilar las pautas que se firmaron con el Fondo. Frente a las cuestiones económicas, sociales y productivas de la coyuntura, en particular la sequía, se hace necesario una reestructuración de lo negociado“, precisó Gerardo Martínez (UOCRA).
Además de Lingeri y Martínez, participaron del encuentro los cosecretarios generales, Héctor Daer y Carlos Acuña, y otros dirigentes como Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Argentino Geneiro (gastronómicos), Horacio Arreceygor (televisión), Carlos Bonjour (personal de entidades civiles y deportivas), Agustín Amicone (industria del calzado), Noé Ruiz (modelos), Juan Carlos Schmid (portuarios), Carlos Frigerio (cerveceros), Carlos Sueyro (aduanas) y Norberto Di Próspero (empleados legislativos), entre otros.
