La brutal represión desatada en Jujuy por el gobernador Gerardo Morales unificó posturas en las dos principales coalición políticas nacionales. Unión por la Patria (UP) repudió las dramáticas imágenes que rememoran los peores momentos de la política nacional; en tanto Juntos por el Cambio (JxC) se encolumnó en defensa de la violencia estatal ejercida por el radical.
Todos lo mismo
El macrismo comunicacional se encargó de instalar la idea que al interior de JxC coexisten “palomas” y “halcones“, cuya distinción radicaría en la forma en la que impulsarían su inconfesado “cambio”. Mientras los primeros apelarían al diálogo y consenso, los demás harían uso del “coraje” para imponer las reformas.
Pero lo cierto es que en rigor de verdad, tal diferencia no existe. Ya que tres de los cuatro distritos que gobierna JxC -CABA, Jujuy, Corrientes y Mendoza- son comandados por supuestas “palomas“, pero que a la hora de hacer uso del aparato represivo del Estado no dudan en dar rienda suelta a todo su potencial violento.
La desproporcionada y brutal represión desplegada por la policía de Gerardo Morales en Jujuy es prueba cabal de ello.
El conflicto social en Jujuy escaló desde distintos puntos de partida: desde un reclamo salarial docente -cuyos ingresos se registran por debajo de la línea de indigencia en Jujuy- a las protestas de comunidades originarias cuya mera existencia se ve amenazada por la reforma de la Constitución provincial que impulsa Morales.
La modificación inconsulta y la aprobación entre gallos y medianoche de la nueva Carta Magna desató la legítima bronca de los manifestantes, que se vio respondida por el ilegítimo uso desmedido de la fuerza policial: cerca de 50 detenidos, aproximadamente el mismo número de heridos, menores de edad que perdieron incluso la vista por ataques policiales, secuestro de manifestantes en vehículos sin patentes y cuatro horas de represión incesante, cómo agentes de la fuerza provincial rompían a las patadas puertas de viviendas particulares e irrumpían sin que existiera orden de allanamiento ni delito en flagrancia.
A esto debe agregarse la gravísima herida que recibió Nelson Mamaní, del Movimiento Argentina Rebelde, quien fue herido gravemente en la cabeza y trasladado en ambulancia al hospital Pablo Soria. Mamaní apareció en un primer plano televisivo cuando la señal C5N captó el momento en que una granada de gas de la policía impactó en su sien, dejándolo inconsciente, en medio de un charco de sangre en la calle.
Las dramáticas imágenes no tuvieron un mayor impacto debido al inmoral bloqueo mediático del macrismo comunicacional, que replicó en todos sus medios que lo sucedido fue un “hecho de violencia” perpetrado por “militantes violentos”, supuestamente pagados y enviados de otras partes del país por el “kirchnerismo y la izquierda” (sic).
A ello se le debe sumar la conferencia de prensa improvisada “de urgencia” por toda la plana mayor de Juntos por el Cambio. Ante las cámaras de medios amigos, la alianza opositora reunió a otrora enemigos irreconciliables como Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, Maximiliano Ferraro y Martín Lousteau, Miguel Ángel Pichetto y José Luis Espert, entre tantos otros.
JxC no puede darse el lujo de cuestionar el carácter democrático o la institucionalidad de uno de los pocos distritos que gobierna, porque de hacerlo se verían claramente perjudicados a tan poco tiempo de fechas electorales clave.
Sin mencionar ninguno de los gravísimos hechos antes detallados, la plana mayor cambiemita apeló a un bizarro e insostenible relato, culpando al gobierno nacional de “usar la violencia para tapar lo que está pasando en Chaco” (sic). En una comparación gratuita e infundada, pretenden instalar la idea de “grupos financiados” por el kirchnerismo para generar violencia en Jujuy con el oscuro objetivo de “tapar” un femicidio ocurrido en Chaco. Repudiable es lo menos que le cabría decir a este relato.
Relato aparte, la foto fue contundente. Supuestas “palomas” y declarados “halcones” unieron fuerzas y discursos para mostrarse como lo que son: expresiones de un mismo proyecto político, que de ser necesario se sustentará por la fuerza e imposición.
Aún se desconoce si los hechos de las recientes jornadas perjudicarán o envalentonarán a Morales -en términos electorales- debido a que el jujeño busca ser el compañero de fórmula de Rodríguez Larreta.
Consenso en el repudio
Del otro lado de la vereda política, Unión por la Patria también unificó posturas, pero en sentido diametralmente opuesto.
El oficialismo se destacó en tiempos recientes por la imposibilidad de alcanzar consenso en materia de estrategia electoral, o siquiera incluso en programas de gobierno. O mejor dicho -en rigor de verdad- de que la minoría acepte o enriquezca el programa y plan de la incuestionable mayoría. Curiosamente, para la mayoría de UP, lo hecho por la gestión del ex-Frente de Todos dejó bastante que desear y, en todo caso, la tarea de la nueva plataforma electoral sea lograr una síntesis superadora.
Sin embargo, la gravedad e impacto de las imágenes jujeñas lograron acercar posiciones en -al menos- un tema de sensibilidad social como la represión. Ejemplo de ello fue la seguidilla de mensajes en redes sociales de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner que prácticamente al mismo tiempo repudiaron la represión de Morales.
El primer reflejo del radical del norte ante el desborde en su provincia fue -justamente- responsabilizar al presidente y la vice de la violencia. Por supuesto, tal miseria fue respondida casi de inmediato.
Usted es el único responsable de haber llevado a nuestra querida provincia de Jujuy a esta situación límite tratando de imponer una reforma constitucional que no respeta la Constitución Nacional. https://t.co/0W9eBEkUmH
— Alberto Fernández (@alferdez) June 20, 2023
“Usted es el único responsable“, le retrucó Fernánez. “Morales no mienta más, hasta James Cameron se dio cuenta“, ironizó CFK.
¿Ve Morales por qué no hay que mentir? No es La Cámpora, ni el kirchnerismo, ni la Vicepresidenta, ni el Presidente… Es la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) con sede en Washington, la que se acaba de… pic.twitter.com/1divMMnHl0
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) June 20, 2023
Incluso los eventuales rivales de las PASO, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro y el embajador Daniel Scioli, también coincidieron en el repudio a la violenta represión en Jujuy. Cabe destacar en este punto que Wado de Pedro fue de los primeros funcionarios nacionales -y el primer precandidato- que se expresó sobre lo sucedido en Jujuy.
Cristina compartió además el informe rubricado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA) -con sede en Washington, EE.UU.- en la que el organismo insta al Estado a respetar los estándares de uso de la fuerza policial en Jujuy.
Lo dramático de las imágenes despertó la repercusión internacional el mismo día de los hechos. No fue sólo la CIDH la que se expresó al respecto: también se le sumó Amnistía Internacional y la Human Right Watch.
Además, CFK recordó que la represión está “en el ADN” de Morales, debido a que este fue un “alto funcionario del Gobierno de la primera Alianza que establecía el Estado de Sitio y fue responsable de 38 muertes“.
Hoy vivimos un día muy particular en la Argentina. Las escenas de la represión en la Provincia de Jujuy, transmitidas en vivo por la televisión, nos remitieron por instantes a las que vivimos en aquel diciembre del 2001. Para los que no recuerdan o aún no habían nacido, les… pic.twitter.com/rBuoDpuLaT
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) June 20, 2023