Iñaki Gutiérrez se mostró con Javier Milei tras varios meses de perfil bajo y se suma al sector de Karina Milei para disputarle las redes sociales a Las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo en medio de las tensiones con el “equipo Rocket” de los Menem.
Iñaki Gutiérrez reapareció después de varios meses con bajo perfil y se reubicó en el centro de la disputa política más caliente del Gobierno: la guerra entre el sector de Karina Milei y el del asesor presidencial Santiago Caputo por el control de la comunicación oficial en redes sociales.
El presidente Javier Milei compartió este miércoles una foto junto al influencer en la Quinta de Olivos, donde compartieron un desayuno por el cumpleaños de Gutiérrez. La imagen, difundida por el propio mandatario, funcionó como señal política en un momento de tensión interna que no da tregua.
Según fuentes del oficialismo, Gutiérrez se acercó al espacio encabezado por Karina Milei y los hermanos Martín y Eduardo “Lule” Menem, que buscan consolidar su presencia en el ecosistema digital que hasta ahora controlan Las Fuerzas del Cielo, la agrupación alineada con Caputo.
A las 8:00 desayunando con el presi en mi cumpleaños 25! VLLC! @JMilei pic.twitter.com/FOTzjnUtmR
— Iñaki Gutiérrez (@inakiigutierrez) May 27, 2026
Cabe recordar que Gutiérrez no se había ido por propia voluntad. Desde que Milei llegó al poder, los funcionarios de comunicación que responden a Caputo fueron limitando sus funciones y desplazándolo de los espacios de decisión.
El joven, que había sido una pieza clave del equipo digital durante la campaña electoral de 2023 y que maneja desde entonces la cuenta de TikTok del presidente, quedó relegado a un segundo plano dentro de la estructura oficial. Pese a ese corrimiento, mantuvo la comunicación con Milei y continuó como community manager de la red social.
El golpe más duro llegó a principios de año. Su pareja, Eugenia Rolón, fue detenida en Mar de Ajó tras un control de alcoholemia que arrojó 1,89 de alcohol en sangre. Rolón, que no contaba con licencia de conducir, recibió la prohibición provincial de tramitarla.
El episodio generó un cimbronazo mediático e interno: tanto ella como Gutiérrez habían sido señalados como responsables del manejo de la cuenta oficial de la Casa Rosada, lo que intensificó las críticas internas por exponer al oficialismo a un nuevo escándalo.
Tampoco ayudaron sus dichos sobre las personas en situación de vulnerabilidad. El libertario había dicho que el “70% de los habitantes de las villas” eran “extranjeros” y propuso “echarlos“. Poco después, tuvo que dar un paso al costado y mantener silencio público durante meses. Hasta ahora.
Un peón en la guerra entre Karina y Caputo
Así, Gutiérrez se convierte en otra pieza de la disputa entre el sector de Karina Milei y el de Santiago Caputo que, aunque viene de antes, encontró un nuevo combustible en el escándalo de la cuenta “periodistarufus”.
Semanas atrás, los tuiteros nucleados en torno al asesor presidencial acusaron a Martín Menem de haber utilizado ese perfil anónimo para operar contra sectores del Gobierno y criticar al equipo económico.
Menem lo negó y Milei intentó apaciguar las aguas: dijo que a Menem le habían “plantado” algo “prefabricado” y, al mismo tiempo, reafirmó que Caputo era “como su hermano”. La salida salomónica no convenció a nadie.
De hecho, poco después Daniel Parisini (conocido en redes como Gordo Dan), publicó lo que presentó como pruebas de que la cuenta anónima había sido operada desde el entorno de Menem.
Citó a la plataforma Wayback Machine, del archivo digital Internet Archive, para sostener que el vínculo entre el diputado y el perfil era irrefutable. “El link fue compartido inexorablemente desde la cuenta de Martín Menem. No quedan dudas: no fue plantado. No le mientan nunca más al presidente“, escribió.
El episodio encendió una escalada de acusaciones cruzadas que no se detuvo ni con los gestos de Milei durante el acto oficial por el aniversario de la Revolución de Mayo, donde abrazó a Caputo en público e intentó mostrar unidad.
La guerra en redes siguió su curso: ataques a figuras del karinismo como la diputada Lilia Lemoine, cuestionamientos a los Menem, y una causa judicial por violencia política contra once tuiteros libertarios. Esa causa está en manos de la fiscal de delitos complejos Celsa Ramírez, quien imputó y citó a indagatoria a once personas luego de identificar los usuarios denunciados.
El expediente se abrió en septiembre de 2024 a partir de una denuncia de Sebastián Pareja y se mantiene bajo secreto de sumario. Los acusados enfrentan cargos por amenazas, instigación a cometer delitos e incitación pública contra instituciones.

¿Por qué les dicen el Equipo Rocket a los Menem?
En ese clima, los caputistas bautizaron al bando rival. Al sector de los Menem lo llaman “Equipo Rocket”, en referencia a la banda de villanos del anime Pokémon (Jessie, James y Meowth) que siempre está cerca de lograr sus objetivos y termina fracasando por su propia torpeza.
El apodo corrió rápido en redes y comenzó a usarse con ironía para identificar a quienes responden a Karina Milei y a los riojanos.
La punta de lanza de ese sector en el terreno digital es el cineasta Santiago Oría, actual director de Realización Audiovisual de la Presidencia y hombre de confianza de la hermana del mandatario. Junto a Lemoine, Oría encabeza la ofensiva karinista en la red X.
También cumple un rol en esa estructura Macarena Jimena Rodríguez, coordinadora de Contenidos Digitales de la Subsecretaría de Prensa y fotógrafa oficial del presidente. Oría y Rodríguez fueron los articuladores de dos reuniones entre Milei y un grupo de influencers y militantes libertarios que no pertenecen a Las Fuerzas del Cielo.
Fue precisamente Oría quien elaboró el video que Milei utilizó para desmentir la relación entre la cuenta periodistarufus y los Menem. Desde el caputismo, el repudio hacia el cineasta es explícito: “No odiamos lo suficiente a Oría, en el ranking es más odiado que los Menem”, dijo un referente de Las Fuerzas del Cielo.
En el plano institucional, el mapa karinista incluye figuras de peso en el gabinete. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se alinea con este sector, al igual que el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques (quien llegó al cargo por recomendación del operador judicial Santiago Viola, vinculado a los Menem).
También están la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva (quien proviene de las filas de Patricia Bullrich, pero optó por afianzar su alineamiento con los Milei), el ministro de Defensa Carlos Presti y el ministro del Interior Diego Santilli (otro macrista devenido en libertario).
Este último ocupa una posición más fronteriza: su vínculo original con el oficialismo pasó por el caputismo, pero el karinismo lo adoptó con el tiempo. Santilli evita exposición en la interna mientras trabaja en convencer a La Libertad Avanza de ponerlo como candidato a gobernador bonaerense.
Es en ese contexto donde se reinserta Gutiérrez, quien se apalancó en su buena relación personal con el mandatario para retornar al gobierno, esta vez como parte del Equipo Rocket.
Santiago Caputo y Las Fuerzas del Cielo
Del otro lado del tablero, Caputo mantiene su propio mapa de lealtades. En el plano institucional, cuenta con el respaldo del ministro de Economía Luis Caputo (su tío), el ministro de Salud Mario Lugones y el canciller Pablo Quirno.
Quirno no solo reemplazó a Gerardo Werthein, considerado un adversario de Caputo, sino que además adoptó el lenguaje propio de Las Fuerzas del Cielo. Un retuit del 25 de Mayo que hacía referencia al “equipo Rocket” con ironía dejó claro su alineamiento.
También integran el radio de influencia de Caputo los organismos vinculados a la Secretaría de Inteligencia (SIDE), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), parte del directorio de YPF y la Secretaría de Energía, que si bien depende formalmente de Economía, reporta de manera directa al asesor.
Dos nombres propios completan el círculo más íntimo: María Ibarzábal, secretaria Legal y Técnica a quien Caputo cuida como uno de sus activos políticos más importantes, y Sebastián Amerio, procurador del Tesoro.
En el ecosistema digital, Parisini es la figura más visible: conduce el canal de streaming Carajo y lidera a un grupo de tuiteros que mantiene la ofensiva contra los Menem y sus aliados.
El diputado provincial Agustín Romo también integra ese espacio. Desde allí, los ataques se dirigen no solo a los Menem sino a todo el entorno de Karina: Lemoine, Oría, sus asesores y ahora, nuevamente, Iñaki Gutiérrez.
“La conducción no existe. Hay un gobierno de Karina y un gobierno de Caputo”, afirman en Casa Rosada. Milei continúa sin dar señales claras de inclinación y alterna gestos hacia ambos lados. La foto con Gutiérrez en Olivos fue la señal más reciente de que la balanza, al menos en el terreno digital, podría estar moviéndose.