Caído el debate por la suspensión de las PASO, ahora habría consenso en el oficialismo y en parte de la oposición para avanzar en la idea de atrasar las primarias y así achicar el calendario electoral. Por otra parte, la interna en el FdT se debate entre las aspiraciones de reelección de Alberto, el “postalbertismo” y el rol protagónico de CFK y Máximo Kirchner.
Atrasar las PASO
Quien puso la rueda a girar fue el diputado nacional Máximo Kirchner cuando dijo este lunes en El Destape: “Entendemos que el plazo entre las PASO y las generales tiene que ser más corto”.
Las declaraciones de Kirchner se interpretaron como una suerte de clausura al debate por la suspensión de las primarias, luego de no encontrar el consenso dentro del frente gobernante sumado al rechazo tajante de Juntos por el Cambio -que necesita desesperadamente de las PASO para dirimir sus duras internas-.
Desde el lado oficialista, el Instituto Patria, la mayoría de los gobernadores y Sergio Massa bregaban por la suspensión, la Casa Rosada, la CGT y los movimientos sociales expresaron abiertamente su rechazo a la iniciativa.
Sin embargo, la idea de atrasar las PASO encuentra respuestas positivas de parte de todas las tribus del Frente de Todos. Tanto el presidente Alberto Fernández como los movimientos sociales no tendrían mayor inconveniente en el cambio de calendario, siempre y cuando efectivamente se celebren los comicios.
Desde el Frente Renovador, conducido por Sergio Massa, también ven con buenos ojos la iniciativa, ya que le daría más tiempo al ministro de Economía en la gestión y poder mostrar mejores resultados, en particular en materia de inflación. Un mes de ventaja sería vital en su lucha contra el tiempo.
En el Instituto Patria afirman que siempre vieron que el plazo de casi 80 días que debe transcurrir entre las elecciones primarias y las generales, de acuerdo al cronograma electoral vigente, es demasiado largo en términos de efectos políticos.
El plazo más conveniente, creen, sería el que actualmente rige para el intervalo que hay entre las elecciones generales y el ballotage, de cuatro semanas.
Lo que ocurrió en las elecciones presidenciales de 2019 marca lo que tanto el oficialismo como la oposición temen que se repita.
Aquel año, el FdT dio el batacazo en las elecciones primarias del 11 de agosto, cuando consiguió el 47,8% de los votos, frente al 31,8% que obtuvo Juntos por el Cambio, con la fórmula que encabezaba el expresidente Mauricio Macri.
La diferencia abismal que marcaron las urnas fue la antesala de un descalabro económico total.
Al día siguiente de las primarias, el precio del dólar subió de 42 a 60 pesos, la bolsa registró importantes caídas y aumentó el riesgo país. Los días posteriores profundizaron la crisis.
Cabe recordar que incluso se abrió en 2019 una causa judicial para investigar si Macri ordenó al Banco Central no intervenir en el mercado cambiario con la finalidad de que el dólar se disparara.
El lunes 12 de agosto, Macri y su compañero de fórmula, Miguel Ángel Pichetto, brindaron una conferencia de prensa en la que evitó hacer cualquier tipo de autocrítica por el descalabro económico que provocó y prefirió desplegar una campaña de terrorismo económico, culpando de la crisis al resultado electoral favorable al peronismo.
El antecedente, presente en el recuerdo del peronismo y de la oposición, podría llevar a un acuerdo parlamentario para postergar la fecha de las PASO en 2023.
Tanto dirigentes que integran el grupo de los “halcones” como otros de ala “moderada” ven positiva la iniciativa, al tiempo que les lleva alivio las señales de que la suspensión está casi descartada.
En JxC reina la certeza de que ganarán las elecciones presidenciales de 2023 y que eso -especulan- quedaría plasmado en las PASO. Por eso, cuando el FdT puso sobre la mesa el debate sobre la suspensión de las primarias, dentro del bloque del espacio opositor en Diputados comenzaron las conversaciones sobre la posibilidad de acortar el periodo entre ambos comicios.
La danza de candidatos en el FdT
El debate por la suspensión o no de las PASO también generó su capítulo dentro del FdT. A varios meses del cierre de listas, nada está definido dentro del peronismo al tratarse de las posibles candidaturas.
El lunes, Máximo Kirchner sugirió que “creía” que Cristina Fernández de Kirchner no será candidata en 2023. En esa misma entrevista, el presidente del PJ bonaerense opinó que sería por lo menos “extraño” que el presidente se presente a competir como uno más entre otros candidatos o candidatas.
“Hay que ver a un oficialismo nacional en PASO. Macri hizo PASO en el 2015, no en el 2019.”, recordó Kirchner. “Para un oficialismo que su presidente vaya a PASO con otros competidores es por lo menos extraño”, insistió.
El martes, la encargada de poner en duda la posible postulación de Alberto a su reelección fue la jefa del bloque de senadores del Frente de Todos en la Legislatura bonaerense, Teresa García, una dirigenta muy cercana a la vicepresidenta.
“No tengo idea cuál es su voluntad, su deseo. No hablo con él así que no sé qué es lo que quiere hacer. Tendrá todo su derecho de hacerlo”, dijo García, en una entrevista con AM 750.
“Las PASO tienen una complicación y es que no sirven para seleccionar dirigentes. Es una foto. Es una encuesta grande. Nosotros, antes de las primarias, lo que tenemos que tener es un criterio de selección de candidatos. ¿Quiénes son los mejores? ¿Alberto? Bueno si él y su gente determinan que quieren ir a una PASO, que lo hagan. Pero a mí me parece que la sociedad ya le ha dicho que no”, sentenció García.
La senadora bonaerense fue dura con su caracterización de la gestión nacional:
“No es lo que la gente espera del peronismo. El peronismo tiene que volver a recuperar la confianza del pueblo porque van a ser tiempos muy duros en el mundo. Necesitamos un peronismo muy cercano a la gente y soluciones”, planteó.
El encargado de responder estos dichos fue el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, uno de los pocos funcionarios que todavía podría apoyar una eventual candidatura de Alberto.
“Si el presidente siente que la mejor forma de dirimir las discusiones en el Frente es una competencia, por qué le tienen miedo a competir”, desafío Aníbal Fernández.
“El presidente fue el primero que dijo que todo el mundo que tenga vocación de participar tiene que hacerlo y está la primaria abierta. Él se somete a ser uno de los candidatos que va a competir”, completó.
¿Un “postalbertismo”?
Por su parte, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “Cuervo” Larroque, advirtió que hay dirigentes cercanos al presidente Alberto Fernández que están armando ya el “postalbertismo“.
Larroque cuestionó los recientes encuentros entre los principales dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y los jefes de los movimientos sociales alineados con la política del gobierno, haciendo suponer una futura pelea de espacios en las listas con vistas a las elecciones del 2023.
“Cuando uno se saca una foto es para que tome dimensión pública. Aquellos que participan tienen interés de transmitir un mensaje y lo marcaron con absoluta claridad“, subrayó el ex diputado nacional.
En ese sentido, el referente kirchnerista aseguró que:
“Aquellos sectores que le quemaron la cabeza al Presidente con la idea de armar el albertismo hoy están ya en vías de armar el postalbertismo”.
“Éso es lo que se observa cuando se crean partidos o instancias políticas que parecieran diferenciarse de lo que todos quisimos siempre, que es la unidad”, opinó.
Los comentarios de Larroque son en referencia a los armados electorales de la CGT y del Movimiento Evita. Los primeros buscan disputar espacios en las listas, los segundos desean ir a internas contra intendentes y gobernadores, teniendo por caso emblemático la candidatura de la diputada Patricia Cubría para enfrentar al intendente Fernando Espinoza en La Matanza.
El rol de Máximo y CFK
Lo único seguro de aquí al 2023 es el rol central que cumplen CFK y Máximo Kirchner, quienes lideran el espacio mayoritario dentro del FdT. El diputado buscará permanecer en el Congreso, y aún sobrevuela la incógnita sobre qué hará la titular del Senado.
Con el objetivo de ganarle a JxC, Cristina relegó el primer lugar en la boleta del FdT en 2019 para ser la compañera de fórmula de Alberto. ¿Repetirá la fórmula? ¿Escuchará al operativo clamor para que sea ella la candidata principal?
La única certeza es que la vicepresidenta será parte de la contienda y tendrá la lapicera a la hora de cerrar listas.
Mientras tanto, Máximo asegura que la elección se puede ganar si se controla la inflación y se acomoda la política.