Los jubilados vuelven a marchar acompañados por hinchas de distintos clubes, sindicatos, la CGT y otras organizaciones hacia el Congreso, donde Patricia Bullrich los espera con un fuerte operativo de seguridad y la amenaza de impedir que los hinchas vuelvan a ingresar a eventos deportivos.
Este miércoles a partir de las 17 horas los jubilados volverán a manifestarse frente al Congreso Nacional, para reclamarle al Gobierno de Javier Milei un aumento de haberes y del bono que desde hace meses se mantiene congelado en 70 mil pesos, así como la continuidad de la moratoria previsional y el acceso a medicamentos sin cargo.
Sin embargo, en esta oportunidad las agrupaciones que suelen manifestarse todas las semanas estarán acompañadas por organizaciones sociales, hinchas de distintos clubes, partidos políticos, sindicatos y la CGT.
El reclamo tendrá así mayor volumen del habitual, y su llegada al parlamento ocurrirá mientras los legisladores debaten los proyectos relacionados con la criptoestafa de Milei y la declaración de emergencia en Bahía Blanca.
Temiendo que una multitud se agolpe en las inmediaciones del edificio, la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich valló las inmediaciones del Congreso y puso en funcionamiento un fuerte operativo de seguridad.
La represión contra los jubilados se volvió una imagen habitual desde la llegada de Milei a la Presidencia, aunque desde la semana pasada comenzaron a sumarse a las marchas hinchadas de fútbol.
Aprovechando esta situación, Bullrich intentó deslegitimar la movilización, que consideró una “marcha de barras bravas“. En las últimas horas, amenazó con aplicarles el derecho de admisión para eventos deportivos a los socios de clubes que estén presentes.

Cada vez más sectores se suman a la marcha
Inicialmente el Club Chacharita había liderado la defensa del reclamo. Sin embargo, ahora hinchas de Tigre, Ferro, Deportivo Merlo, River, Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo y otros equipos confirmaron su presencia. En total, son 15 agrupaciones las que dirán presente este miércoles.
También respaldaron a los jubilados figuras del fútbol como Héctor “el Negro” Enrique y Dalma Maradona. De hecho, las convocatorias apelaron a una conocida frase de Diego Armando Maradona: “Hay que ser muy cagón para pegarle a los viejos”.
También se sumaron grupos como Motoqueros Unidos y sindicatos como el del neumático, SUTNA. Si bien esto dará más volumen al reclamo, también podría utilizarse como excusa por parte del Gobierno Nacional para reprimir.
En este contexto, desde el Frente de Izquierda aseguraron que sus diputados dejarán sus bancas para acompañar la marcha, una decisión que también tomarían los de Unión por la Patria.
Entre tanto, la mesa chica de la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió este martes acompañar la movilización de los jubilados tras una reunión en la sede de UPCN, donde trataron temas que atañen “a la situación social, laboral, y económica y afectan derechos y puestos de trabajo de distintas actividades de forma grave”.
Además, aseguraron su participación en el primer congreso general de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) que se realizará el próximo 13 de marzo, y adelantaron que participarán de la movilización para el próximo lunes 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
La amenaza de Bullrich a los hinchas
La cada vez más abultada convocatoria provocó la respuesta inmediata de Bullrich, quien apuntó directamente a los hinchas, amenazándolos con impedir su ingreso a eventos deportivos, algo que finalmente se materializó este miércoles con la resolución 321/2025.
En ella se amplía los alcances de las medidas de “restricción para concurrir a espectáculos futbolísticos a toda persona que considere que puede generar un riesgo para la seguridad pública”. Para ello, se incorporaron “nuevos supuestos para optimizar la aplicación de dicha herramienta preventiva”.
Previamente, había publicado un comunicado en el que calificaba la jornada como una “marcha de las barras bravas” y advertía que “ante la posible participación de hinchadas del fútbol argentino en la marcha prevista”, se “implementarán estrictas medidas para garantizar el orden y la seguridad pública”.
“Se recuerda que cualquier persona que incurra en conductas que afecten la seguridad, participando en actos que generen desmanes o disturbios con violencia contra las personas o los bienes, o que realice cualquier acción contraria a la ley, será identificada y detenida“, agregó.
Por otro lado, el texto afirmaba que “se le aplicará la Restricción de Concurrencia Administrativa a todo evento deportivo, lo que implicará la prohibición de ingreso a los estadios de fútbol en cualquier lugar del país”.
“No se tolerarán hechos de violencia en manifestaciones o eventos de cualquier índole y se aplicará estrictamente lo establecido en el artículo 194 del Código Penal“, que pena con prisión de tres meses a dos años a quien “impidiere estorbare o entorpeciere” el funcionamiento del transporte y los servicios públicos.
Se trata, a todas luces, de una amenaza contra quienes participen en la marcha, emitida pese a que ninguna de las convocatorias llama a ejercer desmanes o actos violentos.
El fin de la moratoria, otro golpe para los jubilados
Las políticas de ajuste que viene implementando el Gobierno de Javier Milei tuvieron un particular ensañamiento con los jubilados, quienes no solo cuentan con haberes mínimos muy por debajo de la canasta básica, sino que perdieron el acceso a varios medicamentos gratuitos vía PAMI.
La situación se agravará a partir del próximo 23 de marzo, cuando también pierdan el derecho a jubilarse a través de la moratoria previsional, una decisión que afectará a 243 mil personas. Es que el 50% de los varones y el 69% de las mujeres en edad jubilatoria no podrá acceder a un haber jubilatorio, y se les quitará la herramienta para regularizar su situación.
Para colmo, los mayores de 65 años pertenecen al sector en el que más creció la miseria durante el año pasado, con un aumento de 16,5% al primer semestre de 2024 (último informe disponible). Una cifra por encima de la suba promedio del 12,8%. Así, son más de un millón de personas ancianas en situación de pobreza.
Los propios datos oficiales del Gobierno reconocen que “en diciembre de 2024 la cantidad de jubilados fue de 5.612.281, de los cuales 3.842.357 accedieron con moratoria”, un 68% del total.