Patricia Bullrich puso a disposición su renuncia como jefa de la bancada de La Libertad Avanza, en lo que no solo representa otra muestra de autonomía, sino que además es una apuesta para forzar a Javier Milei a aceptar sus términos bajo la amenaza de romper el bloque.
Patricia Bullrich puso a disposición su renuncia como jefa de bloque de La Libertad Avanza en medio de una disputa abierta con el gobierno de Javier Milei por el pliego de la candidata a jueza Verónica Michelli.
La senadora había anticipado que no acompañaría la decisión de la Casa Rosada de retirar esa postulación del Senado, y esa postura la llevó a tener una conversación con el presidente en la que ofreció dejar su cargo. Milei rechazó la propuesta.
El episodio pone de manifiesto una tensión que viene creciendo desde hace meses. Bullrich acumuló gestos de distanciamiento del gobierno: primero fue la exigencia de que el jefe de gabinete Manuel Adorni presentara su declaración jurada ante un escándalo por enriquecimiento ilícito; luego vinieron críticas internas en reuniones de gabinete.
Ahora, con el episodio del pliego, la senadora vuelve a poner en relieve las tensiones con uno de los asuntos más sensibles en la relación entre el Ejecutivo y el Congreso: la designación de jueces federales.
De fondo, la actitud de Bullrich deja expuesta una estrategia de cara a 2027. Cada movimiento amplía su perfil como figura con autonomía dentro del espacio libertario, al tiempo que la posiciona como una alternativa frente a los tropiezos del gobierno.
La senadora tira de la soga a sabiendas de que la posibilidad de una reelección es Milei es cada vez más difícil y su propia imagen viene ganando terreno frente al libertario. Torcerle el brazo al mandatario por un pliego serviría para reforzar su lugar y llegar al año electoral bien posicionada como candidata, sea dentro o fuera del oficialismo.
La renuncia, el rechazo y el pliego en disputa
El fin de semana previo a la sesión del jueves, Bullrich ya había tomado una decisión. Llamó a Milei para comunicarle su posición antes de que se hiciera pública: no iba a votar para retirar el pliego de Michelli, candidata al Tribunal Oral Federal número 3 de La Plata.
El lunes, Bullrich hizo pública su postura a través de las redes sociales. Usó el término “objeción de conciencia” para explicar su negativa a seguir la línea del Ejecutivo. “Mi compromiso con este proyecto es total. Y también lo es mi compromiso con los principios que sostuve toda mi vida“, escribió.
Desde Mendoza, donde participó de la Conferencia Internacional White Hats 2026 sobre ciberseguridad, reafirmó su postura ante la prensa y descartó que hubiera una interna: “No hay interna. Hay una divergencia en el seno de una fuerza política amplia”, sostuvo.
En medio de las tensiones, le señaló a Milei que quedaba a disposición del presidente para dejar la jefatura del bloque si así lo consideraba conveniente. Según versiones cercanas a la senadora, Milei no le dio importancia a ese ofrecimiento y ambos continuaron hablando de otros asuntos.
En esencia, el presidente rechazó la renuncia. Sin embargo, y más allá de las versiones oficiales, lo cierto es que se trató de una muestra de poder en la que Bullrich dejó expuesto que el libertario la necesita para avanzar con sus proyectos en el Senado.
En este contexto, el pliego de Michelli fue la excusa de Bullrich. Los Milei le bajaron el pulgar a la jueza por ser cuñada del periodista de La Nación Hugo Alconada Mon, quien publicó en los últimos meses varias investigaciones sobre casos de corrupción en el gobierno libertario, incluyendo las causas $LIBRA y ANDIS.
La Casa Rosada no ofreció una fundamentación formal para retirar la postulación (tampoco no está obligada a hacerlo), pero desde el entorno presidencial se dejó trascender que el vínculo familiar con Alconada Mon fue el motivo. Esa explicación fue lo que Bullrich dijo no poder avalar.
La senadora radical Carolina Losada también anunció que votaría en contra del retiro del pliego y señaló que la acompañaría la bancada de la UCR. El senador del PRO Martín Goerling también respaldó esa posición. Es decir que el capricho de los Milei parece haber complicado la relación incluso con sus aliados.
La definición final quedó supeditada a la reunión de Labor Parlamentaria convocada para el miércoles a las 11, con presidentes de bloque del oficialismo, aliados y oposición. Allí se determinará si la sesión del jueves avanza con el retiro del pliego incluido en el temario o si ese punto queda afuera.
Bullrich se negó a rechazar un pliego judicial y se desmarca de los Milei
Renuncias bullrichistas a cuentagotas
A la par de la crisis por el pliego, el gobierno perdió a otra funcionaria vinculada a Bullrich. Mara Pérez Reynoso, directora nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, anunció su salida horas después de que la senadora hiciera pública su postura.
Pérez Reynoso tiene una larga trayectoria junto a Bullrich: la acompañó durante la gestión de Mauricio Macri y en 2015 se convirtió en la primera funcionaria trans del Ministerio de Seguridad Nacional, cuando la hoy senadora era ministra. “Las funciones son transitorias. Las convicciones no“, escribió al anunciar su salida en la red social X.
La funcionaria eligió un tono de balance para repasar su gestión: mencionó la regularización de procesos de adquisición de insumos, la creación de una mesa federal mensual con provincias y lo que describió como una reorientación del enfoque del área.
No hizo referencia al ajuste presupuestario que afectó a la dirección durante su gestión. Su salida se conoció además en la víspera del 3J, la movilización feminista del 3 de junio, en la que la salud sexual y reproductiva figura entre los ejes centrales de los reclamos.
La de Pérez Reynoso fue la segunda renuncia de un funcionario del entorno bullrichista en menos de dos semanas.
El 21 de mayo, Federico Angelini había dejado su cargo como subsecretario de Intervención Federal luego de que, según trascendió, Karina Milei amenazara con correr a Bullrich de las reuniones de gabinete.
Quiero comunicar que ya no me desempeño como Directora Nacional de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud de la Nación.
Durante este año de gestión impulsamos avances concretos que considero importantes destacar: regularizamos los procesos de adquisición de insumos… pic.twitter.com/cirQKuuPtA
— Mara Perez Reynoso (@soymaraok) June 2, 2026
Bullrich tira de la soga, pero Karina evita el choque
Desde que se conoció la postura de Bullrich, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, transmitió una única instrucción a su entorno: no confrontar.
La orden llegó acompañada con una bajada de línea para bajar la temperatura ante los medios: “Son miradas que no comprometen el rumbo ni la eficacia de la gestión. Dentro de un espacio diverso y amplio es natural que existan diferentes visiones sobre los distintos temas. Ha ocurrido en otras oportunidades”.
Ese fue el mensaje que repitieron desde Casa Rosada ante las consultas periodísticas. Al mismo tiempo, quienes circularon ese mensaje aclararon que era “lo único que se puede decir para ser publicado“, una señal de que el malestar interno era mayor que lo que se dejaba ver.
La decisión de no romper con Bullrich responde a un cálculo de costos. Cerca de Karina reconocen que no es momento de abrir un nuevo frente con una figura que tiene peso político propio, especialmente en un contexto en que la imagen del gobierno viene acumulando presiones por la situación económica y los escándalos de corrupción.
A eso se suma que las posiciones de Bullrich, aunque incómodas para la conducción, son compartidas en silencio por otros actores del ecosistema libertario que prefieren no exponerse.
El historial de la secretaria muestra que su método habitual fue diferente: figuras como Nicolás Posse, Eduardo Serenellini, Ramiro Marra y Carolina Piparo fueron eyectadas del oficialismo cuando mostraron disidencias.
Con Bullrich, ese mecanismo no se activa, al menos por ahora. En el sector de Santiago Caputo, que sigue el tema desde el Salón Martín Fierro, lo observan con cierta ironía: “Sabemos cómo termina. Patricia ya sobrevivió al menemismo más de una vez“, deslizaron.
Mientras tanto, Bullrich continúa ampliando su radio de acción. A principios de mayo viajó a Santiago de Chile, donde se reunió con el alcalde Mario Desbordes y aprovechó para criticar la gestión del jefe de gobierno porteño Jorge Macri.
Esta semana estuvo en Mendoza para la conferencia de ciberseguridad. El viernes tiene prevista una actividad en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, donde el gobierno de Macri enfrenta sus críticos más duros.
En su entorno dicen que Bullrich está concentrada en ganar la Ciudad de Buenos Aires y que su objetivo declarado es pelear por la reelección de Milei en 2027. Pero también admiten que la aspiración presidencial nunca desapareció del todo.
A días de cumplir 70 años, la senadora parece haber decidido que tiene poco que perder y mucho por ganar en cada disputa que elige dar con el gobierno: Está segura en su banca del Senado, sabe que el gobierno la necesita y que si juega bien sus cartas pueda quedarse incluso con una candidatura presidencial.
Para esto será clave la posición que tome el PRO, principal aliado del oficialismo. Por lo pronto, una eventual ruptura bullrichista dejaría poco margen al ala de Diego Santilli para imponerse como sector dialoguista. Entre tanto, Mauricio Macri avanza con reuniones con empresarios con la campaña de 2027 en mente y la incógnita es si Bullrich será parte de ella.
