Paraguay financiará el 100% de la construcción del puente internacional que unirá Pozo Hondo con Misión La Paz, en la provincia de Salta, por lo que los salteños estarán ante una situación insólita: recibirán más obra pública de un gobierno extranjero que de la administración de Javier Milei.
El gobierno de Paraguay decidió financiar íntegramente la construcción del puente internacional que unirá la localidad chaqueña de Pozo Hondo con Misión La Paz, en la provincia argentina de Salta.
El anuncio lo realizó el presidente Santiago Peña el 18 de abril durante una jornada oficial en la región del Chaco, y representa un paso concreto en un proyecto que venía demorado por la falta de compromiso del gobierno argentino.
Esto significa que, en un contexto en que la administración de Javier Milei paralizó prácticamente toda la obra pública nacional, los habitantes de Salta recibirán más inversión en infraestructura de parte del Estado paraguayo que del propio gobierno argentino.
El puente cruzará el río Pilcomayo, frontera natural entre ambos países, y conectará dos localidades que hoy carecen de un cruce permanente apto para el tránsito pesado. El diseño del cruce está a cargo del consorcio Chaco Consultora, cuyo informe final estaba previsto para fines de abril.
La estructura se integrará al tercer tramo del Corredor Vial Bioceánico, que contempla además la pavimentación de 224 kilómetros entre Mariscal Estigarribia y Pozo Hondo, en el departamento paraguayo de Boquerón.
Según Julio Ríos, encargado de despacho de la Dirección de Planificación Vial del Ministerio de Obras Públicas paraguayo, “el financiamiento podría ser a través del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), pero no está definido”. Peña no precisó fechas de inicio de obras ni el monto total de la inversión.
Las proyecciones anteriores al anuncio estimaban que el puente debía estar concluido entre finales de 2026 e inicios de 2027, aunque la incorporación de nuevas variables al cronograma podría alterar esos plazos.
Salta será beneficiada, por un gobierno extranjero
El departamento salteño de Rivadavia es el territorio argentino más directamente beneficiado. Se trata de una zona históricamente aislada, con infraestructura vial deficiente y escasa conectividad con los principales centros económicos del país.
La habilitación de un cruce internacional permanente sobre el Pilcomayo mejoraría el acceso para personas y mercaderías, reduciría los tiempos y costos de transporte, y abriría nuevas posibilidades para los sectores productivos del norte argentino.
La ironía del escenario no es menor: los salteños se beneficiarán de una obra pública financiada por un país vecino en un tramo de infraestructura que corresponde a un corredor binacional. El gobierno nacional, por su parte, optó por desligarse completamente del financiamiento y de cualquier iniciativa de obra pública en la zona.
La habilitación del paso también es relevante para el comercio exterior. Con el puente operativo, las cargas con destino a los puertos del norte de Chile (Antofagasta, Mejillones e Iquique) contarían con una ruta más directa hacia el Pacífico, lo que impacta en los costos de flete y en la competitividad de los productos regionales en mercados externos, especialmente los asiáticos.
El puente forma parte del Corredor Vial Bioceánico, un trazado de más de 3.400 kilómetros que busca unir el centro-oeste de Brasil con el Chaco paraguayo, las provincias argentinas de Salta y Jujuy, y los puertos chilenos sobre el Pacífico. El objetivo es reducir tiempos y distancias para el transporte de mercaderías que hoy dependen de rutas más largas o de los puertos atlánticos.
Para Paraguay, el corredor representa una salida directa al Pacífico para una región productiva que hoy enfrenta serias limitaciones logísticas. Pozo Hondo está a más de 750 kilómetros de Asunción, lo que limita la competitividad de los productores chaqueños.
Con la obra concluida, el acceso a los mercados asiáticos (que concentran una proporción creciente de la demanda mundial de materias primas y alimentos) se acortaría de forma significativa. Peña destacó que la obra impulsará “un auge en el desarrollo agrícola, ganadero e industrial” en la zona de la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Bolivia.
Peña y Milei, similitudes y diferencias en el modelo
Santiago Peña realizó el anuncio durante una visita a la región chaqueña, acompañado por la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, en el marco de una jornada de verificación de avances del Corredor Bioceánico.
El mandatario subrayó que “el Estado va a construir y financiar el 100 por ciento del puente que va a conectar Pozo Hondo con La Paz y realmente eso va a significar un cambio trascendental”.
Lo curioso es que Peña y Milei comparten posiciones ideológicas relativamente afines y suelen coincidir en foros internacionales, donde han actuado como aliados en posturas sobre economía y política exterior (en consonancia también con Estados Unidos).
Sin embargo, el mandatario paraguayo parece comprender mejor el impacto de la obra pública en las áreas productivas de su país, ya que Milei se desentendió por completo de esta obra, que requería del compromiso argentino tanto en términos de financiamiento como de acuerdos bilaterales para avanzar.
La decisión paraguaya de asumir unilateralmente el costo total simplifica en parte la ecuación, aunque no elimina la necesidad de coordinación: para que el puente funcione, Argentina deberá acordar aspectos vinculados a soberanía, aduana y habilitación del cruce. Esos acuerdos todavía no tienen forma concreta.