Jaldo es el primero en desdoblar las elecciones, pero varios gobernadores seguirán el mismo camino

Tucumán fue la primera provincia en confirmar que desdoblará sus elecciones de cara a 2027, pero varios gobernadores ya evalúan hacer lo mismo en sus provincias para despegar la discusión territorial de la campaña nacional. ¿Cómo es la situación en cada distrito?

Tucumán y ¿un efecto dominó en las provincias?

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, firmó el decreto de convocatoria a elecciones provinciales para el 9 de mayo de 2027. La medida lo transforma en el primer mandatario del país en confirmar oficialmente el desdoblamiento electoral rumbo al año próximo.

El anuncio se realizó este lunes en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno tucumana, donde Jaldo estuvo acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. La aparición pública coincidió además con su regreso a la actividad luego de una intervención cardíaca realizada en Buenos Aires.

Según el cronograma difundido, el 10 de marzo será la fecha límite para el cierre de alianzas y el 9 de abril el vencimiento para la presentación de listas. En los comicios se elegirá gobernador y vicegobernador, además de 49 diputados provinciales, 19 intendentes y 93 comisionados comunales.

La votación será sin PASO, con boleta papel tradicional y, por primera vez en una convocatoria provincial, con el requisito de “ficha limpia” para quienes aspiren a cargos electivos o funciones públicas. Se estima que unos 1,4 millones de tucumanos estarán habilitados para votar.

Jaldo explicó los motivos de la decisión: “Queríamos cumplir con las leyes vigentes, pero fundamentalmente queríamos cumplir con nuestra palabra empeñada”. El gobernador también salió al cruce de las versiones que hablaban de un adelantamiento electoral:

No estamos adelantando absolutamente ninguna fecha, lo único que estamos haciendo es dándole continuidad a lo que se hizo en el año 2019 y lo que se hizo en el año 2023, donde las elecciones fueron en mayo y en junio”.

Y agregó: “Descartamos totalmente aquellas versiones de que el gobierno de Tucumán adelanta la elección, simplemente estamos respetando la Constitución con las modificaciones judiciales que se le hicieron”.

El trasfondo constitucional de la decisión tiene que ver con una presentación judicial impulsada por un aliado del gobernador. La Constitución tucumana establece que las elecciones deben realizarse dos meses antes del traspaso de mando o de manera concurrente con las nacionales.

Como el traspaso se concreta en octubre, los comicios deberían coincidir con las PASO presidenciales de agosto. El argumento oficialista sostiene que no puede obligarse a un mismo partido a afrontar dos procesos electorales simultáneos. En ese marco, Jaldo remarcó: “Estamos dando continuidad a antecedentes electorales de la provincia”.

En el plano interno, el gobernador ya había dejado trascender semanas atrás su intención de buscar la reelección junto a Acevedo. Dentro del propio peronismo tucumano, el senador y exgobernador Juan Manzur aparece como un actor con intenciones de disputar la interna.

¿Cómo es la situación de cada gobernador?

Más allá de Tucumán, la única fecha confirmada hasta el momento es la de la elección presidencial, prevista para el 24 de octubre de 2027. El resto del calendario electoral provincial permanece abierto, en un contexto donde todavía no hay definiciones sobre la continuidad de las PASO ni sobre el sistema electoral que regirá.

El desdoblamiento no es una novedad: en 2023 la mayoría de las provincias ya había elegido a sus autoridades en fechas distintas a la nacional, y en 2025 doce de las quince provincias que renovaron cargos optaron por el mismo camino.

Ese antecedente refuerza la idea, entre los gobernadores, de que cada distrito debe resolver su agenda sin quedar atado a la polarización nacional. De hecho, dieciocho de los veintidós gobernadores que terminan mandato en 2027 podrían buscar la reelección, lo que también incide en la preferencia por comicios propios.

En el Norte Grande, Gustavo Sáenz evalúa adelantar la elección de Salta a abril, mientras que Carlos Sadir proyecta la de Jujuy para mayo o junio, con un perfil que buscaría destacar la gestión provincial.

Hugo Passalacqua también apunta a votar en Misiones entre mayo y junio, como viene haciendo desde 2019. En cambio, Ricardo Quintela (La Rioja) y Raúl Jalil (Catamarca), que no aspirarían a la reelección, mantendrían sus elecciones pegadas al calendario nacional de octubre.

En el centro del país, Martín Llaryora analiza una convocatoria en Córdoba durante el primer semestre, y en Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya tiene definido un esquema con PASO en abril y generales en junio, tal como lo marca la Constitución provincial.

En la Patagonia, el panorama es más heterogéneo. Alberto Weretilneck relativizó las versiones en Río Negro al señalar que falta “por lo menos un año” para la elección provincial. En Neuquén, Rolando Figueroa aguarda la definición nacional sobre las PASO: si se eliminan, la votación sería en agosto; de lo contrario, en septiembre.

Chubut, con Ignacio Torres, y Santa Cruz, con Claudio Vidal, todavía no definieron fecha ni sistema electoral. En Tierra del Fuego, Gustavo Melella tiene una fecha tentativa para junio. En La Pampa está prácticamente resuelto votar en mayo, en una elección donde Sergio Ziliotto no podrá competir por no tener posibilidad de reelección.

La provincia de Buenos Aires, con cerca del 40% del padrón electoral nacional, sigue siendo la incógnita mayor: Axel Kicillof es el principal opositor de Javier Milei, pero espera que se resuelvan antes las reglas del sistema electoral a nivel nacional. En Formosa, Gildo Insfrán todavía no definió si buscará otro mandato o impulsará un sucesor.

En paralelo, la Casa Rosada negocia con los gobernadores en distintos frentes para garantizar apoyos legislativos, especialmente para la reforma que busca eliminar o suspender las PASO.

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, reparte fondos de Aportes del Tesoro Nacional, mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, negocia la incorporación de reclamos provinciales al Presupuesto 2027.

Los oficialismos provinciales y el factor libertario

Esto no impide que La Libertad Avanza defina su estrategia propia. Por lo pronto, busca competir con candidatos a gobernador en al menos 14 provincias, entre ellas Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén, La Pampa, Córdoba, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, Formosa y Misiones.

La planificación está a cargo de Karina Milei, junto a los referentes de cada distrito. Desde el espacio libertario explicaron la lógica de la apuesta: “La Libertad de Avanza va a jugar fuerte en algunas provincias, se va a arriesgar y va a tener candidatos propios”.

Y agregaron: “La Libertad de Avanza lo que dice es, bueno, yo arriesgo porque si sale bien perfecto y si sale mal, al menos vamos a tener legisladores provinciales, vamos a tener concejales, comuneros y demás”.

La estrategia responde, según reconocieron desde el propio espacio, a una debilidad estructural: “Lo que tiene este gobierno o el partido La Libertad Avanza es que no tiene gobernadores propios“. Esta situación no le impidió avanzar con sus leyes en el Congreso, pero será un tema central en las elecciones.

En paralelo a esas candidaturas propias, el oficialismo negocia acuerdos con gobernadores aliados como Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Claudio Poggi (San Luis) y Marcelo Orrego (San Juan), además de buscar pactos de no agresión con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires y con los gobernadores de Santa Fe, Jujuy y Neuquén.

Pese a que Jaldo fue hasta ahora un aliado del oficialismo nacional, la provincia integra la lista de distritos donde La Libertad Avanza competirá con candidato propio: Lisandro Catalán, con respaldo desde Casa Rosada y sin margen para un acuerdo electoral.

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