Tras unas 11 horas de debate, la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la nueva ley de movilidad jubilatoria, que propone un esquema trimestral de aumentos, según la variación salarial y de la recaudación. De este modo, se retoma el camino virtuoso de recomposición de los haberes previsionales aplicado en Argentina entre 2009 y 2017.
La ley prescribe que la actualización de jubilaciones y pensiones sea a través un índice combinado por un 50% de la evolución salarial medida por el índice RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) y la otra mitad por la variacion tributaria de la Anses.
Se trata de un iniciativa del Poder Ejecutivo que tuvo modificaciones por parte del mismo bloque oficialista del Frente de Todos, como por ejemplo en la periodicidad y la cantidad de los aumentos. En el proyecto original los aumentos eran semestrales, pero el texto de la ley ahora propone 4 aumentos por año, a un ritmo trimestral.
De este modo, se “empalman” los meses de enero, febrero y marzo, que hubieran quedado fuera de la actualización, en tanto la fórmula sancionada por el gobierno de Mauricio Macri comenzó a regir en marzo de 2018.
En ese entonces, se produjo un desfasaje, dado que que la movilidad macrista se había sancionado en diciembre de 2017, en medio de una grave represión en las afueras del Congreso.