Javier Milei viajará una vez más a Estados Unidos con la expectativa de reunirse con Donald Trump en su lujosa residencia de Mar-a-Lago en medio del escándalo que sacude al republicano y su entorno por la difusión de los documentos del criminal sexual Jeffrey Epstein.
El presidente argentino Javier Milei se prepara para realizar un nuevo viaje a Estados Unidos el próximo 10 de febrero, donde participará como invitado de honor en un evento en Mar-a-Lago, la residencia de Donald Trump en Florida.
La visita busca fortalecer el vínculo entre ambos mandatarios y conseguir una nueva foto con Trump, quien enfrenta una creciente ola de controversias tras la publicación de documentos desclasificados del caso Jeffrey Epstein, donde su nombre aparece mencionado en más de 3.200 archivos vinculados al delincuente sexual fallecido.
Milei se ilusiona con ver a Trump en Mar-a-Lago
El presidente argentino asistirá a The Hispanic Prosperity Gala 2026, un evento organizado por la plataforma Latino Wall Street que se llevará a cabo en la exclusiva residencia de Trump en Palm Beach. La actividad será conducida por el español Javier Negre, actual propietario de La Derecha Diario.
Aunque el equipo de comunicación del Gobierno todavía no ha emitido una confirmación oficial, Milei reposteó en sus redes sociales una publicación que anuncia su participación. “Me complace anunciaros que el presidente de Argentina Javier Milei estará en nuestra gala en la residencia de Trump en Palm Beach, Florida, el próximo 10 de febrero”.
La gala reunirá a empresarios, políticos y celebridades cercanos al entorno del presidente estadounidense. El objetivo declarado del evento pasa por “destacar las contribuciones de la comunidad hispana y fortalecer alianzas estratégicas”. Allí, el líder de La Libertad Avanza volverá a defender su modelo económico ante un foro internacional.
Este será el decimotercer viaje de Milei a Estados Unidos desde que asumió la presidencia. La visita se produce poco tiempo después del encuentro que mantuvieron ambos mandatarios el 22 de enero en Davos, Suiza, en el marco del Foro Económico Mundial.
En esa ocasión, Argentina suscribió su adhesión al Consejo de Paz (Board of Peace) impulsado por Trump, un organismo creado con el objetivo declarado de intervenir en la Franja de Gaza y otros conflictos internacionales, pero al que se sumó un grupo de países de dudoso peso diplomático.
Según fuentes libertarias, uno de los objetivos es avanzar con un acuerdo bilateral de comercio con Estados Unidos. Lo único que se sabe oficialmente sobre el tema corresponde a una publicación de Casa Blanca sobre el “Marco para un Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíprocos“.
Los compromisos que plantea, en su mayoría, favorecen los intereses comerciales y regulatorios de Estados Unidos. Por ejemplo, se pide el acceso preferencial de múltiples productos estadounidenses, eliminar barreras no arancelarias y adoptar sin modificaciones los estándares técnicos y de seguridad vigentes en el país del norte.
Esto último significaría correr a ANMAT del proceso de verificación. En contraposición, Estados Unidos eliminará aranceles únicamente sobre ciertos recursos naturales no disponibles en su territorio y artículos no patentados para uso farmacéutico, dejando afuera a muchos sectores productivos del país.
Más allá de esto, fuentes diplomáticas eligen la cautela y señalan que, tras el anuncio del acuerdo marco en noviembre pasado, no hubo definiciones concretas y todavía faltan entendimientos técnicos, revisión de letra chica y, fundamentalmente, que los parlamentos aprueben el pacto comercial.
La agenda internacional del presidente argentino continuará en marzo, cuando retornará a Estados Unidos (otra vez) para la apertura del Argentina Week, un roadshow que se realizará del 9 al 11 de marzo en Manhattan, distrito de Nueva York.
En los pasillos de Balcarce 50 se muestran precavidos respecto a la posibilidad de un encuentro efectivo con Trump. El recuerdo de lo ocurrido el 1 de abril de 2025 está aún fresco en la memoria oficial.
Ese día, Gerardo Werthein, entonces ministro de Relaciones Exteriores, anunció en declaraciones periodísticas que Milei iba a recibir un premio junto a Donald Trump en Mar-a-Lago. Sin embargo, el mandatario viajó junto a su hermana Karina y el ministro de Economía Luis Caputo y ni siquiera vio a Trump.
Ese paso en falso generó una ola de críticas de parte de un sector del oficialismo contra Werthein por falta de previsibilidad y se lo expuso como el principal responsable. El episodio marcó un quiebre en su relación con Santiago Caputo, el asesor presidencial.
Por esta razón, en LLA ahora hablan de la “posibilidad” de un encuentro con el jefe de la Casa Blanca, sin confirmaciones definitivas. Fuentes libertarias transmitieron que, aunque las expectativas son altas, no son determinantes para ratificar que habrá otro cara a cara entre ambos dirigentes.
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Trump en el ojo de la tormenta por los archivos Epstein
La visita de Milei a Mar-a-Lago se produce en un momento particularmente delicado para Donald Trump, quien enfrenta un escándalo cada vez más grande tras la difusión de documentos vinculados al caso del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el viernes pasado más de tres millones de páginas de documentos con pruebas del caso, además de unos 2.000 vídeos y 180.000 imágenes.
La publicación surge en cumplimiento de la ley de transparencia que el Congreso estadounidense aprobó en noviembre, aunque en medio de acusaciones de ocultamiento de información sensible para encubrir al mandatario, quien se opuso en reiteradas ocasiones a que fueran publicados documentos sobre el tema.
Lo cierto es que el nombre de Trump aparece en más de 3.200 archivos que lo vincularían con una red de pedofilia que involucra a empresarios, líderes políticos y famosos de todo el mundo. El FBI aseguró que tiene una lista de 12 denuncias contra Trump y Epstein por abuso sexual de menores, sobre las cuales confirmó que abrirá investigaciones inmediatas.
Entre los informes revelados, Trump aparece acusado de abusar sexualmente a una niña de 14 años, de “comerciar menores junto a Epstein” y de haber participado de fiestas con miembros del Cártel de Sinaloa, en donde asesinaron a una joven. También aparecen mencionados junto al mandatario figuras como Elon Musk y sus hijos, Ivanka y Eric Trump.
Los documentos incluyen testimonios de las víctimas. Los propios documentos aclaran que las denuncias no fueron verificadas, carecen de pruebas que las respalden y, en varios casos, se basan en “información de segunda mano”, razón por la cual el FBI confirmó que investigará y verificará esas denuncias para esclarecer esa parte del escándalo.
Los archivos también incluyen detalles sobre comunicaciones de Epstein con ex asesores de la Casa Blanca, Bill Gates y el príncipe británico Andrés. Respecto a Elon Musk, los registros indican que contactó a Epstein para planificar visitas a su isla caribeña, aunque el empresario ha negado que dichos viajes ocurrieran.
Una denunciante explicó haber sido víctima y testigo de una red de tráfico sexual que operaba en el campo de golf Trump en Rancho Palos Verdes, California, entre 1995 y 1996. “La denunciante señaló a Ghislaine Maxwell como la madame y la intermediaria en fiestas sexuales, entre cuyos clientes se encontraban Epstein, Robin Leach y Donald Trump”, indica el documento.
“La víctima denunció haber sido amenazada por el entonces jefe de seguridad de Trump diciéndole que, si alguna vez hablaba de lo que ocurría allí o a quién veía, ‘acabaría como abono para los últimos nueve hoyos'”, dice ese mismo archivo.


