El volantazo de Milei contra Ucrania en la ONU desconcertó hasta a sus aliados en el Congreso

Javier Milei cambió el posicionamiento de Argentina con respecto a la guerra en Ucrania para alinearse con el Estados Unidos de Donald Trump, y no solo se ganó las críticas de sus aliados en el Congreso, sino que forzó a los comunicadores libertarios a cambiar su relato para justificar la decisión.

La abstención de Argentina en la votación de la ONU dedicada a condenar la invasión rusa a Ucrania implicó un giro de 180 grados en la política exterior de Javier Milei, que por alinearse a Donald Trump se llevó las críticas de sus aliados en el Congreso y obligó a los comunicadores libertarios

El Gobierno de Javier Milei dio un nuevo vuelco en su política exterior. Este lunes, Argentina se abstuvo en la votación de la Asamblea General de la ONU que condenó la invasión rusa a Ucrania y exigió la retirada de tropas de Vladimir Putin.

La decisión responde al alineamiento del libertario con el discurso de Donald Trump, quien, en un giro histórico, respaldó a Rusia y calificó a Volodímir Zelensky como “dictador”.

El voto contrasta con la retórica anterior de Milei, que entre 2023 y enero de 2024 hizo de Ucrania una bandera diplomática, incluso recibiendo la Orden de la Libertad de manos de su presidente.

La situación no solo generó la reacción de los sectores de la oposición que venían manifestando su apoyo al país de Zelensky, sino que además terminó poniendo a La Libertad Avanza del mismo lado que Rusia y otros países frecuentemente denostados por el mandatario y sus milicias digitales por ser parte de las alianzas internacionales del kirchnerismo.

Esto, sumado al reciente frente de conflicto que el oficialismo inició con el Grupo Clarín por la adquisición de Telefónica Argentina, implican un escandaloso cambio en el guion libertario, que irónicamente lo acercó a algunas de las banderas que años atrás levantaba La Cámpora.

De “my friend” a la abstención: el giro de 180 grados

Milei había construido una narrativa de apoyo inequívoco a Ucrania: invitó a Zelensky a su asunción en diciembre de 2023, lo encontró en el Foro de Davos en enero —donde lo llamó “my friend” en inglés entre abrazos— y en junio respaldó una cumbre de paz en Suiza.

“Siempre estaré del lado correcto de la historia”, declaraba entonces, mientras se diferenciaba de una supuesta simpatía que el kirchnerismo tenía con la Rusia gobernada por Putin.

Solo hizo falta que Trump llegara a la Casa Blanca y comenzara a mostrarse crítico con el gobierno ucraniano para que el Presidente cambiara de opinión y replicara su discurso. Es que recientemente el republicano acusó a Zelensky de “dictador” y de robarse parte de la ayuda financiera enviada por Estados Unidos.

Sin embargo, su voto en la ONU lo ubica ahora no solo junto a Trump, sino también a otros países que rechazaron la resolución y que Milei ha denostado, como Cuba, Colombia, Bielorrusia, Corea del Norte, Nicaragua y Rusia.

La resolución, promovida por Ucrania y la Unión Europea, obtuvo 95 votos a favor, 65 abstenciones (incluida Argentina) y 18 en contra. Según analistas, el cambio refleja la influencia del expresidente estadounidense, quien ahora exige que Kiev ceda territorio a Moscú para lograr la paz: “Zelensky robó ayuda militar y es un invasor”, repiten figuras libertarias cercanas a Milei.

Lo cierto es que con esta decisión el libertario también se puso en las antípodas de gran parte de Europa, cuyos líderes vienen de reunirse en Kiev para ratificar su compromiso con el país de Zelensky y continuar enviando ayuda.

Hasta hace unos meses, el compromiso de Milei con la causa era tal que incluso evaluó la posibilidad de enviarle ayuda militar a Ucrania, y alteró notablemente la agenda internacional Argentina, ya que el libertario había iniciado gestiones para convertirse en miembro pleno de la OTAN.

Entre el desconcierto libertario y las burlas en redes

Efectivamente, se eligió la abstención para suavizar el giro de 180° que el propio Milei tuvo en cuestión de meses. La contradicción es incluso más estridente para su equipo de comunicación. Hasta enero, cuentas oficialistas y trolls libertarios inundaban redes con banderas de Ucrania, celebrando la “alianza estratégica” con Zelensky.

Hoy, los mismos espacios acusan al mandatario ucraniano de “corrupto” y aplauden la abstención. “Es gracioso verlos pasar de defender Kiev a alinearse con Putin“, ironizaron opositores.

Cabe recordar que el presidente argentino había criticado duramente al kirchnerismo por su cercanía con Putin. En 2022, Alberto Fernández ofreció a Moscú ser “puerta de entrada a Latinoamérica”, y Cristina Kirchner mantuvo históricos vínculos con el Kremlin. Milei usó ese flanco para posicionarse como aliado de Occidente.

Pero su última decisión lo acerca a gobiernos que su base desprecia: la Colombia de Gustavo Petro, la Cuba de los Castro y hasta el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, todos críticos de la injerencia ucraniana. “¿Ahora somos amigos de comunistas?“, cuestionaron internautas libertarios y no muy duchos en geopolítica.

Además, el repentino cambio de discurso de la tropa libertaria fue recibido con burlas por varios usuarios de redes sociales. No solo por el cambio de alineamiento internacional, sino también por la decisión de abrir un nuevo frente de conflicto con el Grupo Clarín, al que en Casa Rosada comenzaron a cuestionar por sus prácticas monopólicas.

Tras la noticia de que el conglomerado había avanzado con la compra de Telefónica Argentina, el Gobierno dejó trascender que estaban analizando la posibilidad de impedir la compra.

La Derecha Diario, el sitio de difusión controlado por Fernando Cerimedo, el estratega digital de Javier Milei denunciado por difundir noticias falsas, tuvo que buscar un ejemplo ocurrido en Estados Unidos hace varias décadas para intentar justificar esta decisión.

“Así como Estados Unidos desarmó el monopolio de AT&T en 1982, la Oficina del Presidente Javier Milei aseguró que analizará impedir la compra de Telefónica por parte de Clarín”, publicó el mismo medio que hace algunos meses intentaba enmarcar el apoyo de la entonces Canciller Diana Mondino al fin del bloqueo en Cuba dentro del relato libertario.

La noticia fue difundida por el Diputado bonaerense Agustín Romo, quien dijo “no al monopolio Clarín“. Entre tanto, la cuenta atribuida a Santiago Caputo compartió la foto de una bandera con la leyenda “Clarín miente“. Tuiteros como El Trumpista se plegaron al discurso con mensajes como “vamos carajo, no a los monopolios“.

La ironía del conflicto con Clarín no pasó desapercibida para los internautas, que rápidamente comenzaron a comparar a la tropa libertaria con funcionarios de la gestión kirchnerista como Gabriel Mariotto y Martín Sabbatella, que encabezaban los cuestionamientos al grupo de medios.

A imágenes editadas en las que se presentaba a Manuel Adorni como Jorge Capitanich en el recordado episodio en el que rompía un ejemplar de Clarín durante una de sus conferencias, se sumaron ediciones de los comunicadores libertarios con la cortina musical de 678.

La política exterior errática de Milei desconcierta incluso a sus aliados

En paralelo, la decisión del Gobierno libertario generó desconcierto e indignación entre sus propios aliados. Sin ir más lejos, el Diputado Nacional Julio Cobos (UCR) presentó un proyecto junto a otros legisladores para exigirle explicaciones a los funcionarios del oficialismo.

Entre los firmantes también se encuentran Karina Banfi, Fabio Quetglas, Gabriela Brouwer de Koning, Marcela Campagnoli, Danya Tavela, Marcela Antola, Atilio Benedetti, Jorge Rizzotti y Margarita Stolbizer, entre otros.

Según el mendocino, la abstención de Argentina va a contramano de las anteriores declaraciones de Milei y la política exterior del país desde el inicio del conflicto. Además, habló de una conducta errática e inconsistente sobre el tema de parte del Gobierno.

Es que la administración anterior también había manifestado su repudio a la invasión rusa, algo que inicialmente había sido profundizado por el libertario tras su llegada a Casa Rosada. Para Cobos, la nueva postura es “endeble y cuestionable” en el ámbito internacional y contradice los principios históricos de Argentina, centrados en el respeto del derecho internacional y la paz.

Puntualmente, lo que los legisladores exigen es que el Ejecutivo explique los fundamentos de su decisión, ya que sin una postura clara -argumentan- se puede debilitar el lugar de Argentina y poner en duda su compromiso con los valores democráticos y el respeto por los derechos humanos.

Aunque el PRO no se expresó formalmente al respecto, los bloques macristas en el Congreso tampoco vieron con buenos ojos la decisión. Uno de los integrantes de la bancada reconoció que “en el bloque están puteando”.

Ante las consultas al respecto, varios Diputados amarillos prefirieron no hacer declaraciones hasta discutirlo con el resto del bloque, pero lo cierto es que más de uno de sus integrantes venía impulsando una defensa férrea a Ucrania.

Tal es el caso de Sabrina Ajmechet, que responde a Patricia Bullrich, quien publicó una foto con Zelensky este lunes, correspondiente a su visita al país para la asunción de Milei. Otras versiones apuntan que Silvia Lospennato tampoco estaba contenta con la situación.

Entre los senadores la situación tampoco es distinta. Uno de los consultados se refirió a la situación de Clarín y aseguró que los libertarios “son relato. ¿Dónde está la libertad? ¿Para algunas cosas sí y otras no?“, “son peores que los K”.

Otro legislador apuntó contra Mauricio Macri, titular del partido a nivel nacional. “Quiero ver qué dice Mauricio ahora, ¿también va a acompañar esto?”, dijo.

Incluso en La Libertad Avanza se vieron gestos de disconformidad con el voto de Argentina contra Ucrania. La primera fue la Diputada Lilia Lemoine, quien ya había viajado al país el año pasado para mostrar su interés por la causa.

La libertaria y maquilladora de Milei no se plegó al giro discursivo del resto de la tropa y realizó una publicación recordando que “hoy se cumplen tres años de la invasión de Putín a Ucrania. Todos los crímenes de guerra se documentaron”.

Es un conflicto que no empezó en 2022 como muchos creen. Pero en ’22 Zelensky se quedó a pelear tal como su Pueblo se lo demandó. Mis respetos“, completó.

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