La Secretaria General Adjunta de ATE a nivel nacional, Mercedes Cabezas, dialogó con Juani Guarino para El Ágora 2025 al aire de Taboo Radio desde Ginebra, Suiza, donde participó de la 113° Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Durante la entrevista, Cabezas abordó la problemática de la informalidad laboral, la situación del empleo público en Argentina, el derecho a huelga y la perspectiva de género en el mundo laboral, planteando una mirada crítica sobre las políticas económicas actuales.
La informalidad como problema global
“Nuestro planteo acá tiene que ver con que es muy difícil pensar la transición al trabajo formal y la promoción de esa transición de los gobiernos que cuando son empleadores son altos iniciadores de precarización laboral y de informalidad“, señaló Cabezas al explicar su participación en la conferencia de la OIT.
La dirigente sindical explicó que esta no es una situación exclusiva de Argentina sino un problema que afecta a diversos países, especialmente en América Latina y África. Según su análisis, existe una relación directa entre las condiciones impuestas por organismos financieros internacionales y la precarización laboral:
“Está muy en paralelo con los organismos de crédito multinacionales, como el FMI, que condicionan las políticas públicas de los países miembros de la OIT”.
Ante esta realidad, Cabezas comentó que están solicitando a la OIT “un control estadístico de los procesos y avances de lugares específicos en los cuales se retrocede en materia de legislación”.
El Estado como empleador y la precarización laboral
Respecto a la situación del empleo público en Argentina, Cabezas fue contundente al señalar que los bajos salarios y la inestabilidad laboral son los principales obstáculos para un Estado eficiente.
“En el Estado lo cierto es que no solo se socavó la estabilidad laboral desde hace muchos años, sino que esos privilegios que decían de ser trabajador público era ser trabajador estable y bien pago”, expresó, y ejemplificó:
“Hay convenios colectivos nacionales con trabajadores que cobran 450 mil pesos. Dos trabajadores que trabajan en el sector del personal civil de las Fuerzas Armadas en la misma familia, no hacen que esa familia llegue a la línea de la pobreza. Una locura”.
Sobre cómo mejorar la eficiencia estatal, la dirigente propuso:
“Lo primero que hay que hacer es mejorar los salarios, avanzar en la estabilidad del empleo público y ahí sí, si tenés trabajadores que no funcionan con las capacidades del Estado como tendrían que funcionar, verás la posibilidad de generar los mecanismos que están previstos en la ley de empleo público”.
Modelo económico y trabajo decente
Cabezas criticó duramente el modelo económico actual por considerarlo concentrador de la riqueza:
“Hay capitalismos que no concentran la riqueza en pocas manos como lo está haciendo la Argentina de forma brutal. Han entendido que la teoría del derrame no funciona en ninguna de las naciones del mundo”.
Sobre las condiciones laborales, señaló que “en la Argentina cada vez crece más el índice de pluriempleo y la cantidad de horas que trabajan los trabajadores y trabajadoras en distintos trabajos para poder llegar a un salario digno”.
“En la OIT se habla de salario vital, un salario que permita la vitalidad o la vida digna de trabajadores y trabajadoras. Hoy en la Argentina eso no existe porque incluso los trabajadores formales tienen salarios por debajo de la línea de la pobreza”, afirmó.
También cuestionó la forma en que el gobierno mide la economía:
“Que no aparezca Milei diciendo que los sueldos aumentaron en dólares porque la leche se sigue comprando en pesos. Hay que mirar el aumento en pesos de las cosas, no en dólares”.
Derecho a huelga y tareas esenciales
Respecto al intento del gobierno de eliminar el derecho a huelga aumentando la cantidad de actividades esenciales, Cabezas fue clara:
“Cuando toda actividad económica comienza a ser esencial en la Argentina ninguna lo es, porque la excepcionalidad se convierte en regla y ahí sí es donde se ataca el derecho a huelga”.
La dirigente explicó que en las actividades verdaderamente esenciales siempre se garantizan guardias mínimas:
“Todas las tareas que son esenciales en el Estado, que el Estado suele ser esencial en muchas de sus tareas porque sostiene lo público, sostiene la vida de la sociedad, tienen que dejar una guardia mínima cada vez que hay una movilización, un paro, un corte o lo que sea y que lo hacemos regularmente”.
“Argentina está dentro de un marco internacional acogiéndose a las normas internacionales que plantean la excepcionalidad y la esencialidad en algunos casos. Si Milei plantea que todo es esencial, en realidad lo que está haciendo muy solapadamente es atacar el derecho a huelga”, señaló.
Diez años de Ni Una Menos y la situación de las mujeres
Al hablar sobre los 10 años del movimiento Ni Una Menos, Cabezas destacó que la lucha va más allá de lo simbólico:
“No nos alcanza con legislaciones amigables o con que permanentemente los medios hablen de femicidios. Lo que queremos es que no nos maten más, que no nos sigan matando por ser mujeres”.
La dirigente denunció cómo la precarización laboral afecta especialmente a las mujeres:
“La informalidad en las mujeres es cada vez más alta y es violenta, sobre todo en las mujeres jóvenes. El 70% de las mujeres jóvenes tienen trabajos informales, una locura”.
También reclamó la restitución de políticas que beneficiaban a las mujeres como las moratorias previsionales:
“Lo que queremos las mujeres y las diversidades es que se restablezca una moratoria previsional que permitió que cientos de mujeres se pudieran jubilar. Venimos luchando por el reconocimiento del trabajo de cuidado que hacemos en nuestros hogares”.
“Lo que queremos es una transformación social, cultural, ideológica, política y hasta paradigmática que nos permita vivir mejor y que nos permita nivelar la sociedad en la que vivimos”, concluyó.
En su reflexión final, Cabezas destacó la importancia del diálogo y la organización colectiva:
“No hay nada mejor que pensar en liderazgos colectivos, en espacios que nos incluyan, que demos el debate que tenemos que dar, que vayamos a buscar a la gente que no está organizada porque es el gran conglomerado nacional que no está organizado”.