Mariano de los Heros aseguró que el ajuste a los jubilados que viene llevando adelante el gobierno de Javier Milei “es una sensación”, al tiempo que descartó una nueva actualización del bono jubilatorio a pesar de la pérdida del poder adquisitivo que sufren los jubilados de la mínima.
El director ejecutivo de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), Mariano de los Heros, rechazó que los jubilados fueran las principales víctimas del ajuste que viene llevando adelante el Presidente Javier Milei, y confirmó que el gobierno no tiene previsto un nuevo aumento del bono jubilatorio.
En medio de un fuerte ajuste al sector, que implicó la reducción de la cobertura de medicamentos por parte de PAMI y un fuerte retraso en el aumento de los haberes jubilatorios, el funcionario comentó que es necesario discutir un nuevo sistema previsional que incluya una suba de la edad jubilatoria.
Jubilados y motosierra
Durante un reportaje al aire de Radio Mitre, el periodista Eduardo Feinmann le planteó al funcionario que tras casi un año de gobierno “da la sensación de que los que mayor motosierra recibieron fueron los jubilados“.
Ante el comentario, de los Heros respondió evocando una frase de Anibal Fernández durante su paso por la jefatura de gabinete de la Nación, y aseguró: “Como diría Aníbal Fernández, me parece que es una sensación esa”.
“La realidad no tiene nada que ver con eso, el gasto de ANSES representa el 45% del gasto total del Presupuesto 2025, un 15% superior al de 2023; entonces, claramente hay una responsabilidad social y una sensibilidad del gobierno que se expresa en los números”, agregó.
A continuación, intentó esquivar el tema mencionando los aumentos a los montos de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, dos políticas que no alcanzan directamente a los jubilados.
Por otro lado, aseguró que los jubilados terminarán el año con un incremento real del 11% y una suba del 4% para el año que viene. Sin embargo, y a contramano de los planteos del funcionario, varios estudios muestran una caída del poder adquisitivo de los jubilados con respecto al año pasado.
Es que según Claudio Caprarulo (director de la consultora Analytica), la jubilación mínima tuvo una caída del 2,5% en términos reales con respecto al último mes de la gestión anterior (si se tiene en cuenta el bono jubilatorio). La baja afecta alrededor de 3 millones de jubilados, que representan el 43% del total y que -al mes de agosto- cobraron 295.454 pesos en total.
En este contexto, el titular de ANSES descartó que el gobierno lleve adelante un nuevo aumento jubilatorio antes de que “se genere riqueza y eso mejore la situación fiscal“, lo que pone en duda el incremento del que habla el funcionario, quien condicionó el aumento señalando que:
“En la medida de que podamos salir debajo de la lona que nos han dejado con crecimiento económico, manteniendo el equilibrio fiscal, emisión cero e inflación cero, el país va a disponer de mayores recursos”.
Bono jubilatorio congelado
Cabe recordar que los jubilados que cobran la mínima reciben un bono mensual que actualmente asciende a 70.000 pesos, y que venía actualizándose mes a mes hasta que finalmente en marzo el gobierno informó que no habría nuevos incrementos.
Si bien el complemento continuará abonándose durante 2025, al no actualizarse la inflación se irá licuando en cada pago. Es que aunque el Ministro de Economía, Luis Caputo, asegura que se acerca el “fin de la inflación”, lo cierto es que los números de la inflación no se ajustan a sus previsiones.
En agosto el funcionario había asegurado que la inflación sería del 1% en septiembre, algo que finalmente no ocurrió. El Índice de Precios al Consumido se ubicó en el 3,5%, que impactó de lleno en los haberes jubilatorios, que ya acumulan un fuerte retraso.
Según Eugenio Semino, (Defensor de la Tercera Edad de la CABA y Presidente de la Sociedad Iberoamericana de Gerontología y Geriatría), el bono debería estar en 128.000 pesos y la mínima entre un 10 y un 15% arriba para amortiguar el impacto inflacionario.
Fin de las moratorias previsionales
Como si esto fuera poco, el funcionario confirmó que el 23 de marzo de 2025 llegará a su fin la moratoria previsional. “Como diría un croupier… no va más“, comentó, utilizando un lenguaje de apuestas para dar la noticia.
En este contexto, sugirió que aquellos que se jubilaron a través de la moratoria han “colaborado en la quiebra” del sistema. Se trata de casi 3 millones de jubilaciones que se tramitaron gracias a la política que impulsaron Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández.
Según explicó, hay personas que “compraron” hasta 29 años de aportes de los 30 requeridos para jubilarse, y señaló que “el 25% de los jubilados por moratoria tienen ingresos superiores a 1.800.000 pesos.
“Los sectores kirchneristas dicen de usted, del presidente y de Pettovello que son crueles con los jubilados”, comentó Feinmann en otro tramo de la entrevista. Una vez, el funcionario esquivó la acusación y reivindicó el ajuste del gobierno libertario:
“Al contrario, crueles son ellos que generaron 250% de inflación y les hicieron perder 40% en 2023 el poder adquisitivo real, pero generan una fantasía, una quimera, una ilusión, nosotros somos realistas y el Presidente ganó las elecciones diciendo la verdad, aunque duela”.
¿Aumento de la edad jubilatoria?
“Estamos mal, es una emergencia, una crisis, una crisis que no generó este gobierno”, insistió de los Heros, quien luego le aseguró a los jubilados que “paramos de caer y estamos empezando a levantarnos“.
Más adelante, abrió las puertas a un aumento de la edad jubilatoria, que actualmente es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. Al respecto, afirmó que “en el marco de una reforma previsional que se debe la Argentina por tener el sistema quebrado y porque la realidad del mundo laboral ha cambiado en todo el mundo, se deben considerar varias variables, entre ellas la edad de jubilación“.
“Acá lo que tenemos que entender es que el crecimiento es generación de riqueza y eso únicamente lo pueden hacer los privados; el Estado no genera riquezas, el Estado cobra impuestos y gasta“, completó, “lo importante es dar las condiciones para que se genere riqueza y eso naturalmente va a mejorar la situación fiscal y ahí podemos discutir cómo asignamos esos recursos extra y los jubilados van a estar en prioridad”.
Quita de medicamentos
La idea de que el gobierno nacional prioriza a los jubilados contrasta con los datos de la realidad. No solo perdieron poder adquisitivo las jubilaciones mínimas y se congeló el bono jubilatorio, sino que el sector también perdió otros beneficios que les otorgaba el estado.
En los últimos meses se redujo notablemente la cantidad de medicamentos que la obra social PAMI cubre al 100%. De las 167 moléculas incluidas en el listado de cobertura total, en junio se eliminaron 11 y en agosto se excluyeron otras 44. Es decir que se redujo en un tercio la cantidad de fármacos que se ofrecían de forma gratuita.
Para colmo, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), Esteban Leguízamo, advirtió que en los próximos meses podrían avanzar con la quita de nuevas moléculas del paquete de beneficios.
El impacto de la decisión se puede visualizar cuando se tiene en cuenta que la eliminación de esta cobertura afecta a medicamentos antivirales, corticoides, antidepresivos, vasodilatadores, o aquellos para el tratamiento de la artritis o de la piel.
Para compensar esto, los jubilados deben poner de su bolsillo entre 50 mil y 170 mil pasos de más. Si se tiene en cuenta el valor de las jubilaciones mínimas, se trata de más de la mitad de la jubilación de casi el 50% de los jubilados.
