Luis Caputo intentó restar importancia a las subas de la divisa norteamericana durante una presentación en la que incluso desafió a ahorristas y tenedores a comprar dólares, una declaración que agitó aún más el frente cambiario, ya que el dólar terminó alcanzando su valor más alto desde la flexibilización del cepo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, minimizó este miércoles las tensiones cambiarias y se mostró confiado en el modelo económico durante una presentación ante empresarios, en la que incluso desafió a los ahorristas e inversores a comprar dólares si piensan que la divisa está barata.
Sin embargo, sus dichos no hicieron más que agitar aún más el ya tensionado frente cambiario. Al cierre de la jornada, el dólar oficial alcanzó su valor más alto desde que el Gobierno de Javier Milei impulsó la flexibilización de las restricciones de compra y venta, tocando los 1.245 pesos.
“Comprá, campeón”: El desafío de Caputo
Durante una presentación en el IAE Summit, y en medio de la creciente presión cambiaria, el ministro intentó transmitir tranquilidad con un discurso en el que se mostró distendido. “El dólar flota, por lo tanto a cualquiera que le parezca que está barato, agarrá los pesos y comprá, no te la pierdas, campeón“, declaró Caputo.
El funcionario defendió el programa económico argumentando que “el Tesoro compra dólares con superávit fiscal” y no con emisión del Banco Central, una diferencia que según él “saca pesos del mercado todos los meses y no genera inflación”. Además, destacó la acumulación de reservas del Tesoro “sin emisión primaria”.
Para ilustrar su punto, Caputo recurrió a una extraña comparación: “Déjenme ponerles un ejemplo… Federico quiere ir de viaje y Chembo vende dólares para pagar el alquiler. Los dos están contentos con su transacción”.
No es la primera vez que el ministro utiliza ejemplos de este tipo para -aparentemente- destacar los resultados del modelo económico. El año pasado se jactaba de que “la gente va a tener que vender dólares para pagar impuestos“.
¿Qué pasó con la divisa norteamericana?
El mercado no tardó en responder a las declaraciones del funcionario, y el dólar oficial cerró el miércoles a 1.245 pesos, marcando un récord nominal para la administración libertaria con una suba de 10 pesos respecto al día anterior. Durante la jornada, el billete llegó a operar a 1.255 pesos, el valor más alto registrado desde la salida del cepo.
En el segmento financiero, tanto el CCL como el MEP se comercializaron cerca de los 1.237 pesos, mientras que el dólar blue osciló en torno a los 1.240 pesos. El factor común entre todas las divisas fueron las subas, que evidenciaron la presión generalizada sobre el mercado cambiario.
La tendencia alcista tampoco es una novedad, y es que en menos de una semana, el dólar oficial acumuló más de 40 pesos de suba, superando incluso el pico inicial de 1.233 pesos que se había registrado tras la eliminación del cepo cambiario.
En este contexto, las críticas al modelo de Caputo continúan acumulándose. Un informe lapidario de JP Morgan recomendó a sus clientes desarmar posiciones en Argentina, recordando su advertencia de abril de 2018 sobre el fin del carry trade durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando Caputo también era ministro.
El fondo Barclays sumó su preocupación, advirtiendo sobre tensiones cambiarias antes de las elecciones y la necesidad de que el BCRA acumule reservas. “Hay muchas evidencias de que el peso sigue sobrevaluado y eso es peligroso cuando se va abriendo la economía”, señaló la entidad. En conjunto, esto derivó en el desarme de posiciones de carry trade.
Escepticismo creciente ante el modelo
Por su parte, el economista Miguel Kiguel observó que “esto es parte de la volatilidad natural en un régimen de tipo de cambio flotante”, pero advirtió que “el mercado está mostrando cierta preocupación por el nivel del dólar“.
Los analistas identifican múltiples factores detrás de la presión alcista: la menor liquidación estacional del agro, el cobro del aguinaldo, la dolarización previa a las vacaciones de invierno y el desarme de posiciones de carry trade, que cada vez parece menos atractivo para los inversores.
Lo cierto es que aunque todavía hay oferta de dolares por la liquidación del campo, el dólar sigue subiendo. Es que para fines de junio se aceleraron las ventas del sector agropecuario antes del retorno de las retenciones.
Desde PXQ indicaron que “la idea de que el riesgo país se explica solo por temor al regreso del kirchnerismo quedó desmentida por la reacción nula del mercado tras la inhabilitación de Cristina Fernández de Kirchner. Lo que se percibe ahora es la insostenibilidad del esquema actual, con reservas estancadas, sin ingresos netos del agro y sin intervención del BCRA”.
El ex-ministro de Economía y ex-ídolo del mandatario, Domingo Cavallo, también cuestionó la situación. Según comentó, “preocupan los cantos de sirenas que sostienen que, porque hay libre flotación y el Banco Central no emite para comprar reservas, el tipo de cambio es el apropiado“.
El investigador Alejandro Olmos trazó un panorama aún más sombrío: “El gobierno no tiene dólares para pagar la deuda. El año que viene vencen 38.000 millones de dólares, de los cuales 22.000 millones son con privados del exterior”.
Los Bopreal, otro dolor de cabeza
La tensión cambiaria se reflejó también en la segunda licitación de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL) Serie 4. El BCRA solo pudo colocar 26 millones de dólares, una cifra muy baja comparada con los más de 800 millones de la primera licitación.
El título comenzó a cotizar el martes en mercados secundarios a 83 dólares, con una tasa de rendimiento del 9,25% por una duración de 3 años. Esta performance contrasta desfavorablemente con el AL30, que ofrece 12,75% de rendimiento con menor duración.
Los Bopreal fueron diseñados para descomprimir la deuda comercial de las empresas con el exterior, estimada en 50.000 millones de dólares al finalizar 2024. Sin embargo, el bajo interés despertado por estos bonos en una jornada de máximos cambiarios evidencia las dificultades del esquema oficial para convencer al mercado de su sostenibilidad.