El Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le reconoció al Presidente Alberto Fernández que las medidas restrictivas que tomó hace dos semanas, que combatió con su espacio de Juntos por el Cambio, hicieron bajar los contagios de coronavirus. No obstante, reconoció la efectividad de las medidas dispuestas por el gobierno nacional y evitó el tono de confrontación de las pasadas semanas.
El jefe de gobierno porteño y el presidente se encontraron de manera virtual junto a la mitad de los gobernadores que faltaban reunirse con el primer mandatario tras una primera ronda realizada el martes, donde varios le plantearon su intención de mantener las clases presenciales, aunque sea de manera restringida.
Este miércoles, los gobernadores que dialogaron con el Presidente, coincidieron en que se detuvo la suba de casos. “Estamos preocupados pero es cierto que las medidas del Gobierno nacional están dando resultados“, dijo Larreta.
“Las medidas que impulsaste vienen bajando la circulación de transporte público y de particulares“, le dijo Larreta directo a Alberto. “Tenemos una meseta después de una crecida muy grande“, indicó.
La buena sintonía a la que llegaron Alberto y Larreta luego de semanas de enfrentamientos se había confirmado más temprano, cuando la ministra de Seguridad, Sabina Frederic y el secretario de esa área en la Ciudad, Marcelo D’Alessandro, acordaron cerrar unos 25 accesos a la Ciudad durante las restricciones nocturnas.
Por otro lado, Axel Kicillof volvió a mencionar el tema de las clases presenciales que Larreta evitó.
“Si seguimos en meseta es un desastre, hay que reducir los casos. Hay que aplanar urgente la curva“, se quejó Kicillof y luego se encargó de amonestar a Larreta. “La secuencia se viene repitiendo de manual: arranca la Ciudad, sigue en el Amba y después el interior de la provincia, con el agravante de cepas más contagiosas y letales“.
“Las escuelas implican una movilidad muy grande, bajar la circulación implica bajar los contactos y los contagios“, remarcó el gobernador bonaerense.
El cordobés Juan Schiaretti dijo que “el fenómeno que hay es que tenemos mas casos en el interior que en la ciudad de Córdoba” y que en la provincia mediterránea hay una “meseta alta“, pero el pico aún no llegó.
“Agradezco Alberto que trabajemos juntos“, le dijo al presidente que hizo un giro respecto de las anteriores definiciones que tomó contra la pandemia y reunió a todos los gobernadores antes de anunciar las medidas restrictivas.
“Cada provincia debe tomar medidas en base a la situación de la pandemia en su distrito. Cordoba amplió su capacidad de atención respecto del año pasado y hoy cuenta con más del doble de cantidad de camas criticas covid. La ocupación en la provincia es muy baja, está en el 31,7 por ciento, con menos cantidad de camas ocupadas que en el pico del año pasado, que fue en octubre”, agregó Schiaretti.
El santafesino Omar Perotti dio un panorama sombrío. “Tenemos el 86% de camas criticas ocupadas, con el 65% por covid; suspendimos cirugías y desde las 21 no tenemos circulación“, dijo. El gobernador de Santa Fe propuso en la reunión liberar la transmisión del clásico rosarino para la TV Pública para no generar circulación.
Las restricciones que evalúa el gobierno nacional
La prolongación de medidas para restringir la circulación en esta segunda ola de coronavirus está decidida, después de las dos ruedas de consulta telemáticas entre el Gobierno nacional, los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño.
El Presidente recogió el apoyo de los mandatarios locales, que a diferencia de lo que había sucedido dos semanas antes, esta vez se comprometieron a garantizar el cumplimiento del decreto que se publicará mañana.
Resultará clave la reunión que tendrán hoy los jefes de gabinete de Nación, provincia de Buenos Aires y CABA para decidir la situación en el área metropolitana. En principio, no está previsto en esta etapa de la pandemia el regreso a clases presenciales ni el cierre de comercios e industrias.
En la Casa Rosada enumeran tres motivos por los cuales consideran necesario extender y profundizar las restricciones a la movilidad.
Primero, porque dieron resultado. La curva de contagios se estabilizó a partir de las medidas implementadas durante este mes, lo cual fue analizado por el gobierno como una señal de que el camino emprendido con las limitaciones a la actividad nocturna y la interrupción de la presencialidad escolar es el correcto.
En segundo lugar, porque si bien se cortó la dinámica de crecimiento exponencial que había hace dos semanas, estamos en un nivel altísimo de casos, con un promedio cercano a los 25 mil contagios detectados por día, que no puede ser sostenido en el tiempo por el sistema sanitario. La ocupación hospitalaria está colapsada o al borde del colapso en buena parte del país y es necesario reducir la demanda para evitar una crisis aún peor.
Por último, cerca del Presidente advierten que ahora existe un mayor consenso para avanzar que el que había quince días atrás, tanto entre la dirigencia política con responsabilidades ejecutivas como entre la población en general, y que incluso eso se ve reflejado en algunos medios que usualmente se ubican por default en las antípodas del gobierno. Esperan, también, que eso ayude a hacer más efectivas las medidas que se decidan tomar.
Al respecto, todavía no existen definiciones concretas.
La desaceleración de la curva hizo perder envión a la propuesta de hacer ahora un cierre total por quince días, un “último recurso” que se puso sobre la mesa y que aún no debería descartarse para las próximas semanas si la situación no mejora pronto. Por el costo económico que tendría, para Fernández resulta un alivio poder posponer una decisión así.
Las medidas que funcionaron hasta ahora van a mantenerse: seguirán prohibidas las reuniones sociales, las actividades en espacios cerrados y la circulación nocturna. Se evalúa ampliar la franja negativa o hacer cierres totales durante los fines de semana en las zonas con peor situación epidemiológica.
Los shoppings permanecerán con las persianas bajas y los locales comerciales sólo podrían atender en la vereda.
Un punto en el que se hizo énfasis en las reuniones virtuales con gobernadores fue la necesidad de controlar más y mejor el cumplimiento de las disposiciones. En ese sentido, tras una reunión entre la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, y las autoridades porteñas, se coordinó el cierre, entre las ocho de la noche y las seis de la mañana, de veinte accesos a la ciudad de Buenos Aires.
El asunto más espinoso sigue siendo el de la presencialidad escolar. El gobernador bonaerense Axel Kicillof está convencido de mantener suspendida la asistencia al aula con este nivel de contagio, mientras que el mandatario porteño, Horacio Rodríguez Larreta piensa en un esquema de asistencia parcial.
Deberá definir el presidente Fernández. Si es coherente con su postura de las últimas semanas, deberá ratificar la virtualidad.
