La jueza federal María Servini archivó la denuncia por el hackeo del celular del diputado PRO Diego Santilli. La magistrada y el fiscal Federico Delgado concluyeron que la operación de hackeo no requirió un gran aparato de inteligencia y que el rastreo del autor es imposible. La operación se realizó con facilidad comprando un chip en un quiosco de El Dorado, Misiones.
La persona que habría comprado el chip no se pudo identificar, ya que la empresa Movistar no pudo garantizar la trazabilidad completa de los datos de identidad de sus clientes.
Para evitar que se repitan ese tipo de hackeos, la jueza le reclamó al presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Claudio Ambrosini, que establezca un mecanismo que impida los “cambios de SIMCARD de manera remota sin la intervención de la empresa Telefónica Móviles Argentina”, ya que esa metodología “genera que eventualmente se cometan diversos tipos de delitos“.
Un hackeo sencillo
La conclusión a la que llegaron Servini y Delgado es que la operación para entrar al celular de Santilli fue relativamente sencilla.
Una persona no identificada compró un chip —SIM card— en un comercio o quiosco de El Dorado, Misiones. El proveedor de esas tarjetas no sabe a quién se la proveyó, de manera que no se puede saber en qué comercio se vendió.
El individuo se conectó entonces con Telefónica-Movistar, se presentó como si fuera Santilli y dijo que se le había roto o perdido el chip, que había comprado otro y que se lo habilitaran.
Al individuo le hicieron cinco preguntas personales que una persona que haya hecho una ligera y rápida investigación de Santilli las puede responder: dónde trabaja (en la Cámara de Diputados); el nombre de uno de sus hijos; banco en el que tiene una tarjeta; ciudad de residencia (CABA) y su categoría de monotributo. Todos datos de relativo fácil acceso.
Entonces se habilitó el celular en el nuevo chip y a las 14:08 horas del 14 de octubre de 2022 se quedaron con la línea del precandidato a gobernador de Juntos.
El legislador realizó el reclamo de inmediato, pero tardó hasta las 18:44 en recuperar la línea. En ese tiempo le robaron los datos, incluyendo todos los chats de apps como WhatsApp y Telegram.
Pese al hackeo, no trascendió el contenido de las conversaciones de Santilli.
El diputado y precandidato a gobernador bonaerense por el larretismo había iniciado la causa judicial el 2 de noviembre pasado, que ahora, por la imposibilidad de rastrear al autor, no tendrá resolución.
Tras archivar la investigación del hackeo, Servini instó al Enacom a que obligue a tomar medidas de seguridad para realizar un cambio de tarjeta SIM.
Desde la conducción del ente dijeron que se preparan para exigir un registro biométrico para entregar un chip, algo que requerirá cambios tecnológicos.
