Javier Milei incluyó en su reunión de gabinete a Alberto Ades, un economista que forma parte de la creciente lista de críticos del programa de Luis Caputo. Entre tanto, el ministro pegó el faltazo a la reunión y luego apareció en los medios para insistir en que “vamos bárbaro“.
Javier Milei incluyó en su reunión de gabinete a Alberto Ades, un economista que viene cuestionando el programa económico de Casa Rosada, en un momento en que las críticas desde el exterior también se multiplican, incluso de sectores de Wall Street que previamente apoyaban al libertario.
La ausencia de Luis Caputo, ministro de Economía, llamó la atención: según se informó, avisó que estaba enfermo y no concurrió a la reunión, aunque horas después confirmó su participación en una entrevista en el streaming oficialista Carajo, donde sobreactuó su confianza en la continuidad del modelo económico.
Un invitado crítico y un ministro ausente
El Presidente encabezó este lunes la reunión de gabinete, pero la presencia más llamativa no correspondió a sus funcionarios, sino a Ades, doctor en Economía por Harvard y exintegrante de Goldman Sachs. Ante los ministros presentó su libro y expuso su visión sobre la economía.
Ades cuestionó en varias oportunidades el programa de Caputo, y tras la reunión le dio una entrevista a Clarín, donde admitió que los inversores ven “una probabilidad ligeramente mayor a un triunfo de la oposición”. “Con estos números, la posibilidad de la oposición aumenta”, apuntó.
Aunque aseguró que no espera una dolarización brusca para el año electoral, no pudo negar que la compra de dólares sigue siendo importante: “hay preocupación. La venta de dólares sigue siendo significativa”.
Respecto de 2027, un año con fuertes vencimientos de deuda y elecciones, anticipó: “Vas a tener presión cambiaria. La tenés en todos los países en elecciones, más aún en Argentina”.
Consideró que “se va a poder sostener la banda cambiaria en 2027 con más munición del Banco Central y el swap con Estados Unidos“. Sobre un eventual regreso a los mercados internacionales, fue categórico: “Hoy, nos tendríamos que financiar al 11,5%, ni a palos los veo saliendo“.
Agregó que el Gobierno buscará garantías y préstamos multilaterales para aguantar la presión. Sin embargo, remarcó: “Todo cubierto no está, van a trabajar para conseguir un blindaje financiero, aunque es una palabra del 2001“.
Sus dichos contrastan con la confianza de Caputo y su presencia entre los funcionarios alimentó las versiones sobre la posibilidad de que el ministro esté en la cuerda floja, acorralado por las críticas y una economía que no despega.
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Se multiplican las críticas al plan de Caputo
Ades ya había cuestionado el rumbo económico en los días previos. Horas antes de la reunión, en una entrevista con Maxi Montenegro en Ahora Play, afirmó que “la política monetaria no se entiende”. Allí sostuvo:
“Bajar la inflación de 300 a 30 con superávit fiscal es relativamente sencillo, pero pasar de 30 a 3 exige una institucionalidad y claridad monetaria que hoy el mercado no ve”.
También consideró que la “economía está floja” y que esto responde al “diseño” del plan económico. Para Ades, “algunos temas de diseño” del programa “han impactado” de forma negativa en la actividad.
“Este es un programa que está diseñado para agrandar algunos sectores de la economía y achicar en términos absolutos o al menos en términos relativos otros sectores de la economía”, dijo.
No es la única voz crítica. La revista financiera estadounidense Barron’s advirtió que Milei pierde impulso político a un año de buscar la reelección. El artículo, firmado por Craig Mellow, señala que la inflación anual ronda el 30%, que la pobreza volvió a subir y que el Gobierno desaprovechó parte del capital político obtenido en las elecciones legislativas de 2025.
Entre las causas menciona la prolongada defensa de Manuel Adorni frente a las denuncias de corrupción. Bruno Binetti, investigador de Chatham House, afirmó en el texto: “El escándalo de Adorni consumió demasiado oxígeno”.
Por su parte, JP Morgan recortó sus proyecciones económicas y emitió señales de alerta sobre los activos argentinos. Citó el menor ritmo de acumulación de reservas y el aumento de las tasas exigidas para comprar deuda pública en dólares, factores que complican el programa financiero para 2027.
El movimiento llama la atención porque hace menos de un año el director ejecutivo de la entidad, Jamie Dimon, visitó Buenos Aires en un gesto de respaldo al Gobierno. También hay ruido dentro del país con respecto al programa, incluso entre aliados del gobierno.
Según reveló Jorge Liotti en La Nación, Caputo habría trasmitido a los gobernadores, en una cena en París, un diagnóstico crudo de la situación, con referencias a la caída del consumo y la recaudación, y habría advertido que los acuerdos políticos no pueden esperar a marzo.
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Mientras tanto, Caputo insiste en que “vamos bárbaro”
Mientras tanto, Caputo sostuvo un discurso de plena confianza. En su entrevista del lunes por la noche en “La Misa”, de Carajo, aseguró: “En todos los escenarios gana el Presidente, no hay ningún escenario donde no gane”.
Al mismo tiempo, explicó que su rol le exige estar preparado para cualquier situación: “Obviamente contemplo la posibilidad de estar errado y actúo como si pudiera estarlo, es mi responsabilidad”.
Frente al mercado, advirtió: “Si pasa lo que creo que va a pasar, espectacular, y si no pasa lo que creo que va a pasar, les vamos a arrancar la cabeza como en octubre del año pasado“. Además, atribuyó los problemas estructurales a la mala praxis de administraciones anteriores.
Sobre la oposición, afirmó: “Me importa tres pitos quién está enfrente. Por mí se puede juntar Kicillof con toda la oposición. Se pueden juntar todos: van a perder por paliza, no hay forma de que pase otra cosa“.
Respecto del gobernador bonaerense, dijo: “Kicillof no va a ser presidente porque todo el mundo sabe que Kicillof nunca puede ser presidente“. Previamente, lo había calificado como el “anticristo“.
En materia económica, sostuvo que la macroeconomía está ordenada, ratificó su pronóstico de un crecimiento cercano al 2% para fin de año y habló de inversiones por más de 200 mil millones de dólares.
Su frase de cabecera fue: “No estamos bárbaro, vamos bárbaro, este es el camino“. Sin embargo, sus dichos revelan un creciente nerviosismo por el crecimiento de la figura del mandatario provincial y una creciente necesidad de insistir en que no hay grietas en el modelo económico.
Todo esto, pese a que ahora Milei escucha a Ades, un economista que en varias oportunidades desmintió la narrativa que intenta impulsar Caputo, que parece cada vez más aislado del entorno de Milei.
