El gobierno de Javier Milei aprobó aumentos en las tarifas de electricidad y gas que duplican el último dato de inflación del INDEC, y Luis Caputo ya reconoce que la inflación anual podría ser de más del doble que lo que había proyectado en el Presupuesto 2026.
El gobierno de Javier Milei aprobó esta semana aumentos en las tarifas de luz y gas que duplican la inflación registrada en abril, que fue del 2,6% según el INDEC. Las subas, de hasta el 4,75% en electricidad y 4,4% en gas, se inscriben en un plan de 31 incrementos mensuales consecutivos proyectados hasta 2030.
Además, llegan en un momento en que la promesa de inflación cero para este año, formulada repetidamente por el presidente Milei y respaldada por su ministro de Economía, Luis Caputo, quedó definitivamente descartada incluso por el propio Ejecutivo.
Aumentos en las tarifas del gas
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) publicó en el Boletín Oficial las resoluciones que fijan los nuevos cuadros tarifarios para el gas natural en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con vigencia desde el 1° de junio. Las subas alcanzan el 4,4% respecto de los valores de mayo.
Para los usuarios residenciales de Metrogas sin subsidios, la categoría R1 (la de menor consumo) pasará a costar $4.151,79 en la Ciudad de Buenos Aires y $4.794,64 en el conurbano bonaerense. Los usuarios de mayor consumo, encuadrados en la categoría R4, podrán recibir facturas de hasta $99.190,28 en CABA y $53.903,91 en el Gran Buenos Aires.
En el caso de Naturgy BAN, distribuidora que opera en 30 municipios del norte y el oeste del conurbano, los valores de junio serán de $3.401,41 para la categoría R1 y de hasta $36.423,39 para la R4. Para los usuarios del interior bonaerense, servidos por Camuzzi, el cargo fijo subirá un 4,7% y el cargo variable un 1,94%.
La Secretaría de Energía a cargo de María Tettamanti prorrogó para junio una bonificación adicional del 25% sobre el consumo de gas natural. Sin embargo, ese descuento aplica únicamente sobre el costo del Plan Gas.Ar y solo beneficia a quienes aún conservan subsidios. Los usuarios que pagan tarifa plena recibirán el impacto total del aumento en su factura.
Estos ajustes llegan mientras el Congreso debate una iniciativa del Poder Ejecutivo para modificar el Régimen de Zona Fría, un sistema de tarifas diferenciales que hoy beneficia a millones de argentinos que viven en regiones de bajas temperaturas.
La propuesta oficial apunta a reducir ese esquema de subsidios, lo que podría encarecer aún más la factura del gas para los hogares que hasta ahora son alcanzados por ese régimen, y reducir el porcentaje subsidiado para quienes no sean excluidos.
Aumentos en las boletas de luz
En materia eléctrica, las resoluciones 25 y 26 del ENRGE actualizaron los cuadros tarifarios de Edenor y Edesur con aumentos en el Costo Propio de Distribución (CPD) del 4,75% y 4,68% respectivamente.
Para los usuarios residenciales de categoría R1 sin subsidios (consumos de hasta 150 kWh mensuales), el cargo fijo en Edenor pasará a $1.661,69 con un cargo variable de $71,518 por kWh. En Edesur, el cargo fijo será de $1.629 y el variable de $70,513 por kWh.
Quienes reciben subsidios energéticos focalizados (SEF) pagarán valores reducidos: $71,518 por kWh en Edenor y $70,513 en Edesur para el bloque subsidiado, mientras el Estado cubre una diferencia de aproximadamente $75 por kWh. Ese beneficio se mantiene hasta los 300 kWh mensuales; el consumo que exceda ese umbral se facturará a tarifa plena.
En la provincia de Buenos Aires, la Subsecretaría de Energía provincial informó que las tarifas de las distribuidoras EDEN, EDES, EDEA y EDELAP, junto a las cooperativas eléctricas, subirán entre un 6% para usuarios con subsidio y un 14% para quienes no lo tienen. En términos concretos, un hogar sin subsidio que pagó $50.000 en mayo abonará cerca de $53.600 en junio.
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El gobierno descartó la inflación cero
Los aumentos en servicios públicos se producen en un contexto en que el propio gobierno ya no sostiene las proyecciones que presentó en el Presupuesto 2026, que estimaba una inflación anual del 10,1%. Tampoco mantiene la promesa de Milei de alcanzar inflación cero en agosto de 2026.
Caputo reconoció el corrimiento de esa meta durante su exposición en el Latam Economic Forum. Aunque celebró el plan del gobierno y repitió que Milei sería reelecto el próximo año, tuvo que reconocer que el número será mayor al que inicialmente habían proyectado.
“Las expectativas de inflación, tanto del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central como del mercado mismo, están totalmente ancladas y para los próximos 12 meses se espera una inflación en torno al 20%, no se espera ningún cimbronazo de ningún tipo”, dijo el ministro.
El REM de abril del Banco Central, elaborado con datos de 45 analistas, proyecta una inflación del 30,5% para todo 2026. El grupo Top 10 de consultoras con mejor historial de pronósticos eleva esa estimación al 33%. Para los próximos meses, el REM proyecta un sendero de 2,3% en mayo, 2,1% en junio, 2% en julio y 1,8% en agosto.
Las expectativas de la población son aún más altas. Según el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, la inflación anual esperada por los hogares para los próximos 12 meses trepó al 37,5% en promedio, frente al 34% registrado en abril. En el Gran Buenos Aires el salto fue especialmente pronunciado: de 35,6% a 42,2% en un solo mes.
Claudio Caprarulo, director de Analytica, fue concreto: “Para llegar al 20% anual necesitás un promedio de 1,5% mensual. Eso es un escenario muy optimista. Actualmente la tendencia es que la inflación hasta fin de año esté más cerca de un promedio del 2%”.
Para Haroldo Montagu, director de Vectorial, el nudo del problema está en la política de subsidios: “Me parece que para este año queda claro que la inflación va a ser difícil que perfore el 2% mensual. Se está jugando un partido entre los subsidios y la recaudación fiscal. Si Caputo recorta subsidios, va a seguir impactando en la inflación”.
La promesa de inflación cero había sido lanzada por Caputo en octubre de 2024 y ratificada por Milei en diciembre de ese año. A lo largo de 2025, la inflación no bajó del 2% mensual y el año cerró en 31,5%.
En octubre pasado, Milei volvió a fijar agosto de 2026 como fecha para alcanzar ese objetivo. Hoy, ese horizonte ya no aparece en el discurso oficial y la expectativa del oficialismo de que no supere el 20% implica que el indicador duplicaría lo esperado por el gobierno en el presupuesto.