La Cámpora aprovechó la convocatoria a elecciones internas del PJ pampeano para avanzar sobre los lugares de Luciano Di Nápoli en el consejo provincial, quien advirtió que si no hay acuerdo presentará una nómina propia. “No hay que confundir es unidad con subordinación“, remarcó el Intendente.
La decisión del Gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, de convocar a elecciones internas en el Partido Justicialista (PJ) en lugar de prorrogar los mandatos vigentes por otros dos años despertó una interna que pone en duda la unidad del peronismo en la Provincia.
Si bien el mandatario provincial había anunciado a fines del año pasado que se retiraría de la política en 2027, con este movimiento se asegura quedar a cargo del partido hasta 2029 y reaviva tensiones internas que tienen entre sus protagonistas a La Cámpora.
Es que la decisión puso en alerta al sector que encabeza el Intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli, que adjudicó la maniobra a un presunto acuerdo entre el Gobernador y el espacio que Máximo Kirchner lidera a nivel nacional para avanzar sobre los lugares que el jefe comunal sostiene en el consejo provincial.
Di Nápoli respondió retirando sus avales y dejando trascender que evalúa lanzarse para pelear por la presidencia del PJ pampeano si no se respeta el equilibrio de fuerzas. El martes pasado, cuando se le consultó al respecto, explicó que:
“Retiramos avales porque queremos esperar el cierre de listas a ver si se va a dar un proceso de unidad o no. Lo que no hay que confundir es unidad con subordinación”.
La situación recuerda a las tensiones entre el Gobernador Bonaerense, Axel Kicillof, y la titular del PJ a nivel nacional, Cristina Fernández de Kirchner. De hecho, el mandatario provincial ya había cuestionado en varias oportunidades la lógica de “sometidos o traidores” ejercida por la expresidenta y su entorno.
Por lo pronto, el plazo para presentar listas en La Pampa vence el 30 de abril y las elecciones internas serán la primera parada antes de las legislativas de octubre, donde la provincia pone en juego tres bancas en la Cámara de Diputados.
Desde el entorno del Intendente de Santa Rosa adelantaron que, si no hay acuerdo que respete la paridad entre las fuerzas para fines de abril, se rompería el PJ y el justicialismo terminaría llegando dividido a la cita electoral.
Luciano Di Nápoli y La Cámpora
Si bien la avanzada del kirchnerismo fue el detonante de la interna, lo cierto es que el peronismo pampeano llega a esta situación límite tras un largo recorrido marcado por las tensiones entre los distintos sextores.
Di Nápoli había llegado a la Intendencia de Santa Rosa en 2019, cuando todavía era dirigente de La Cámpora, resultando electo en los mismos comicios que llevaron a Ziliotto a la Gobernación. Ambos dirigentes fueron reelectos para sus cargos en 2023.
Sin embargo, ese año también marcó el quiebre del Jefe Comunal con la agrupación liderada por Máximo Kirchner. En diciembre del año pasado otorgó una entrevista en la que explicó que “tuve una experiencia o un inicio militante que tenía que ver con La Cámpora, que hoy es pasado“.
“Representa el pasado para mí, que está muy bien, y que no reniego de ello, pero que no abrevo más en ese espacio hace mucho tiempo“, continuó. Posteriormente, en el marco de la renovación de autoridades del PJ nacional, también se diferenció de Cristina Kirchner.
Cabe recordar que en aquella oportunidad se dispararon las tensiones en medio de la fallida interna entre la expresidenta y el Gobernador riojano Ricardo Quintela, una situación que también había agitado las diferencias entre el cristinismo y Axel Kicillof.
En aquella oportunidad, Di Nápoli había asegurado que “no estoy en contra de que Cristina sea la presidenta. Lo que me gustaría es ver plasmada esa amplitud”. “Me hubiera gustado ver al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, a nuestro gobernador sentado en primera fila, al gobernador de las distintas provincias”, agregaba en 2024.
Hasta ahora, el Intendente y ziliotto habían manejado sus conflictos sin escándalos, aunque desde la modificación de la Ley de Coparticipación las tensiones se fueron profundizando, ya que el jefe comunal santarroseño interpreta que los índices perjudican a su ciudad.
Tras la disputa, comenzó a reclutar a alcaldes de otros municipios que gobierna el peronismo no alineados al oficialismo provincial, armando un equipo que incluye a la intendenta de General Pico, Fernanda Alonso; la de Winifreda, Adriana García; el jefe comunal de Toay, Ariel Rojas; y el de Lonquimay, Manuel Feito.
La expectativa del santarroseño es encarar una posible candidatura a Gobernador de cara a las elecciones de 2027 y suceder a ziliotto, quien ya suma dos mandatos y no puede renovar. Para esto espera el apoyo de los intendentes afines y el peso de su gestión.
¿Qué hay detrás de la estrategia de Ziliotto?
Por su parte, Ziliotto había llegado a la Gobernación en 2019 gracias al apoyo del exmandatario provincial Carlos Verna, quien aún sigue vigente en el armado político local. Si bien ya habían tenido altibajos en su relación, Verna decidió retirarle su apoyo al Gobernador en el armado de listas.
“La Línea Plural no va a proponer precandidatos para las elecciones legislativas del corriente año”, había dicho, “si alguien te llama o te visita, diciendo que es el precandidato de Verna o de la Línea Plural, te está mintiendo”. “La Plural no propone precandidatos, ni yo tengo vocero“, completaba.
Verna, líder de la Línea Plural (sector mayoritario del PJ pampeano), mantiene contacto con intendencias no alineadas a Ziliotto, como las de Di Nápoli (Santa Rosa) y Fernanda Alonso (General Pico), ambas aspirantes a la gobernación en 2027.
En este contexto, el mandatario apostó por profundizar su vínculo con La Cámpora a través de su máxima dirigente provincial, María Luz “Luchy“ Alonso, a quien le habría ofrecido un lugar preponderante en la “lista de unidad” del PJ, según el senador Daniel “Pali” Bensusán, apoderado del partido.
Alonso es una figura cercana a Cristina Kirchner, de quien fue mano derecha en el Senado, y se desempeña como la líder del camporismo pampeano. La estrategia la favorece a ella, ya que la lista de unidad tendría a Ziliotto al frente y a la camporista como vice del partido, el puesto que viene ocupando hasta el momento.
En paralelo, la movida implica una avanzada sobre los espacios que hoy ostenta Di Nápoli para favorecer a La Cámpora. Actualmente, el Intendente es consejero y su sector tiene otras dos sillas que están en manos de Heriberto Mediza y Carmina Besga.
Pese a su alejamiento de La Cámpora, el alcalde santarroseño no creó una línea interna, aunque sabe que su intendencia es la más importante que consiguió el kirchnerismo en la provincia. Por eso, la maniobra fue leída como un destrato que motivó la decisión de retirar los avales y exigir mejores condiciones.
Para colmo, las elecciones de 2027 anticipan un escenario complejo. El secretario de Trabajo y alfil del Gobernador, Marcelo Pedehontaá, ya manifestó sus intenciones de que darse con la Intendencia. Entre tanto, Alonso ya ha expresado que quiere ser candidata a gobernadora.
Lo hizo durante la presentación de su libro “Pensar La Pampa” en 2023. Cabe recordar que había sido electa diputada provincial en 2019, aunque dejó su banca cuando el kirchnerismo la convocó para actuar dentro del Congreso.
Alonso y Di Nápoli comenzaron la gestión codo a codo, pero eventualmente el Intendente se cansó de tenerla como comisaria y comenzó a despegarse del sector hasta llegar a la situación actual.
El camino hacia las elecciones 2025
Cabe preguntarse cómo impactará la situación en las elecciones legislativas. Por lo pronto, este año la provincia renueva tres bancas de Diputados, una de ellas correspondiente a la peronista Varinia Marín. La representante de Convergencia quiere renovar su lugar, pero no es el único sector que puja por una banca.
La Cámpora también quiere espacio y desde el sector venían apostando a favor de una interna. Así lo blanqueó el Intendente electo de Telén, Saúl Echevestre, que actualmente es Secretario de Turismo provincial.
“No hay un candidato que asegure la unidad. Para eso están las internas. Al peronismo no le vendría mal mover el avispero. Me encantaría que haya unas PASO, en las que nuestro espacio sea una alternativa”, había dicho.
Si bien en 2023 Echevestre había intentado ser candidato a Diputados, finalmente la estrategia del PJ fue la unidad y todo el movimiento se articuló detrás de Ariel Rauschenberger, actual Diputado Nacional.
Lo llamativo es que ahora el Ministro asegura que no quiere ser candidato, y agrega que “hay compañeros que tienen que tener más relieve”. Por ahora, Alonso tampoco está en la lista de candidateables este año.
Según LetraP, se trata de los nombres más competitivos de La Cámpora, pero la estrategia sería posicionar nuevas figuras pensando en el futuro. Uno de los nombres que apareció es el de Miguel “Miky” Villagra, un joven abogado que trabajó en causas de delitos de lesa humanidad.