El domingo por la mañana se había conocido que la petrolera estatal aumentaría los precios en los surtidores de todo el país. Rápidamente, Alberto Fernández se comunicó con el titular de YPF, Guillermo Nielsen y le ordenó dar marcha atrás con la irresponsable decisión.
Guillermo Nielsen había autorizado un aumento del 5% para los combustibles de YPF, decisión que impulsaría a las empresas privadas en el mismo sendero.
No obstante, el presidente Alberto Fernández se comunicó con el titular de la petrolera estatal y le bajó el pulgar. De este modo, el precios de naftas quedará congelado como sucede con las tarifas de luz, gas, agua y transporte público metropolitano.
Cabe recordar que sólo en 2019, los combustibles tuvieron 9 aumentos, todos esos durante el gobierno de Mauricio Macri.