Ley Ómnibus: El gobierno consiguió dictamen plagado de disidencias

El oficialismo logró durante la madrugada, con el respaldo de la oposición dialoguista, emitir un dictamen favorable a la Ley Ómnibus en el plenario de comisiones de la Cámara de Diputados. Sin embargo, la iniciativa cosechó un importante número de rechazos y disidencias que prevén una compleja sesión para su tratamiento este jueves y viernes.

Los diputados dieron comienzo al plenario de comisiones, que estaba convocado para las 18 horas de este martes, aunque el inicio se postergó para las 20:30 por las intensas negociaciones que desarrollaban desde temprano entre representantes del Ejecutivo, legisladores y gobernadores.

En ese marco, el Gobierno Nacional accedió a reclamos presentados por los gobernadores de Juntos por el Cambio, con el objetivo de conseguir los números para dictamen. Sin embargo, el principal punto álgido de conflicto con los mandatarios provinciales se mantiene: el oficialismo insiste con mantener la suba de retenciones al agro en el proyecto.

Así todo, tras una extensa jornada, cerca de la 1:30 de la madrugada el diputado libertario Guillermo Bornoroni informó que el dictamen de mayoría del oficialismo cosechó 55 firmas a favor de los bloques de La Libertad Avanza (21 diputados), el PRO (20 diputados), la UCR (8 diputados), Hacemos Coalición Federal (4 diputados) e Innovación Federal (2 diputados), pero los bloques dialoguistas lo hicieron con disidencia parcial.

Las disidencias de los legisladores opositores dialoguistas totalizaron 34 y están centradas en el aumento de las retenciones, el sistema de actualización de jubilados, el financiamiento político, y el mecanismo de las privatizaciones.

Estas diferencias pueden poner en riesgo la aprobación de varios artículos centrales de la ley en la votación en particular, por eso tras la firma seguían las negociaciones y no se conocía el proyecto definitivo que se tratará en el recinto.

La bancada de Unión por la Patria (UP) presentó un dictamen de minoría con 45 firmas en rechazo el proyecto oficial. Los legisladores de la Coalición Cívica, del socialismo y del Gen, que integran Hacemos, presentaron dictámenes de minoría al rechazar los acuerdos con la Libertad Avanza. El Frente de Izquierda también presentó su propio despacho contra la iniciativa.

El devenir del debate

El debate dejó al descubierto no sólo la debilidad parlamentaria de LLA, sino también la inexistencia de nexos entre los bloques del ex Juntos por el Cambio para adoptar posiciones comunes.

Cada uno de los espacios que supo integrar la alianza adoptó estrategias diferentes, desde la unanimidad hasta la división pasando por la escenificación de supuesta unidad pese a las visiones disímiles respecto del proyecto de ley y sus tiempos.

El PRO, que enfrentó una sangrienta PASO electoral el año pasado, fue el que mostró mayor cohesión interna. Si bien algunos diputados tienen visiones un poco más críticas respecto a determinados puntos que otros, el bloque amarillo mostró la intención de acompañar con observaciones a tópicos como retenciones o jubilaciones.

Para Hacemos Coalición Federal, el camino no fue sencillo. Pasada la una de la mañana y con el dictamen en riesgo por firmas ajustadas, tres legisladores de este espacio dieron por concluidas las negociaciones con Martín Menem, en el despacho presidencial, para garantizar la inclusión de los puntos exigidos por los jefes provinciales. Los encargados de hacerlo fueron Nicolás Massot, Oscar Agost Carreño e Ignacio García Aresca.

Los primeros que adelantaron un dictamen aparte fueron los representantes de la Coalición Cívica. Con una representación menor, la incidencia no fue abrumadora pero anticipó un debate conflictivo en el recinto. Retenciones, jubilaciones y delegación de facultades, además de la incorporación de modificaciones al régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, fueron los puntos centrales que llevaron a diferenciarse del oficialismo.

En algún momento se especuló con la posibilidad de que Margarita Stolbizer, del GEN, y Mónica Fein, del Partido Socialista, ambas también parte de Hacemos, se sumaran al dictamen de los lilitos, pero no se pudo evitar la fragmentación y fueron con uno propio.

El caso del radicalismo fue el más complejo. Tras una reunión de bloque de más de dos horas, convocada antes del plenario de comisiones para definir una posición, los radicales resolvieron que un grupo pueda oponerse al proyecto del oficialismo pero con acuerdo de no firmar y evitar un dictamen propio para mostrar que, más allá de las diferencias internas que puedan tener, no quedaran como un bloque dividido.

En concreto, el espacio de la UCR referenciado en Facundo Manes no firmó el dictamen.

Por su parte, el bloque de UP mostró cohesión en el rechazo al proyecto que categorizaron de «horrible e invotable«, según dijo Germán Martínez, presidente del bloque.

La sesión del jueves

Si bien el oficialismo logró su objetivo de tener el dictamen antes del paro y movilización de la CGT convocado para este miércoles, ahora el proyecto de Ley Ómnibus se tratará en una sesión especial convocada para este jueves.

Sin embargo, el debate será desordenado. Si la intención de los dialoguistas es votar en general pero hacer cambios en particular, conseguir los números será difícil para todos.

Las divisiones en el plenario, sumadas a las firmas «en disidencia» que reunió el dictamen, ponen un manto de dudas sobre cómo resultará la votación en particular de artículos como el ajuste a los jubilados y el alza de las retenciones, esenciales para los planes del ministro de Economía Luis «Toto» Caputo.

El debate no podrá ser exprés y cada artículo demandará horas de tratamiento porque cada artículo es una ley en sí misma. Por todo ello, es de esperar que la sesión se extienda hasta -al menos- las primeras horas del viernes 26.

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