El Fondo Monetario Internacional publicó un nuevo informe en el que empeoró sus expectativas para la economía argentina a pocas horas de que INDEC publique la cifra de inflación de septiembre y Javier Milei se muestre con Donald Trump en Casa Rosada.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) empeoró todas sus estimaciones económicas para Argentina en su último informe de Perspectivas Económicas Mundiales, proyectando menor crecimiento y mayor inflación.
Se trata de un mal dato para la administración de Javier Milei en la previa de que INDEC publique la inflación de septiembre y en la previa de la reunión entre el libertario y Donald Trump, en la que se espera que confirme el salvataje financiero del gobierno de Estados Unidos.
El FMI proyecta más inflación y menos crecimiento
El organismo de crédito internacional modificó sus estimaciones respecto al último reporte de julio pasado. Ahora anticipa que el PBI argentino crecerá 4,5% en 2025, un punto porcentual menos que los 5,5% proyectados apenas tres meses atrás. Para 2026, también redujo medio punto su previsión: pasó del 4,5% al 4%.
Las cifras contrastan con las expectativas del gobierno de La Libertad Avanza para el cierre del año y representan una corrección significativa en apenas un trimestre. El informe dado a conocer en Washington muestra un panorama más complejo para la economía argentina de lo que se anticipaba a mediados de año.
En materia de precios, el FMI elevó sus proyecciones inflacionarias. El organismo ahora espera que la inflación punta a punta alcance el 28% en 2025, cuando en abril estimaba que sería del 20%, es decir, 8 puntos porcentuales más. El economista jefe del organismo, Pierre-Olivier Gourinchas, había calculado en julio que se situaría “en torno al 18%-23% anual” para fin de año.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado con estimaciones privadas, había situado la inflación esperada para 2025 en 29,8%, prácticamente idéntica a la del organismo multilateral.
Particularmente preocupante resulta la actualización del balance de cuenta corriente. En abril pasado, el FMI esperaba que este indicador fuera deficitario en 0,4% del PBI en 2025, anticipando que las importaciones superarían a las exportaciones en un contexto de dólar atrasado.
Sin embargo, el pronóstico empeoró drásticamente: ahora el organismo prevé que la cuenta corriente será deficitaria en 1,2% para este año, es decir, tres veces más negativa que hace seis meses.
El desempleo tampoco escapó a la revisión al alza. El FMI proyectó que se ubicará en 7,5% para 2025 y 6,6% para 2026, cuando en abril estimaba que este indicador sería de 6,3% este año y 6% el próximo.
En términos globales, el organismo prevé un crecimiento mundial que se desacelerará del 3,3% en 2024 al 3,2% en 2025, en un contexto donde “la incertidumbre en materia de política comercial sigue siendo elevada en ausencia de acuerdos claros, transparentes y duraderos entre los socios comerciales”, según indica el informe.
El INDEC publica la inflación de septiembre
Mientras tanto, el Instituto Nacional de Estadística y Censos publicará este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre. Más allá de la cifra que arroje el organismo que conduce Marco Lavagna, el mercado estima que el dato oficial mostrará un aumento respecto a la medición previa.
El REM del Banco Central, con 42 participantes consultados a fines de septiembre, proyectó que el IPC avanzó 2,1% en dicho mes. En el relevamiento previo, la inflación prevista para este período era de 1,8%.
El noveno mes del año estuvo atravesado por el revés electoral que sufrió el oficialismo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires y una creciente desconfianza en el esquema cambiario, lo cual llevó al tipo de cambio a probar el techo de la banda. En ese contexto, el tipo de cambio saltó cerca de 8% respecto del promedio de agosto.
Las consultoras privadas coinciden en proyectar cifras superiores al 2%. Equilibra estimó un 2,3%, con los principales aumentos en prendas de vestir y calzados (3,6%), transporte (2,9%), restaurantes y hoteles (2,7%), educación (2,3%) y recreación y cultura (2,3%). La variación interanual fue calculada en 32%.
EcoGo Consultores también proyectó 2,3%, con una variación promedio en alimentos y bebidas que trepó al 2,9%. Desde la consultora alertaron que “si bien el pass-through sigue acotado, se aceleró con respecto a agosto y refleja, de forma parcial, el desancle de expectativas”.
La Fundación Libertad y Progreso estimó 2,4% para septiembre, con lo cual la inflación acumulada del año sería del 22,4%, mientras que la variación interanual se ubicaría en 32,2%, “el nivel más bajo desde agosto de 2018”. Desde Analytica y PxQ midieron 2,1%, mientras que Orlando Ferreres & Asociados fue más optimista al pronosticar “2% o un poco menos”.
El Instituto de Estadística de los Trabajadores de la UMET calculó 2,2% mensual. “En términos interanuales, los precios aumentaron un 31%, el valor más bajo desde 2018. En lo que va de 2025, la inflación acumula un 20,8%, y si se mantuvieran ritmos similares, el año cerraría en torno al 28,6%”.
La semana anterior se publicó la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que según la Dirección de Estadísticas y Censos porteña alcanzó el 2,2% en septiembre, una aceleración importante frente al 1,6% de agosto.
Los participantes del REM esperan que los precios arrojen un aumento mensual inferior al 2% recién en enero de 2026. Para el acumulado de 2025 la inflación esperada es de 29,8% (+1,6 puntos porcentuales respecto del relevamiento de agosto), mientras que para los próximos 12 meses se calcula una variación del 21,9% (+0,9 puntos).
Cabe recordar que en mayo la inflación mensual tocó un piso de 1,5%. Si bien no logró bajar de ese umbral, hasta agosto pudo sostenerse por debajo del 2% (en agosto fue del 1,9%). Para garantizar esto, el Gobierno contribuyó con su intervención sobre el precio del dólar y la intención de no convalidar aumentos considerables de los salarios reales.
