Apurado por la necesidad de dólares, el Gobierno de Javier Milei finalmente decidió ceder ante el campo y extender la rebaja de retenciones hasta 2026, mientras trabaja en su proyecto para captar los dólares “del colchón“, del que aún no dio definiciones concretas.
Pese a que semanas atrás el Presidente Javier Milei había adelantado a los productores agropecuarios que “en junio las retenciones vuelven a subir” y advertía a los productores que “si tienen que liquidar, liquiden ahora“, finalmente el Gobierno Nacional decidió extender el beneficio hasta 2026.
Así lo anunció el Ministro de Economía, Luis Caputo, quien explicó a través de sus redes sociales que la administración libertaria pretende “extender la baja temporal de retenciones para el trigo y la cebada hasta el 31 de marzo de 2026″.
“Los derechos de exportación de estos productos habían sido reducidos a finales de enero hasta el 30 de junio de este año”, recordó el funcionario, “con esta prórroga, el beneficio se va a extender por 9 meses más abarcando la próxima cosecha fina que se está comenzando a sembrar en estas semanas”.
En este contexto, explicó que “las exportaciones de estos productos y sus derivados acumulan alrededor de USD 4.000 millones por año, cerca de un 5% del total de las exportaciones argentinas” y aclaró que “esta medida no se aplicará a la soja, el maíz, el girasol, el sorgo y todos sus subproductos cuyo derecho de exportación volverá a los valores de enero”.
Esta decisión, sumada a la intención de avanzar con una iniciativa para que los argentinos “saquen del colchón” los dólares que obtuvieron a través de actividades lícitas o ilícitas, dan cuenta de la desesperación de Casa rosada por impulsar el ingreso de divisas al sistema.
“Dólares del colchón”: Francos desmintió a Adorni y reveló por qué se postergó el anuncio de la medida
¿Es un blanqueo de dólares? Caputo dice que no
El Presidente Javier Milei se refirió al proyecto para fomentar el uso de los dólares de abajo del colchón durante una de sus entrevistas más recientes. Sus declaraciones causaron preocupación, ya que el libertario no negó la posibilidad de que se vean beneficiados sectores asociados al narcotráfico.
“Al narcotráfico usted lo combate con el Ministerio de Seguridad y el de Defensa. No usa la economía para combatir el otro delito“, afirmó, “la idea es que nadie pregunte de dónde usted sacó los dólares. Las cuestiones de la economía se arreglan en la economía, y las de otro tipo se arreglan en el plano jurídico y legal”.
La posición del libertario no solo va a contramano de las normativas que rigen en la mayoría de los países, sino que además podría generar tensiones con el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), entidad que establece los estándares internacionales para prevenir y combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo.
Lo cierto es que las definiciones sobre la propuesta se vienen dilatando, al igual que el anuncio oficial (que originalmente estaba previsto para la semana pasada). Parte del empresariado cree que el Gobierno deberá moderar la amplitud de la medida para evitar exponerse a sanciones internacionales.
Más allá de esto, ni siquiera en el oficialismo parecen tener claro en qué consistirá la medida. Milei la definió “como un blanqueo pero sin pago de impuestos” y explicó que “no tiene fines recaudatorios sino liberar que la gente use su dinero que antes no podía usar porque los delincuentes políticos los querían perseguirlos hasta debajo de la cama”.
Sin embargo, poco después el Ministro de Economía lo contradijo y aseguró que “no es un blanqueo ni es cierto eso que se dijo de los montos de 100 mil dólares”, sino que “lo que vamos a hacer es más profundo. Es el inicio de un nuevo régimen” para reducir las regulaciones.

