La diputada provincial radical de Entre Ríos, Gracia Jaroslavsky, esbozó una sexista hipótesis sobre una supuesta “pérdida del poder” de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner a causa de la operación a la que tuvo que ser sometida.
La diputada radical aseguró: “Aparece más vulnerable que nunca cuando debe ser sometida a una histerectomía ¡Le sacaron el útero!”, señaló con un tono cargado de discriminaciones sexistas y con sentido esotérico.
Además de referirse a cuestiones médicas -y por lo tanto, privadas- de la Vicepresidenta de la Nación, Jaroslavsky explicó en su columna en el sitio Noticia Uno de Entre Ríos que la ex-presidenta es “el reaseguro de poder” del Gobierno de Alberto Fernández, y que los resultados de las elecciones del próximo domingo serán el “comienzo del fin de una época“.
“Para los que tenemos una visión holística, este nuevo tiempo va a mostrar la telaraña, los hilos imperceptibles que enlazan al hombre y a la naturaleza con una conciencia universal. Ese pasaje es inexorable. El lunes, con un gobierno confuso y aturdido, nunca bien predispuesto a la derrota, deberemos agudizar nuestra racionalidad, guardar las emociones, y aprender y enseñar la paciencia, la palabra y el acuerdo como ordenador de un nuevo escenario”, sentenció Jaroslavsky, tono más propio de tarotistas que de legisladores.
En su esotérico discurso la diputada provincial por la UCR dio una explicación para la situación política actual cargada de discriminaciones sexistas:
“Cristina, el reaseguro de poder, aparece más vulnerable que nunca cuando debe ser sometida a una histerectomía ¡Le sacaron el útero! Simbólicamente es muy fuerte que a la mujer más poderosa del país, la madre del poder, le hayan extirpado su centro energético más poderoso“, afirmó, relacionando -de alguna forma- el “poder” de una mujer con su útero.
Jaroslavsky, continuando con su desvarío, aseguró que:
“Esto no tiene que ver con ser madre o no, con ser joven o no, tiene que ver con sentimientos atávicos, tiene que ver con un lenguaje que quizás muchos no comprendan o juzguen absurdo, o incluso condenen, pero si prestamos atención, si percibimos lo sutil, es probable que advirtamos que este momento de Cristina es correlativo con el advenimiento de un tiempo que no la tendrá en el centro del poder“.
“El universo es implacable“, insistió en sus bizarras declaraciones la legisladora.
