Demian Reidel dejó la presidencia de la empresa Nucleoeléctrica luego de ser denunciado por sobreprecios e irregularidades en contrataciones. El asesor de Javier Milei será reemplazado por Juan Martín Campos.
Demian Reidel renunció este lunes a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa estatal que opera las centrales nucleares del país, tras quedar envuelto en múltiples denuncias por irregularidades en contrataciones y sobreprecios.
En su lugar asumirá Juan Martín Campos, bioquímico que hasta ahora presidía Dioxitek, la compañía encargada de producir el dióxido de uranio utilizado como materia prima para los combustibles nucleares.
La salida de Reidel, uno de los asesores más cercanos al presidente Javier Milei, se concreta en medio de una profunda crisis en NASA. En parte por el ajuste que viene impulsando el gobierno nacional, y en parte por el proceso de privatización del área nuclear.
El nuevo directorio quedó conformado también por Martín Porro como vicepresidente, quien actualmente preside la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), y Diego Chaher como uno de los directores titulares. Chaher es un funcionario vinculado a Santiago Caputo que se encarga de preparar empresas públicas para su privatización.
El fallido compañero de Premio Nobel de Milei suma una nueva denuncia de corrupción en Nucleoeléctrica
Los escándalos de corrupción de Reidel
El gerente de operaciones de Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco, había presentado una denuncia ante el Comité de Integridad de la compañía por sobreprecios en la contratación del servicio de limpieza de las centrales. Según la denuncia, el precio se disparó 140% por encima del costo más alto vigente en NASA, pasando de $4.493 millones a $10.783 millones.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) calificó el proceso como una “licitación fraudulenta” diseñada para favorecer a un único proveedor, LX Argentina. El sindicato también denunció que la empresa habría pagado 7 millones de dólares por un sistema de gestión administrativa SAP S/4HANA, cuyo valor real rondaría los 600.000 dólares.
De confirmarse, el sobreprecio alcanzaría el 1.066,7%. ATE solicitó la suspensión inmediata del procedimiento, una auditoría y justificaciones formales. Como consecuencia de las denuncias internas, el directorio había desplazado a dos gerentes designados por Reidel, investigados por las presuntas irregularidades.
Los procesos derivaron en sumarios administrativos y en la suspensión de contrataciones cuestionadas.
A las denuncias sobre irregularidades en NASA se sumó la revelación de que Reidel había cancelado deudas personales por 825 millones de dólares en apenas 18 días. Tras la difusión de esta información, el ahora exfuncionario sostuvo que el dinero provino de operaciones “transparentes” y que “constan en su declaración jurada”.
“No suelo responder operaciones, pero se acabó. Acá están los papeles. En 2018 compré con fondos propios una participación en un desarrollo inmobiliario en Argentina. Fui vendiendo por etapas, sin apuro: vendí en marzo de 2023 y diciembre de 2024″, explicó Reidel, quien añadió que en 2025 concretó una nueva venta parcial.
Reidel había asumido la presidencia de NASA en abril de 2025, manteniendo simultáneamente su rol como asesor presidencial. En el Gobierno aseguran que podría retomar exclusivamente tareas de asesoramiento a Milei pese a los escándalos.