Luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció sanciones a empresas vinculadas con la explotación de recursos en las Islas Malvinas y la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, Daniel Guzmán, veterano de la Guerra de Malvinas, periodista y director del medio digital Agenda Malvinas, dialogó con Juani Guarino en El Ágora 2026.
En la conversación, Guzmán analizó el trasfondo geopolítico del anuncio presidencial, la relación entre Javier Milei y Donald Trump, el rol de Chile en la disputa de soberanía y las limitaciones técnicas de los aviones adquiridos durante la actual gestión.
La presión de Trump sobre Reino Unido a través de Milei
Consultado sobre el eje central del mensaje presidencial, Guzmán planteó que detrás del anuncio de la base estadounidense en Tierra del Fuego hay una estrategia que excede a la Argentina. “Tengo la sensación que estamos viendo como Donald Trump juega esa estrategia de presión contra Reino Unido a través de Milei”, afirmó, y agregó que incluso el propio cuerpo diplomático habría sido sorprendido por el contenido del discurso.
El periodista sostuvo que el sostenimiento político de Milei depende del gobierno de Trump, lo que explicaría el tono del mensaje. Sobre las medidas anunciadas, precisó: “Dice que van a dar 180 notas, que han enviado 180 notas. Bueno, tienen detectado a 180 integrantes. Dijo que era contra las empresas y contra las personas, las personas físicas y jurídicas, contra ambos“.
Contradicciones en el discurso y la autodeterminación de los isleños
Guzmán señaló la existencia de un viraje en el discurso de Milei: “Es un salto de 180 grados de una cosa a la otra”. Para el entrevistado, la pregunta de fondo pasa por el financiamiento de la política anunciada:
“¿Quién va a financiar todo esto que está diciendo? No me refiero a los actos diplomáticos, las notas, los rechazos, las denuncias, eso no tiene valor estratégico, pero cómo va a poner en marcha ahí, volvemos otra vez, la base integrada con participación de los Estados Unidos”.
En ese sentido, remarcó que la presencia de jefes del Comando Sur (Southcom) en Tierra del Fuego no es casual: “La presencia de tres jefes del estado, perdón, del Southcom acá en Tierra del Fuego no es un dato casual. Eso no ocurre permanentemente en otros lugares, salvo en Colombia por el momento“. Según Guzmán, la disputa de fondo se resume en una pregunta dirigida a Londres: “¿Le va a poner el 5% para que siga manteniendo su membresía en la OTAN o los van a echar? La pelea de fondo es esa, en el medio está esto”.
Guzmán detalló además el peso económico que representa para Reino Unido mantener su presencia en el Atlántico Sur:
“Hay como 60 millones de libras que todos los años Reino Unido invierte en términos militares. Quieren bajar esas cosas y a su vez quieren quedarse con una porción de los recursos. Esto no es nada nuevo, lo que estoy diciendo ahora”.
El respaldo de Chile y la nueva ruta comercial con Malvinas
Sobre la reciente noticia de una ruta comercial entre Chile y las Islas Malvinas que reduciría a la mitad el trayecto que antes se hacía a través de Montevideo, Guzmán consideró que el comunicado conjunto firmado por Argentina y Chile la deja sin sustento. “Creo que la va a invalidar”, afirmó, y explicó el contenido del documento:
“Habla justamente del respaldo. Hay un párrafo casi antepenúltimo importante, destacado, sobre el apoyo de Chile en la relación del diálogo bilateral con Gran Bretaña y el apoyo continuo de Chile”.
El periodista vinculó ese respaldo con afinidades políticas regionales:
“Me imagino que no va a permitir Chile que esto suceda, también porque la vinculación que tiene Kast con el gobierno republicano… hay toda una red que es mucho más allá de lo económico, de lo financiero, hay toda una red de relaciones y vinculaciones”.
Los aviones “castrados” y la capacidad militar argentina
Ante la consulta de Guarino sobre los aviones adquiridos durante la gestión Milei y su presunta imposibilidad de operar en el Atlántico Sur, Guzmán fue contundente:
“Son aviones castrados. Esta calificación la hace el general Paleo, porque el sistema misilístico no puede ser operado ni por el piloto ni en la Argentina. La activación de esos misiles se le da primero permiso, mueve la pieza y satelitalmente lo hace directamente el Comando Sur. Directamente”.
El entrevistado también comparó el alcance de los radares argentinos con el de los aviones británicos desplegados en las islas:
“Los radares que poseen no llegan más allá de 50, 80 millas, cuando los aviones, los Tifón que están en Malvinas, los británicos, tienen alcance de 200. Ni se dan cuenta: tiraron, se dieron la vuelta y recién ahí pueden dar con el blanco”.
Para Guzmán, este episodio se inscribe en una disputa mayor: “Esto es la disputa de Occidente, y en el foro que pasa ahora dentro de Argentina, sobre la cuestión Malvinas”.
La tercera presión de Trump y el llamado a la unidad nacional
Guzmán ubicó el anuncio en una secuencia de gestos de la administración Trump hacia Londres: “No es extraño, es la tercera presión que hace Estados Unidos, la administración Trump, al Reino Unido, a Inglaterra”. Recordó además el encuentro previo entre Trump y el rey británico: “Se reunió con el rey en el mes de mayo, pareció que la cosa estaba todo bien, se autoalabaron, pero la plata es la plata, la guerra es la guerra y las relaciones diplomáticas son otras cosas”.
Para el entrevistado, el anuncio cumple una doble función: presionar a Gran Bretaña “y también para sostenerlo al gobierno de Milei”.
Consultado sobre cómo recibe, como veterano y periodista especializado en la causa, el llamado presidencial a la unidad nacional en torno a Malvinas, Guzmán respondió: “Es la primera vez que habla con el tono del lenguaje del pueblo. Es eso”.
Sobre el rumbo del país más allá de la cuestión de soberanía, agregó que las presiones en curso podrían frenar “el avance colonial de riquezas, recursos naturales, territoriales, marítimos de Gran Bretaña”, aunque aclaró que eso “no implica” desconocer “el gran retroceso en términos científicos, educativos, tecnológicos de Argentina”.
