Se llevó adelante la cuarta Marcha Federal Universitaria, que convocó decenas de miles de personas en todo el país para reclamarle al gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento universitario y frene los recortes al sistema educativo.
La cuarta Marcha Federal Universitaria reunió este martes decenas de miles de personas en todo el país para exigirle al Gobierno de Javier Milei que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, aprobada por el Congreso y aún sin aplicar tras más de 200 días.
La convocatoria fue impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, que nuclea a las principales federaciones docentes y no docentes del país.
El epicentro de la protesta fue Plaza de Mayo, en la Ciudad de Buenos Aires, donde las columnas del AMBA convergieron desde las 17 horas frente a la Casa Rosada. Sin embargo, las movilizaciones se replicaron en las principales ciudades de Argentina, incluida Bahía Blanca.
Sobre la Ley de Financiamiento, cabe recordar que fue aprobada por el Congreso de la Nación el año pasado y luego vetada por Javier Milei. Luego el Congreso rechazó el veto, lo que obliga al Poder Ejecutivo a cumplir con la ley.
Para evitar esto, el Gobierno acudió a la Justicia en un intento por dilatar la aplicación de la normativa, pero no recibió buenas noticias. En las últimas semanas, el libertario recurrió a la Corte Suprema mediante un per saltum para intentar evitar la aplicación de dos fallos previos que ordenaban actualizar salarios y becas.
Más de 200 días sin aplicar la ley contra el ajuste
Al cierre del acto central, autoridades del CIN leyeron un documento titulado “Cuarta marcha federal universitaria: 203 días sin aplicar la Ley. Por la universidad pública y en defensa de la democracia“, firmado por el CIN, la FUA y el Frente Sindical.
El texto denunció que las transferencias a universidades registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, y que los gastos de funcionamiento no superaron en ningún mes de la gestión actual el 64% del valor real de enero de 2023, lo que equivale a la pérdida de casi nueve meses de transferencias.
En materia salarial, el documento indicó que, frente a una inflación acumulada del 293,30% desde diciembre de 2023, los salarios universitarios solo se incrementaron un 147,30%, lo que representa una pérdida de poder adquisitivo del 37,13%. Esto ubica a los sueldos del sector en su nivel más bajo en 23 años y entre los peores del Estado nacional.
El documento también advirtió sobre el deterioro del sistema de becas (incluyendo el Progresar, el Manuel Belgrano y las becas científicas) y señaló que el congelamiento de esos programas expulsa estudiantes del sistema y profundiza las desigualdades.
Uno de los pasajes más contundentes apuntó directamente al Poder Ejecutivo: “El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República”, sostuvieron, en referencia al incumplimiento de la ley pese a los fallos judiciales que ordenan su aplicación.
Y añadieron: “Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo lo relativo al presupuesto universitario, es el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”.
Ante ese escenario, el reclamo se dirigió también a la Justicia: “Le pedimos a la Corte Suprema de Justicia que nos acompañe y escuche el clamor de las plazas de toda la república y no permita que el Gobierno nacional siga incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario”, concluyó el texto.
La defensa de la universidad “es una lucha de todo el pueblo”
El acto contó con la presencia del rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del CIN, Franco Bartolacci, quien tomó la palabra antes de la lectura del documento. “¿Qué hay que hacer para que una respuesta aparezca? ¿Para que la universidad pública tenga los recursos mínimos necesarios para funcionar bien?”, planteó ante la multitud.
Bartolacci también afirmó que “nunca puede ser un problema para un país que cualquier joven acceda a educación pública de excelencia sin ningún tipo de restricción”.
El vicepresidente del CIN y rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres, también hizo uso de la palabra y advirtió que lo que está en riesgo “es mucho más profundo —es la democracia misma, la plena vigencia del Estado de derecho“— y señaló que “nadie puede colocarse por encima de la Constitución”.
Entre los presentes estuvo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien marchó junto a integrantes de su gabinete, intendentes e intendentes bonaerenses y legisladores. “Javier Milei tiene que entender que la defensa de la universidad pública no es solo una reivindicación de los estudiantes y los docentes“, dijo.
“Es una lucha de todo el pueblo argentino“, declaró el mandatario. También participaron senadores, diputados y legisladores porteños y bonaerenses del peronismo y agrupaciones de izquierda, además de representantes de la CGT y las dos CTA, que aportaron sus columnas a la movilización.
La marcha también se hizo sentir en Bahía Blanca
La protesta también tuvo una importante convocatoria en Bahía Blanca, donde estudiantes, docentes, no docentes y distintos sectores de la comunidad se movilizaron bajo la misma consigna.
La concentración comenzó a las 17 en la intersección de Alem y 11 de Abril y avanzó hacia el playón de la Universidad Nacional del Sur (UNS), en Alem 1253. En el momento de mayor afluencia, la columna de manifestantes ocupaba aproximadamente tres cuadras.
La marcha fue encabezada por autoridades universitarias y referentes sindicales, que llevaban una pancarta con la leyenda “Cumplan la ley”. Entre quienes estuvieron al frente de la movilización se encontraban el rector de la UTN, Alejandro Staffa, y el rector de la UNS, Daniel Vega.
También participó el intendente municipal Federico Susbielles. La convocatoria reunió a estudiantes de la UNS, la UTN y la UPSO, junto a otras organizaciones de la ciudad. El acto cerró en el playón de la UNS, donde estudiantes leyeron el documento acordado como declaración de la protesta.
