La Presidenta de la Cámara de Senadores, Cristina Fernández de Kirchner, solicitó a su equipo realizar una auditoría sobre los gastos de la gestión de su predecesora, Gabriela Michetti.
Antes de partir a Cuba para pasar año nuevo junto a su hija Florencia, la vicepresidenta ordenó una auditoría luego de que se detectaran irregularidades en ordenes de pagos no cumplidas por montos por encima a los 60 millones, deudas por servicios varios y más de 150 líneas telefónicas que dependían de la presidencia del Senado, pero cuya función y usuarios no han sido identificados.
Cristina Fernández de Kirchner emitió una resolución para investigar estos hechos, que crea una Comisión Revisoria para “proceder al análisis y revisión legal de los recursos humanos” del Senado. La auditoría revisará -entre otras cosas- los nombramientos realizados en los últimos 12 meses y sus correspondientes contratos.
Por su parte, Gabriela Michetti se encuentra en Laprida, en el sudoeste bonaerense, donde tiene pensado pasar las fiestas en familia.
En ese contexto, desde su equipo ya avisaron que a su regreso a Ciudad de Buenos Aires devolverá el teléfono oficial que le correspondía como presidenta de la Cámara Alta.