Un grupo de científicos alemanes y chinos descubieron la estructura de una enzima clave del coronavirus COVID-19 y elaboraron un compuesto que permite inhibir el virus, según informó la Universidad de Lübeck. Aún así, advierten que “tomará años hasta que se convierta en un medicamento”.
La investigación fue publicada ayer en la revista Science bajo el título “La estructura cristalina de la proteasa principal del SARS-CoV-2 proporciona una base para el diseño de inhibidores mejorados de α-cetoamida”, y luego se anunció en un comunicado de la universidad teutona.
El equipo de investigación liderado por Rolf Hilgenfeld consiguó “encontrar la estructura de la principal proteasa viral (Mpro, también llamada 3CLpro)” involucrada en “la formación del complejo de replicación del coronavirus”. Se trata de una proteína vital para la replicación del coronavirus.
En el comunicado explican que “basado en la estructura cristalina de la proteasa principal del nuevo coronavirus, Hilgenfeld pudo transformar su compuesto de plomo previamente desarrollado en un potente inhibidor del nuevo coronavirus” que bautizaron con el nombre de “13b”.
Die Forschungsgruppe von Prof. Rolf Hilgenfeld hat die Struktur eines Schlüsselenzyms des #Coronavirus aufgeklärt. Dazu ist heute ein Artikel im @ScienceMagazine erschienen. Die beschriebenen Strukturen können bei der Entdeckung weiterer Wirkstoffe helfen. https://t.co/1xCdsXDRrD pic.twitter.com/FJka3EhSxr
— Universität Lübeck (@UniLuebeck) March 20, 2020
“Desde entonces, él y su equipo han estado desarrollando y optimizando inhibidores que inhiben la proteasa principal de todos los coronavirus posibles” explican desde la casa de altos estudios.
Además, el equipo examinó su comportamiento en ratones sanos, demostrando que no es tóxico y se administra mejor por inyección debajo de la piel o por inhalación.
“Ahora nuestro ingrediente activo tendrá que convertirse en un medicamento”, explicó Hilgenfeld, quien explicó que “para hacer esto, tenemos que tener una compañía farmacéutica a bordo, ya que esta es la única forma de soportar las cargas financieras de los ensayos clínicos”.
No obstante, señaló que “sin duda, tomará varios años para que nuestro ingrediente activo se convierta en un medicamento contra el coronavirus” y que “si todo sale bien, el medicamento podría estar disponible para el SARS-CoV-3, pero ciertamente no durante el brote actual “.
