La CGT anunció un plan de lucha “a la francesa”, realizando reclamos de forma escalonada, sistemática y coordinada entre los gremios, con el objetivo de confluir en un paro nacional y una marcha federal, aunque evitaron ponerle fecha a la convocatoria.
La Confederación General del Trabajo (CGT) definió, tras una extensa reunión de su Consejo Directivo, un nuevo plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei. La central obrera habló de la posibilidad de un paro nacional y una marcha federal, pero evitó precisar una fecha para esas convocatorias.
El encuentro se realizó este jueves en la histórica sede sindical de la calle Azopardo (en la Ciudad de Buenos Aires) y estuvo encabezado por el triunvirato gremial integrado por Jorge Sola (Seguros), Octavio Argüello (Camioneros) y Cristian Jerónimo (industria del vidrio).
Al finalizar la reunión, los dirigentes ofrecieron una conferencia de prensa junto al secretario de Prensa, Horacio Arreceygor (SATSAID), para dar a conocer las definiciones alcanzadas.
¿Cómo será el plan de lucha de la CGT?
La CGT resolvió no convocar de manera inmediata a un paro general y optó, en cambio, por un esquema de protestas inspirado en el llamado “modelo francés“, que contempla medidas de fuerza sectoriales, rotativas y sostenidas en el tiempo antes de avanzar hacia una medida de alcance nacional.
Según trascendió del encuentro, el mecanismo incluirá asambleas, protestas por actividad, acciones en la calle y campañas en medios de comunicación, que en una etapa posterior confluirán en un paro nacional y una marcha federal.
Sola explicó que se iniciará “la construcción de un plan de acción conjunto junto con las otras centrales de trabajadores para ir haciendo acciones y construyendo en el tiempo un paro nacional junto con una marcha federal”. El dirigente indicó que esa movilización se llevará adelante “en conjunto con la convocatoria a las regionales y al plenario de secretarios generales”.
Luego precisó que las medidas serán “en reclamo de una revisión de todos y cada uno de los hechos que viene haciendo este gobierno contra el mundo del trabajo, de las instituciones gremiales, de las prestaciones de salud, de los jubilados, de la educación”.
Consultado sobre una fecha concreta para el paro (que sería el quinto durante la gestión de Milei), Sola la esquivó en reiteradas ocasiones y señaló que la decisión responde a “cuestiones de táctica y estrategia”. Según trascendió, antes de fijarla la conducción cegetista busca “generar un ambiente de protesta social permanente”.
Por su parte, Jerónimo había anticipado antes del inicio del encuentro que se comunicarían medidas concretas: “Lo que se decida saldremos a comunicarlo para poder continuar el plan de acción que ya venimos teniendo con este gobierno desde que inició este proceso político y económico”.
El dirigente cuestionó además las políticas oficiales al sostener que “este Gobierno excluye a los trabajadores”.
Tensiones por las estrategias de la CGT
La definición por el esquema gradual no estuvo exenta de tensiones. En la previa, un sector encabezado por Luis Barrionuevo (gastronómicos), Omar Maturano (La Fraternidad) y Mario Calegari (UTA) había impulsado un paro de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo.
Ese grupo, que llegó a reunir a unos 20 gremios, no logró sumar nuevos apoyos durante la reunión y su propuesta quedó relegada frente a la del esquema escalonado.
La posición que finalmente se impuso fue promovida principalmente por Juan Carlos Schmid, secretario general de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), quien venía planteando un esquema de reclamo “escalonado, sistemático y con coordinación comunicada” entre los distintos gremios.
La propuesta contó con el respaldo de los sectores de Aeronavegantes, Televisión y Seguros.
Los próximos pasos de los gremios
Otro de los ejes centrales de la reunión fue la ofensiva judicial contra la Ley 27.802 (la reforma laboral). La CGT solicitó al fuero Contencioso Administrativo que declare la inconstitucionalidad de más de 80 artículos de la norma cuestionados por la central obrera, y pidió a cada sindicato que presente sus propios recursos judiciales.
Sola advirtió que la demora en una resolución genera “inseguridad jurídica” y pronosticó que la ley “terminará cayendo en la Justicia”.
A esto se sumó el reclamo por la rediscusión de los convenios colectivos de trabajo impulsada por el Gobierno a partir de la reforma laboral, que limitó la ultraactividad de los acuerdos paritarios.
Según indicó Sola, cada gremio afectado está llevando adelante su propio reclamo judicial para frenar ese proceso.
El Consejo Directivo también acordó comenzar a articular con las dos CTA y con otros sectores afectados por las políticas oficiales, como las pymes, las universidades y los jubilados. Para ello, la semana próxima se conformará una mesa de organización que tendrá la tarea de coordinar acciones con esos espacios.
demás, la central obrera resolvió iniciar la elaboración de un programa político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Durante el encuentro también se repasaron los reclamos presentados ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por las políticas laborales del Gobierno, a cargo de Gerardo Martínez (UOCRA). Entre las ausencias de la reunión se destacó la de Héctor Daer (Sanidad), que se encontraba de viaje en Santa Cruz.