La consultora política Novarum, de Alejo Leguizamón y Francisco Magan, publicó un estudio analizando las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires, en el que destacaron el problema del ausentismo durante los comicios del 18 de mayo y analizaron la composición socioeconómica del voto para cada candidato.
Según indica el estudio, la campaña estuvo marcada por la nacionalización de la discusión y -en un contexto de fuerte fragmentación electoral-, se destacó por la puja entre el PRO y La Libertad Avanza por quedarse con los votos no peronistas.
Con el 30,13% de los votos, Manuel Adorni obtuvo el mejor resultado para la tropa libertaria en CABA y logró “traccionar votos de barrios de nivel socioeconómico alto” que históricamente se identificaban con el partido de Mauricio Macri.
Sin embargo, el principal protagonista de la jornada fue el abstencionismo. Es que el 46,65% del total del padrón decidió abstenerse de votar a algún candidato, y al tenerse en cuenta esta cifra, el candidato libertario apenas obtuvo un 16.03% de los votos.
“En la medida en que la mitad del padrón prefiera abstenerse, la política se verá desprovista de su elemento constitutivo: su legitimidad de origen, cada vez nutrida de menos votos”, advierten desde la consultora.
¿Quién votó a quién en la Ciudad de Buenos Aires?
A la hora de analizar el componente sociodemográfico del voto de cada candidato, la consultora verificó la fuga del voto del PRO hacia el espacio referenciado en Javier Milei en los barrios de alto nivel socioeconómico.
Esto cambió la composición del electorado libertario, que vio reducida la incidencia del voto proveniente de los barrios de bajo nivel socioeconómico. Así, los apoyos de Adorni estuvieron compuestos en un 41,34% proveniente de los barrios más acaudalados.
Las candidaturas de Silvia Lospennato (PRO) y Paula Olivetto (Coalición Cívica) también estuvieron marcadas por el apoyo de los sectores de mayor nivel socioeconómico. En ambos casos, estos barrios explicaron más del 40% de su electorado.
En contraposición, la candidatura de Leandro Santoro (Es Ahora Buenos Aires) no solo logró concentrar la amplia mayoría de los votos peronistas, sino que además aumentó su incidencia en los barrios de nivel socioeconómico medio.
“Por primera vez en el siglo XXI, una fuerza peronista superó la frontera de las comunas 4 y 8, históricamente más favorables, y se consagró como principal fuerza en barrios de la zona centro de la Ciudad“, apuntaron desde la consultora.
Elecciones 2025: La apatía como síntoma de época
Los comicios también estuvieron marcados por lo que desde Novarum calificaron como un “síntoma característico de nuestra época”: la apatía. En 2025 se registró el ausentismo más alto más alto de la historia en este tipo de elección pese a la incorporación masiva del voto migrante al padrón.
La cifra viene aumentando progresivamente. En 2017 había sido del 24,7%, en 2021 del 34,4% y ahora alcanzó el 46,6%. Según indicaron desde la consultora, la campaña giró en torno al eje “Milei Sí o Milei no”.
En este contexto, una cantidad importante de electores decidieron quedarse en sus casas, mayoritariamente de los barrios de menor nivel socioeconómico, donde el ausentismo superó el 50%.
“La pregunta para toda la política es: ¿Cuál es el mecanismo, el contenido o las formas para revitalizar la participación?“, expresa el estudio, “en la medida en que la mitad del padrón prefiera abstenerse, la política se verá desprovista de su elemento constitutivo: su legitimidad de origen, cada vez nutrida de menos votos”.


