El bloque de senadores del Frente de Todos escuchó a las entidades del sector empresarial apañadas por la oposición, pero resistió a sus presiones y avanzó en el dictamen de comisión a favor del proyecto de ley que regula el teletrabajo tal como fue aprobado en Diputados, tan necesaria a partir de las condiciones laborales generadas producto de la pandemia del coronavirus.
Finalmente, después de horas y horas de discusión política, el bloque de senadores del Frente de Todos escuchó a los empresarios pero rechazó introducir las modificaciones pedidas por este sector argumentando que existen “intereses contrapuestos”.
El proyecto de teletrabajo impulsado desde el Frente de Todos establece presupuestos mínimos para el trabajo a distancia, el derecho a la desconexión, a tener una jornada determinada y el carácter voluntario de esta modalidad, y determina que los teletrabajadores tendrán los mismos derechos, como salarios, licencias y vacaciones, que aquellos que lo hacen en forma presencial.
Durante la reunión de la comisión de Trabajo del Senado, celebrada por videoconferencia esta mañana, la oposición anticipó que se presentará un dictamen en minoría.
En el encuentro representantes de entidades empresarias destacaron la necesidad de contar con una ley que regule el teletrabajo, pero pidieron modificar puntos que consideraron “rígidos” con el argumento de que “se deben atender tanto los derechos de los trabajadores como las necesidades de los empleadores” en medio de la crisis que se atravesará en la pospandemia.
El senador del Frente de Todos, Daniel Lovera, quien preside la comisión, valorizó que la media sanción de Diputados “establece pautas fundamentales para proteger el trabajo” y adelantó que el oficialismo pretende avanzar para que el pleno del Senado apruebe dicha regulación sin cambios.
“Es difícil una ley que contenga a todos. Aquí tenemos intereses contrapuestos”, aclarando que durante la pandemia, ante el aumento del teletrabajo, “quedaron al descubierto avasallamientos por ausencia de una regulación”.
El legislador aclaró que la “iniciativa no busca promover el teletrabajo, sino regular esta actividad que ya se está dando y que es dispar“, y que deberán ser “las convenciones colectivas las que atiendan luego las particularidades de cada caso”, en referencia a los cambios pedidos por el sector empresario y la oposición respecto a la reversibilidad de la modalidad de trabajo a distancia, carga horaria de los teletrabajadores o límites a la contratación de empleados de otros países.
El senador Esteban Bullrich, de Cambiemos, lamentó la falta de “consenso” para “mejorar” la ley y consideró que “es una muy mala señal” para el país “no ponerse de acuerdo en lo que es posible obtener acuerdos”, donde “el 40% de los trabajadores está en la informalidad”, olvidando que el mayor aumento de dicha informalidad se produjo en los últimos años del gobierno macrista.
El representante de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja, consideró que hay aspectos de la ley que “son impracticables”, como es el de los husos horarios, la posibilidad de revertir el teletrabajo cuando el trabajador lo desee y sin un previo aviso y el límite a la contratación a trabajadores extranjeros.
También se pronunciaron la representante de IDEA, Brenda Puig, el director de Argencon, Luis Galeazzi, y desde ADEPA, Pablo De Luca, que apoyó la norma pero remarcó la necesidad de que “no sea intrusiva en el balance entre los derechos de los trabajadores y de empresas”.