La amenaza narco a la familia de Messi generó un fuerte revuelo político. Mientras Alberto Fernández sólo atinó a reconocer que “algo más habrá que hacer” respecto a la situación en Rosario, varios dirigentes -tanto oficialistas como opositores– repudiaron los dichos del ministro de Seguridad Aníbal Fernández, quien reconoció que en la ciudad santafesina “los narcos han ganado“.
En horas de la madrugada de este jueves, sicarios atacaron con al menos 14 disparos el frente del supermercado Único de calle Lavalle al 2.400 en la ciudad de Rosario, propiedad de José Roccuzzo, el padre de Antonella, la esposa del capitán de la selección argentina Campeona del Mundo, Lionel Messi.

Los sicarios dejaron un mensaje inquietante: “Messi te estamos esperando. Javkin es narco, no te va a cuidar…”. La referencia es a Pablo Javkin, intendente de Rosario del Frente Progresista Cívico y Social.
La acción logró la repercusión internacional -la noticia escaló a las portadas de los principales medios del mundo- y replica las tácticas de narcoterrorismo que aplican hace años los carteles mexicanos, que suelen colgar ese tipo de carteles -en México los llaman “mantas”-, donde acusan de narcos a políticos y comandantes de las fuerzas de seguridad.
“Algo habrá que hacer”
Tras el ataque, el presidente Alberto Fernández se refirió al hecho con palabras que dejaron sabor a poco:
“Hoy amanecí con una noticia fea en Rosario, donde habían baleado a un supermercado. Me comuniqué enseguida con el intendente, hablé enseguida con el jefe de Gabinete (Agustín Rossi) y le dije ‘pongámonos en marcha ya‘ . Estamos haciendo mucho pero evidentemente algo más habrá que hacer“, relató Fernández.
Hay que hacer algo por los santafesinos y los rosarinos porque son argentinos“, dijo el Presidente desde el norte del país.
Las palabras del Presidente -que se viralizaron en redes sociales con centenares de comentarios críticos y sarcásticos- llegaron luego de que Javkin saliera a reclamar públicamente la presencia del gobierno nacional en Rosario. “Los quiero acá. A cuánto está el Presidente de acá, vengan acá“, había dicho el intendente.
Un GPS para Aníbal
Más que las palabras del presidente causaron un fuerte repudio las declaraciones de su ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien afirmó ante la prensa que en Rosario “los narcos han ganado“:
“Si yo le digo que hace 20 años están en esta situación es que han ganado pero hay que revertirlo“, admitió el funcionario nacional. “Esto tardó 20 años en instalarse, no se va a desinstalar en 20 minutos“, completó Aníbal.
Según trascendió, el ministro convocó a una reunión de urgencia a sus máximos colaboradores para analizar la situación y decidió reemplazar al titular del Comando Unificado que opera en Rosario, integrado por las cuatro fuerzas federales de seguridad. El nuevo jefe del Comando Unificado es el comandante mayor Oscar Mario.
Tras los dichos de Aníbal, desde la oposición repudiaron sus dichos y pidieron su renuncia del Ministerio. Así se expresaron referentes como Waldo Wolff, Patricia Bullrich, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.
Sin embargo, las críticas no llegaron sólo desde el bando opositor. El gobernador santafesino electo por el Frente de Todos -aunque ahora conformando su propia fuerza política provincial- Omar Perotti también repudió los comentarios del ministro.
Tras una reunión de la Junta de Seguridad Provincial, de la que fueron parte una importante cantidad de funcionarios locales —entre los que se destacaron los titulares de las carteras de Seguridad y Justicia, además del intendente Javkin; y el presidente de la Corte Suprema provincial—, Perotti declaró ante los medios:
“En primer lugar y, por unanimidad de todos los presentes, se rechazaron las expresiones del ministro de seguridad. Expresión poco feliz. Repudio total a esas expresiones sobre que ha ganado el narco”.
Perotti reclamó en materia de seguridad, además, “una mayor presencia federal para dar respuestas a una realidad que cambió producto del crecimiento del narcotráfico”.
“Con el presidente hemos conversado muy largo esta situación. Le he dejado mensaje a su secretario y he tenido diálogo con el jefe de gabinete, a quien hemos trasladado nuestras necesidades. Creo en un cambio necesario de criterio en la mirada que el ministro de Seguridad le hace llegar al presidente”, insistió Perotti en su crítica a Aníbal Fernández.
Desde la provincia de Buenos Aires, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, también cuestionó los dichos de Aníbal.
“Está claro que no comparto sus declaraciones, esto es un momento trágico”, señaló Berni.
El ministro bonaerense rechazó que el hecho de violencia quede en el medio de una interna política:
“Lo que menos necesita una situación como esta es discutir las formas de los funcionarios. El jefe de gabinete de la nación escuché que iba a estar a cargo de este operativo, me parece inoportuno entremezclar una interna política entre el jefe de gabinete que es de Santa Fe y el gobernador de Santa Fe, esto requiere otro abordaje y esto pasa, es la consecuencia, de cuando el estado abandona el territorio”, dijo Berni en diálogo con América.
Además, Berni cuestionó el enfoque militarista que se le quiere dar a la problemática del narco en Rosario:
“El sistema de seguridad no es una palabra estática, es multidisciplinario y abordaje de múltiples factores. Por eso se equivocan todos cuando dicen cuántos gendarmes van a ir, requiere un abordaje integral”.
Mientras Aníbal es cuestionado por sus dichos pesimistas sobre Rosario, el ministro no pierde tiempo en abocarse a cuestiones relativas a la interna del FdT. Por caso, el ex jefe de gabinete se encuentra abocado en la defensa irrestricta de la imagen del Presidente y por ello se encarga de criticar con duros epítetos a los referentes peronistas que le cuestionen.
Caso de ello fue el cruce que protagonizó en las últimas horas con Andrés “cuervo” Larroque, a quien calificó de ser “el cusco que lo mandan a decir las estupideces más grandes para agraviarlo al Presidente, se convirtió en eso“.
La amenaza narco a Messi guarda una lamentable similitud con el atentado contra Cristina Kirchner del pasado 1 de septiembre en cuanto a la lenta o nula gestión de parte del ministerio de Seguridad de la Nación.