Adrián Ravier tuvo que asegurar que “Argentina no va a caer en default” en medio de la escalada del riesgo país y la creciente incertidumbre por la posibilidad de que se corte la asistencia financiera de Donald Trump ante un mal resultado en las elecciones de EEUU.
El vocero presidencial Adrián Ravier tuvo que desmentir la posibilidad de un default ante la creciente incertidumbre por las elecciones de medio término en Estados Unidos. El temor del mercado es que un mal resultado para Donald Trump pueda derivar en el corte de la asistencia financiera del gobierno estadounidense al programa económico de Javier Milei.
El funcionario habló en su conferencia de prensa en la Casa Rosada, donde fue consultado por el programa financiero y por las dudas que mantiene el mercado sobre la capacidad de pago de los compromisos en dólares. “Argentina no va a caer en default mientras Milei sea presidente“, tuvo que aclarar.
Ravier insistió en que el plan financiero presentado por el Gobierno garantiza la cobertura de todas las necesidades de fondos durante 2026 y 2027, incluidos los pagos de intereses y de deuda. Además, celebró el trabajo del ministro de Economía, Luis Caputo, del Banco Central y de la Secretaría de Finanzas.
Sus dichos tienen lugar en medio de la escalada del riesgo país. El índice de J.P. Morgan ubica por encima de los 800 puntos básicos y tiene como correlato una suba del dólar, así como una caída de las acciones argentinas en Wall Street.
“Que suba el riesgo país no es algo que altere a la gente de a pie“, sostuvo, intentando restarle importancia al indicador. Según comentó, el aumento se debe a shocks externos y es pasajero.
“Hay shocks globales que impactan en la región”, dijo y “a la Argentina le impactan un poco más. Para nosotros esto es algo transitorio”. Ravier admitió que la incertidumbre global, la situación en Medio Oriente, el petróleo y la suba de tasas de interés afectaron a la región y al país.
El vocero evitó reconocer la caída de la actividad económica, que anticipa la entrada del país a una nueva recesión técnica, e insistió que “el crecimiento de 2026 está garantizado y creo que eso es el punto fundamental”.
Sobre los comicios estadounidenses, dijo que el Gobierno sigue el tema de cerca. “Estamos atentos a lo que pase, por supuesto”, afirmó. Reconoció además que “no está claro si se va a poder sostener el Senado, entiendo que sí, pero habrá que ver el resultado”.
Con sus dichos, dejó claro que el gobierno apoya explícitamente al Partido Republicano. Además, destacó la buena relación de Milei con Trump y con el secretario de Estado Marco Rubio, y aseguró que la gestión libertaria “se para de pie ante vientos que soplan fuertes y no nos pueden tumbar“.
El vocero insistió en que el vínculo con Washington no está en juego. “Nuestra relación con los Estados Unidos no depende de una elección legislativa, no depende tampoco de quién sea presidente”, indicó, pese a que el partido demócrata ha cuestionado en varias oportunidades la asistencia financiera a Argentina.
Las acciones argentinas se desplomaron hasta un 12%, con caídas incluso en el sector agro
Qué está en juego para Milei y para Trump
En las elecciones del martes se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Además de definir la composición del Congreso, los comicios funcionan como un termómetro de la valoración que los votantes tienen de Trump.
El sociólogo y analista internacional Gabriel Puricelli consideró que “prácticamente se puede asegurar que el partido republicano va a perder el control de la Cámara de Representantes y el demócrata está muy cerca de tomar también control del Senado”.
Según su análisis, un revés provocaría “una pérdida de atractivo del movimiento MAGA”. En la interna republicana, el más perjudicado sería el vicepresidente JD Vance, en beneficio de Rubio, ambos posibles candidatos presidenciales.
Para la Argentina, el punto sensible es el respaldo financiero de Washington. Incluye un swap de monedas por hasta USD 20.000 millones, acordado en 2025, y un acuerdo marco de financiamiento por hasta USD 7.000 millones para proyectos energéticos, mineros y de infraestructura, firmado en septiembre de 2026.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró la semana pasada que “El swap de USD 20.000 millones conserva las mismas condiciones que el año pasado”. Sin embargo, la posibilidad de usar ese swap depende del margen de maniobra del secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El resultado en el Senado también incidiría en los nombramientos y en la concreción del acuerdo comercial firmado a inicios de año, demorado primero por la Corte Suprema estadounidense y ahora por los tiempos del Congreso.
Un Congreso con mayoría demócrata podría aumentar los controles sobre futuras operaciones de asistencia. La senadora Elizabeth Warren ya había cuestionado el apoyo financiero a la administración de Milei.
Los analistas proyectan que un duro revés para Trump generaría un aumento inmediato del riesgo país y presiones sobre el dólar. Puricelli anticipó que “lo va a decir el riesgo país el miércoles”. Si el oficialismo estadounidense resiste, en cambio, se leería como una señal favorable para los mercados locales.
El Gobierno no construyó vínculos con el Partido Demócrata y confía en que Trump y Bessent mantendrán su apoyo. Como gesto, Milei envió a Washington como veedores a Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt, junto con los legisladores Gabriel Bornoroni y Nicolás Mayoraz.