Un adelanto del nuevo libro de Mauricio Macri advierte sobre las duras reformas liberales que el ex presidente considera necesarias en un nuevo gobierno de Juntos por el Cambio. A pesar de su empoderamiento reciente, la interna opositora con la UCR no cede.
El nuevo libro de Mauricio Macri, Para Qué, aún no se encuentra en las librerías, pero en un acto de provocación, será publicado el próximo 18 de octubre, después del Día de la Lealtad peronista.
Sin embargo, la editorial que lo publica, Planeta, decidió liberar un anticipo del texto y se trata de uno bien sugestivo, el capítulo titulado “Segundo tiempo“, en clara continuidad con su primer libro post gestión presidencial. “Primer Tiempo“.
Las primeras definiciones de Macri
En el adelanto publicado, Macri se esfuerza en mostrar su nueva y reforzada convicción de que “el cambio” -como él llama a su proyecto- debe ser contundente, irreversible y realizado en las primeras horas de gobierno.
“Tras el rotundo fracaso del populismo existen enormes posibilidades de que la próxima administración recaiga sobre Juntos por el Cambio“, auguró el ex presidente.
“Si esto sucede, nuestra responsabilidad será mayúscula, aún más exigente que la que tuvimos a partir de diciembre de 2015. Más allá del hombre o la mujer que lidere el gobierno que viene, existen aspectos muy importantes que harán que la nueva experiencia resulte muy diferente a la del primer tiempo del cambio“, indicó.
Shock de privatizaciones
Demostrando su nueva inclinación por la doctrina del shock, Macri afirma que:
“El gradualismo fue producto de nuestra debilidad y no de nuestra vocación. El próximo gobierno será más fuerte y su fortaleza requerirá que las reformas estructurales se sancionen en las primeras horas“.
“Lo que no se hace de entrada es muy probable que no se pueda hacer nunca“, sentenció. Entre las “medidas iniciales“, Macri destaca “la reducción drástica del gasto público“.
Acto seguido, lanzó una fuerte amenaza a la industria nacional:
“Nuestras industrias tienen que saber que su tiempo para ser competitivas está llegando a su fin. El nuevo gobierno no estará en condiciones de seguir defendiendo el proteccionismo“.
Para despejar toda duda sobre su ideario, el fundador del PRO desplegó la propuesta máxima del liberalismo: la privatización masiva – o directa eliminación- de empresas estatales.
“Existe una larga lista de empresas públicas que deberán pasar a ser gestionadas por el sector privado sin excepciones, o que deberán ser eliminadas“.
Contra el derecho a la manifestación
En uno de los tramos finales del adelanto, el ex Jefe de Estado comenta que “tendremos que replantearnos, la sociedad y sus líderes, la política en materia de cortes de calles y rutas“.
“Los argentinos han sido demasiado tolerantes con aquellos grupos que le complican la vida a quienes necesitan movilizarse para ir a sus trabajos“, dijo Macri para luego prometer que en un eventual gobierno suyo utilizaría la fuerza pública para dispersar manifestantes.
“No existe ninguna posibilidad de que continuemos asistiendo al triste espectáculo de fuerzas de seguridad que no actúan“.
“Hay que ser claros: las calles son de todos los ciudadanos y todos tienen derecho a transitarlas. El derecho de protesta debe encontrar un límite cuando perjudica a terceros”, concluyó.
La interna de Juntos
Se vaticina que la presentación del libro de Macri será una inflexión clave para una eventual candidatura presidencial del magnate.
Recién en marzo o abril Macri definirá públicamente si se postula o no, aunque ya anticipó que buscará condicionar la definición del próximo candidato que tendrá el partido amarillo.
Dijo que apoyará al que busque “el cambio”, en un claro respaldo a Patricia Bullrich, que busca consolidarse como la candidata más competitiva y en mejores condiciones para evitar la fuga de votos por derecha que sigue capitalizando Javier Milei.
En el PRO pronostican una eventual PASO entre Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta por el Sillón de Rivadavia. Pero aún no se descarta que el expresidente busque volver a presentarse tras su derrota electoral en 2019.
De suceder esto, recalentaría aún más la interna del PRO con la Unión Cívica Radical (UCR), cuya militancia puso como límite un nuevo gobierno de Macri.
Si Macri decide jugar es posible que el radicalismo endurezca sus posiciones, pero si su conducción cede a una nueva candidatura presidencial del magnate, el partido que conduce Gerardo Morales se encaminará a una crisis interna que podría poner en riesgo su liderazgo.
En los últimos días, Macri se empoderó dentro de JxC a raíz de las declaraciones del diputado nacional Facundo Manes, quien lo criticó duramente por el espionaje ilegal desplegado durante su gobierno.

Manes fue criticado por casi todo el PRO e incluso por la mayoría de su propio partido, cuyo Comité Nacional emitió un comunicado para cuestionarlo.
Sólo el radicalismo bonaerense, que conduce el diputado provincial Maximiliano Abad, apoyó al neurocientífico. También lo defendió la dirigente y diputada del GEN, Margarita Stolbizer, aliada del diputado y extitular de la Cámara Baja, Emilio Monzó.
El intento de Manes de vetar una candidatura de Macri tuvo un resultado adverso: obligó a todo el partido amarillo a encolumnarse tras su fundador: incluyo aquellos que también fueron espiados por la AFI macrista.
En el Comité Nacional de la UCR, que conduce el gobernador jujeño Morales, cuentan que tuvieron que salir a criticar a Manes para evitar una respuesta más dura de la titular del PRO, Patricia Bullrich.
“Yo lo que dije fue que lamentablemente el gobierno de Cambiemos una de las tareas que tenía era sanear la inteligencia argentina y convertirla en el FBI o en el Mossad, en servicios de inteligencia que no investiguen a los argentinos y lamentablemente hay causas abiertas. Hay gente imputada de que algo pasó y esto viene de antes. ¿Por qué todo lo que hace Macri esta bien y todo lo que hace el radicalismo está mal?”, se defendió Manes luego de las críticas de sus compañeros.
Por un lado, el trasfondo del tironeo interno entre Morales y Manes encierra la disputa entre las potenciales precandidaturas presidenciales del médico y del gobernador para el año que viene. Pero por otro, cerca de Morales estiman que Macri está cada vez más cerca de impulsar una nueva candidatura presidencial. Lo que podría acelerar la interna.
Lo cierto es que, a pesar de las críticas contra Manes, hasta ahora nadie lo tildó de mentiroso. La cuestión del espionaje ilegal causa un profundo malestar entre los miembros del PRO vigilados y con la UCR.
Incluso, Elisa Carrió, fundadora de la Coalición Cívica, también se sumó a la polémica y no negó las acusaciones:
“Sí, existen causas judiciales en materia de inteligencia y yo soy querellante en una de ellas. Y existió un manejo de determinados personajes o de influencia en el Poder Judicial como el caso de (Daniel “Tano”) Angelici. Son casos puntuales y yo lo que vi lo denuncié, pero algunos son comentaristas y no llevan a cabo ninguna acción. La única fuerza que le pidió el juicio político al ministro Germán Garavano fuimos nosotros”, recordó Carrió.
Con esas palabras dejó claro que el tema que más incomoda a Macri no quedará afuera del debate de JxC. A pesar del operativo del expresidente para seguir influyendo en las elecciones del 2023, la interna opositora no da tregua y no parece que la presentación de un libro vaya a aplacarla.