La ministra de Economía, Silvina Batakis, se reunió con los directivos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial y les pidió que intercedan para que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) apruebe el crédito por 500 millones de dólares para obras de salud y seguridad.
El BID es conducido por Mauricio Claver-Carone, funcionario clave de la gestión de Donald Trump que ayudó para que el FMI le otorgara el crédito de 57 mil millones de dólares a Mauricio Macri.
Mientras tanto, el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, realiza gestiones en la Casa Blanca. Además, junto a Kristalina Georgieva -titular del FMI- coincidieron en mantener los objetivos fijados en el actual programa.
Batakis mantuvo una intensa agenda en Estados Unidos que incluyó reuniones con Georgieva, autoridades del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, del Banco Mundial e inversores. En la diagramación de estos encuentros trabajó Argüello. La única acompañante de la ministra fue la viceministra de Economía y secretaria de Política Económica, Karina Angeletti.
La foto más esperada de la jornada de la jornada fue con Georgieva, con quien ya había mantenido un contacto por videollamada apenas asumió la cartera económica. Esa reunión de trabajo duró tres horas.
“Respaldó las medidas”, aseguraron desde la comitiva oficial y destacaron que “no se habló de modificar las metas” y que “los compromisos tomados a junio están cumplidos”. También hicieron referencia al contexto internacional signado por la guerra entre Rusia y Ucrania y las consecuente crisis energética y alimentaria.
De la reunión en el Directorio del Banco Mundial con el director general de Operaciones, Axel van Trotsenburg, se llevó una buena noticia ya que se aprobó un financiamiento de U$S 200 millones, impulsado por la innovación y con foco en la creación de empresas productivas de base tecnológica, el apoyo a los emprendedores y el acceso al capital privado.
Tanto con el FMI como con el Banco Mundial, Batakis pidió interceder para que el BID apruebe el crédito que el exasesor de Trump mantiene frenado y que se destinará a obras de salud y seguridad en la provincia de Buenos Aires. “Se hacen gestiones para que lo destrabe la Casa Blanca”, apuntaron desde el Gobierno y señalaron que el responsable de ese trabajo es Argüello.
La agenda de Batakis seguirá con encuentros con 30 inversores y analistas, luego la Cámara de Comercio de ese país y por último autoridades de las multinacionales Google, Total, Chevron y Amazon.
