Este jueves, en una conferencia con 12 gobernadores, el presidente expresó su preocupación por la infraestructura de las provincias para hacer frente a la emergencia sanitaria. Los casos de coronavirus del interior representan el 30% de los contagios a nivel país. Además, hay intranquilidad por las distintas capacidades sanitarias.
La situación del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), dejó de ser la principal preocupación del gobierno, ya que aunque en la última jornada sumaron 7 mil casos, más de 3000 se acumularon por primera vez en las otras 22 provincias y en el interior bonaerense.
Pese a que la cantidad de casos en algunos lugares dista de lo que se vive en el AMBA, la capacidad de respuesta del sistema de salud es infinitamente inferior. Por eso, algunas provincias como Río Negro ya se encuentran con un sistema de salud saturado.
Además, algunos gobernadores plantearon en la reunión que tienen problemas con el rastreo y detección de casos.
Por otro lado, provincias que habían vivido la pandemia de forma relativamente tranquila hoy se enfrentan con una curva de contagios alarmante. Son ejemplos de esto Santa Fe, que se acercó este jueves a los 500 casos diarios y Córdoba, que roza los 7 mil casos confirmados de coronavirus. También Mendoza, Jujuy y Río Negro, que vienen rondando los 200 casos por día.
La combinación de los nuevos focos de brotes en el interior con la incesante marcha del virus en el AMBA, ubicó a la Argentina en el cuarto país del mundo con más casos diarios.
Finalmente, durante el encuentro, el presidente propuso que las provincias empiecen a pagar los costos de la suba de los contagios, que este jueves representaron el 30% del nuevo récord de 10.104 casos en 24 horas.