Javier Milei y Federico Sturzenegger intentaron agregar un impuesto a las ganancias relacionadas con los CEDEARs, pero el gobierno tuvo que retirar el proyecto pocas horas después en medio de críticas de la oposición y de los propios libertarios.
El Gobierno de Javier Milei envió el martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Competitividad Financiera, una reforma de más de 200 artículos que, entre otros puntos, eliminaba la exención del impuesto a las Ganancias para quienes obtienen resultados con CEDEARs (acciones de empresas que cotizan en el exterior).
La iniciativa recibió críticas casi de inmediato, tanto de la oposición como de sectores cercanos al oficialismo. Es que la propuesta alcanzaba a un instrumento muy utilizado por los ahorristas y que, para colmo, va a contramano de la prédica libertaria sobre la quita de impuestos.
Ante el rechazo generalizado, el Gobierno tuvo que dar marcha atrás. Felipe Núñez, director del BICE y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo, respondió con la insólita excusa de que el artículo “quedó de un borrador viejo” y adelantó que “se va a retirar“. Horas después, se decidió retirar de Diputados el proyecto completo.
Impuestos a las ganancias de las acciones
El texto lleva las firmas de Milei, del jefe de Gabinete Diego Santilli y de los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Alejandra Monteoliva (Seguridad). Modifica más de veinte leyes y decretos, y fue girado a cuatro comisiones: Legislación General, Pequeñas y Medianas Empresas, Finanzas y Presupuesto y Hacienda.
Los artículos 179 y 230 eran los vinculados con Ganancias. El segundo establecía que los CEDEARs adquiridos desde el 31 de octubre de 2026, inclusive, recibirían el mismo tratamiento fiscal que la acción extranjera subyacente.
Hoy, los resultados por su compraventa están exentos para las personas humanas residentes que cumplen los requisitos legales. Sin embargo, el gobierno quiso agregarles una la alícuota del 15%.
Los fundamentos del proyecto describían la medida como una corrección para evitar que inversores locales usen estos certificados y accedan a la exención de los valores locales cuando en realidad invierten en activos extranjeros. El texto sostenía que estaban “eliminando incentivos que desvían el ahorro local hacia activos externos”.
El problema es que el punto sobre los CEDEARs choca contra el relato que el oficialismo construyó en torno a la baja de impuestos. Según consignó LPO, libertarios recordaron en grupos de WhatsApp que Milei había dicho que se cortaría un brazo antes de subir un impuesto.
En redes sociales, distintos usuarios compararon la propuesta con el impuesto a la renta financiera impulsado por el gobierno de Mauricio Macri, que los sectores libertarios asocian al intervencionismo estatal.
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Desde la oposición, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, calificó el texto como “otra ley ómnibus de 240 artículos” y “seguramente con varios Caballos de Troya”. Advirtió que bajo el título de reforma del mercado de capitales se escondía un “impuesto a la renta financiera”.
Sin embargo, las objeciones más llamativas fueron las que llegaron de figuras afines (al menos ideológicamente) al gobierno. Tal es el caso del ex legislador porteño Ramiro Marra, ex integrante de La Libertad Avanza, quien escribió: “Si era para hacer esto, por suerte me echaron…”.
Esteban Glavinich, conocido en redes como “Traductor te ama”, expresó que “esta medida los asusta y espanta”, en referencia a los ahorristas. El periodista Julián Yosovitch afirmó que “no entiende” por qué el Gobierno avanzaba con medidas contra el mercado.
En medio de la discusión, el asesor presidencial Santiago Caputo publicó a las 18.37 el mensaje “dame un toque”, que los usuarios leyeron como una señal de que el Gobierno había tomado nota del reclamo. Poco después, Núñez contestó al usuario Alan Riedmaier con una insólita excusa: “Alan querido, quedó de un borrador viejo. Se va a retirar!”.
Marra dijo después que “parece que está resuelto”, aunque sostuvo que “tiene que rodar alguna cabeza por este error”. En la Cámara de Diputados recordaron que Economía había recurrido a la misma explicación del borrador con el Presupuesto.
Sobre el proyecto, vale mencionar que es otro producto de la pluma de Sturzenegger. Sin embargo, luego de que varios de los megaproyectos del ministro terminaran en derrotas legislativas para el oficialismo, Karina Milei había decidido que sus próximas propuestas pasaran por la mesa política.
Es decir que la iniciativa fue aprobada por la mesa chica del gobierno antes de ser enviada al Congreso, y luego se dio marcha atrás por las repercusiones negativas que causó.

