Donald Trump dejó expuesto su temor a una eventual victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos de este martes, un resultado que podría condicionar no solo a la administración republicana, sino también al gobierno de Javier Milei, que depende de la asistencia de la Casa Blanca de cara a los comicios argentinos.
De las amenazas al “plan platita” de Trump
En una entrevista con el New York Post, el presidente anticipó que, si la oposición se impone en ambas cámaras, bloqueará sus proyectos por medio del veto. Explicó que no permitirá que los demócratas desarmen las políticas de su gestión y que, con el tiempo, la falta de acuerdos podría llevarlos a sentarse a negociar. Dijo también que espera que ese escenario no se concrete.
Ya el 23 de octubre, al ser consultado sobre cómo trabajaría con un Congreso bajo control demócrata, había respondido: “Vetaré todo”. Añadió que, tras una sucesión de rechazos, sus adversarios se acercarían: “Vetás, vetás, vetás, y después vienen y dicen: ¿cómo lo resolvemos?”.
En paralelo, el Departamento de Agricultura (USDA) comunicó en las últimas semanas medidas que Trump anunció como un paquete de más de US$ 15.000 millones para productores agropecuarios, a dos días de la votación.
El componente principal es una asistencia extraordinaria de US$ 8.000 millones para compensar el aumento del diésel, cuyo precio promedio llegó a US$ 6,32 por galón, un 70% más que doce meses atrás a partir de la guerra que Estados Unidos inició contra Irán. El Gobierno aún no precisó cuándo comenzarán los desembolsos.
El paquete incluye además al menos US$ 5.000 millones en préstamos garantizados para productores ganaderos y pesqueros, US$ 1.800 millones en pagos ligados a programas de conservación ambiental, US$ 573 millones para proyectos de fertilizantes, US$ 57 millones para procesamiento de carne y US$ 86,6 millones en subvenciones para cultivos especializados.
Aparte, el USDA prevé desembolsar otros US$ 13.800 millones para productores de maíz, soja, trigo y arroz que registraron pérdidas en la campaña 2025. Los anuncios llegan cuando el Partido Republicano tiene en duda su victoria en varios estados agrícolas, claves para retener la mayoría republicana en el Congreso.
Qué se vota y qué puede pasar
Los estadounidenses concurren a las urnas este martes 3 de noviembre. Se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, por dos años, y 35 de las 100 bancas del Senado, por seis.
También eligen autoridades 36 estados y tres territorios, además de legislaturas, fiscales, sheriffs y juntas escolares. Hoy los republicanos controlan ambas cámaras: 218-214 en Representantes y 53-47 en el Senado.
Las encuestas indican que Trump está cerca de perder la Cámara Baja y que podría conservar el Senado, aunque con menos margen. Los últimos sondeos publicados por The New York Times sobre el voto al Congreso daban a los demócratas una ventaja nacional de entre 4% y 13%.
La aprobación del presidente se ubica en 30%. El analista Leandro Morgenfeld, doctor en Historia, afirmó que “va a haber una ola azul” y proyectó un triunfo amplio demócrata en Representantes y mayoría en el Senado.
Perder una sola cámara dificultaría la aprobación de proyectos, que requieren el aval de ambas. Con el control de la Cámara Baja, la oposición podría impulsar audiencias, comisiones de investigación, citaciones y pedidos de documentación sobre la gestión presidencial.
También podría iniciar un impeachment, aunque la destitución exige 67 senadores. Un Senado opositor, por su parte, podría complicar hasta la confirmación de funcionarios y jueces, y parar la agenda parlamentaria de Trump.
¿Qué implica la elección para Argentina?
Ante ese escenario, la Casa Blanca diseña alternativas para avanzar sin el Congreso. El trabajo está coordinado por el vicejefe de gabinete Stephen Miller y el director de presupuesto Russell Vought, y analiza órdenes ejecutivas en inmigración, aranceles, vivienda y gasto público. Sin embargo, esas medidas podrían enfrentar impugnaciones judiciales.
En Argentina, la atención está puesta en el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y en su capacidad de brindar un eventual nuevo auxilio financiero. Según Morgenfeld, “Si hay una derrota de Trump, Milei va a ser el gran perdedor”. Y agregó:
“Esto derivaría en que le va a quedar menos muñeca a Bessent para dar municiones para la bazuca (de dólares) que pretende tener Milei el año que viene”.
El diputado del Parlasur Gabriel Fuks (UxP) estimó que, en un escenario desfavorable, Trump no se moderaría, pero tendría dificultades presupuestarias: “No va a poder operar económicamente. Le va a costar mucho usar recursos del Tesoro porque va a ser trabado por la mayoría”.
Para colmo, una eventual derrota tendría como antecedente directo el triunfo de Lula Da Silva en Brasil, que frenó la ola de candidatos defendidos por Estados Unidos y dejó mal parada a Casa Blanca.
