Javier Milei usará la cadena nacional para referirse a la soberanía de las Islas Malvinas y, ahora que Donald Trump se expresó sobre el tema, el libertario comenzó a calificarlo como una causa “sagrada” a pesar de que hasta ahora viene mostrando nulo interés por defender la soberanía.
Javier Milei encabezará este jueves una cadena nacional para referirse al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. El anuncio llegó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que su gobierno podría revisar su postura histórica sobre el archipiélago, actualmente ocupado por Inglaterra.
En este contexto, tanto el presidente como su asesor Santiago Caputo comenzaron a calificar la cuestión Malvinas como una causa “sagrada” para los argentinos. Se trata de un giro discursivo llamativo si se lo compara con la posición que el mandatario sostuvo hasta ahora.
Desde que asumió, el libertario evitó confrontaciones que pudieran incomodar el vínculo bilateral con Gran Bretaña, al punto de permitir el amarre de un buque inglés en el Puerto de Ushuaia y distanciarse de los mensajes alusivos a la soberanía argentina sobre las islas.
Lo que modificó el escenario fue la intervención de Trump. Ahora que el republicano introdujo el tema a su agenda, Milei pretende capitalizar sus declaraciones para reforzar la idea de que su alineamiento con Washington podría favorecer los intereses argentinos. En los hechos, lo que Casa Blanca pretende es presionar al Reino Unido por su bajo aporte militar dentro de la OTAN.
Ahora Milei dice que la causa Malvinas es “sagrada”
La jornada del jueves comenzó para Milei con una agenda cargada en Chile. A las 10:20 disertará en el Foro de Madrid, un encuentro organizado por la Fundación Disenso, vinculada al partido español VOX.
Durante su estadía en Santiago también mantendrá un encuentro con Sarah Rogers, subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos, y una reunión bilateral con el presidente chileno José Antonio Kast en el Palacio de La Moneda.
Está previsto que el mandatario argentino regrese por la tarde a Buenos Aires para grabar el mensaje que emitirá por cadena nacional a las 21 horas, con el Salón Blanco de la Casa Rosada como escenario tentativo.
El Gobierno mantuvo hasta el momento un fuerte hermetismo sobre el contenido del anuncio y no trascendieron definiciones concretas sobre qué medidas o definiciones presentará. Lo único que quedó claro hasta ahora es su giro discursivo.
De repente, el libertario y su asesor comenzaron a calificar la causa como “sagrada”. Milei había expresado esa idea el martes, en una entrevista radial, al señalar, en referencia a los dichos de Trump: “Ayer ha pasado algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”.
Un mes antes ya había planteado una lectura geopolítica del vínculo con Washington: “Estados Unidos ha cambiado su visión estratégica del mundo. Mira esto desde una perspectiva política y es necesario un aliado confiable en el paso del Atlántico al Pacífico. Argentina está cumpliendo con todas esas condiciones y esa es la llave que nos va a permitir recuperar Malvinas“.
Milei habilitó el ingreso de un buque inglés a Ushuaia, en el puerto que le quitó a la provincia
La relación de Milei con las Islas Malvinas
La descripción de Malvinas como un tema sagrado contrasta con antecedentes recientes de la gestión libertaria. El caso más reciente se dio en agosto, cuando el Gobierno nacional habilitó el amarre del petrolero de bandera británica VS Promise en el puerto de Ushuaia.
Dicho sea de paso, se trata de una estación que la administración nacional mantiene intervenida desde comienzos de 2026 en medio de un conflicto con la provincia de Tierra del Fuego. La autorización fue dispuesta por los interventores designados por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
A esto se suman otros episodios. Milei manifestó en distintas oportunidades su admiración por Margaret Thatcher, primera ministra británica durante la guerra de 1982 y quien dio la orden de ataque contra el ARA General Belgrano (pese a que se encontraba fuera de la zona de exclusión).
También tomó distancia del gesto de la selección argentina de fútbol, que durante el Mundial 2026 desplegó una bandera alusiva al reclamo de soberanía, y llegó a afirmar que “no hay que caer en eslóganes nacionalistas rancios“. En la previa del partido, su gobierno había aceptado prohibir banderas sobre el tema en el estadio.
Vale recordar que en el acto conmemorativo por los caídos en Malvinas de 2025, además, planteó que la estrategia argentina debía basarse en que los isleños “prefieran ser argentinos“, sin recurrir a mecanismos de presión:
“Nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos. Y ni siquiera haga falta usar la disuasión o el convencimiento para lograrlo”.
En los hechos, se trata de un mensaje que contradice la postura que Argentina mantiene desde hace décadas, y que da entidad a la postura de los colonos ingleses en la isla, en línea con la estrategia británica para mantener el control de Malvinas.
Además de las islas, el mandatario no ha dado señales de estar interesado en sostener la soberanía sobre la región. Sus únicas visitas a la Provincia de Tierra del Fuego fueron para actos de campaña o para encontrarse con funcionarios militares estadounidenses.
A esto se suma la publicación del Decreto 764/2026 a fines de agosto, con el que autorizó la disposición y eventual venta de un predio de la Armada Argentina, ubicado enpleno corazón de Ushuaia, que tiene alrededor de 38 hectáreas.
Milei criticó el gesto de la Selección tras el triunfo: “No hay que caer en eslóganes nacionalistas rancios”
Lo realmente sagrado es la palabra de Trump
Lo que sí parece haber tenido un peso determinante en el nuevo discurso de Milei fue la palabra de Trump. El mandatario estadounidense había dicho el lunes, ante una consulta periodística: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”. Esa frase fue suficiente para que Milei hablara de una señal “muy fuerte” y decidiera convocar a una cadena nacional.
Sin embargo, declaraciones posteriores de Trump matizaron el alcance real de esa posición. En una entrevista con el medio británico GB News, emitida este jueves, el presidente estadounidense evitó comprometer un respaldo a la Argentina y, en cambio, cuestionó al Reino Unido por no haber acompañado a Estados Unidos en sus operaciones contra Irán.
“A tu país (el Reino Unido) no le está yendo bien. Obtienes una gran parte de tu petróleo del estrecho de Ormuz y no estuvo ahí para ayudarme”, dijo. Además, llegó a felicitar a Inglaterra por su desempeño en la guerra:
“Estuve ahí cuando fue la primera guerra. Fue hace mucho tiempo. La miré atentamente y ustedes (los británicos) se comportaron muy bien y las recuperaron con bastante fuerza. Pero fue muy lejos (en el tiempo). Es un camino largo”.
Esas declaraciones reforzaron la lectura de que el interés de Trump en el tema Malvinas responde, sobre todo, a un reclamo hacia Londres por su nivel de gasto militar dentro de la OTAN, y no a una definición de fondo sobre la soberanía del archipiélago.
El Reino Unido, por su parte, ratificó su posición: el secretario de Defensa británico, John Healey, aseguró que no recibió ninguna sugerencia concreta de Washington sobre un cambio de política y defendió la continuidad del control británico sobre las islas.


