Estados Unidos dejó a Argentina afuera de la megacuota para importar 300.000 toneladas de carne sin aranceles y, pese al alineamiento total de la gestión de Javier Milei, el principal beneficiado de la medida será Brasil.
Estados Unidos abrió un cupo extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna con arancel preferencial y la Argentina quedó fuera del beneficio, pese al alineamiento total del gobierno de Javier Milei a la administración de Donald Trump desde el inicio de su gestión.
La medida, formalizada esta semana por la Casa Blanca, reserva el nuevo volumen para países que no cuentan con una cuota bilateral propia, condición que no cumple la Argentina, que desde hace años accede al mercado estadounidense mediante una cuota específica.
Se trata de una decisión que parece hecha a la medida de Brasil, que será uno de los principales beneficiados, pese a que el gobierno de Lula Da Silva no está alineado geopolíticamente a Estados Unidos y se ha mostrado crítico en varias oportunidades.
Estados Unidos busca aumentar las importaciones de carne
Trump firmó una proclamación que habilita, a partir del 1° de septiembre, el ingreso sin aranceles de hasta 300.000 toneladas de carne vacuna magra, con una vigencia de 90 días. El esquema se dividirá en tres tramos mensuales de 100.000 toneladas.
El primero regirá entre el 1° y el 30 de septiembre, el segundo entre el 1° y el 30 de octubre, y el tercero se abrirá el 31 de octubre y se mantendrá disponible hasta agotar el volumen o hasta el 30 de noviembre, lo que ocurra antes. La asignación funcionará bajo la modalidad de “primero llegado, primero servido”.
Los productos comprendidos deberán ser recortes magros destinados a mezclarse con carne producida en Estados Unidos para la elaboración de carne picada, y su comercialización deberá realizarse con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación.
Detrás de la decisión hay un diagnóstico de emergencia en el mercado ganadero estadounidense. Según la proclamación presidencial, el stock de ganado se ubica en su nivel más bajo en 75 años, aunque datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) muestran señales de recuperación del rodeo a partir de julio.
A ese cuadro se suman las restricciones sanitarias a la importación de ganado en pie desde México, además del impacto de la sequía y los incendios forestales sobre las zonas productoras. El propio USDA proyecta una caída de aproximadamente 4% en la producción de carne vacuna estadounidense durante 2026 respecto de 2025.
Con ese escenario de fondo, la Casa Blanca busca aumentar la oferta disponible para contener los precios de la carne picada, uno de los productos de mayor consumo popular en el país, en momentos en que a nivel interno se acerca la campaña electoral de medio término.
De fondo, la principal preocupación de la administración norteamericana es que la escasez del producto derive en un aumento de precios que complique aún más la escalada inflacionaria que sufre el país a raíz de la guerra con Irán.
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Un esquema para Brasil y Paraguay, pero no para Argentina
El nuevo cupo no está destinado a todos los proveedores externos por igual. La proclamación aclara que no modifica los compromisos comerciales vigentes con los países que tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, ni las condiciones de las naciones que ya cuentan con una cuota específica asignada.
En ese grupo se encuentran la Argentina, con un contingente propio de 100.000 toneladas anuales, junto con Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Todos ellos quedaron excluidos de la ampliación.
El principal destinatario del nuevo volumen es Brasil, que exporta carne a Estados Unidos sin disponer de una cuota bilateral propia, y que podría cubrir buena parte del cupo adicional en las próximas semanas. También podrían participar Paraguay y otros países habilitados sanitariamente que tampoco cuentan con un contingente específico.
El consultor en mercados ganaderos Víctor Tonelli explicó el sentido de la medida: “Efectivamente, el gobierno de Trump sacó un cupo especial sin pagar arancel para países que no tengan cupos asignados de país a país. Está, te diría, casi hecha a medida de Brasil“.
El dato resulta significativo porque Brasil, gobernado por Luiz Inácio Lula da Silva, no integra el círculo de aliados geopolíticos de Trump, a diferencia de la Argentina de Milei, que sostiene una relación de alineamiento total y sin cuestionamientos con Washington desde el plano diplomático y comercial.
La Argentina, de esta manera, mantiene su contingente habitual de 100.000 toneladas anuales para exportar carne vacuna a Estados Unidos, con la expectativa de negociar la continuidad de esa cuota y una eventual ampliación de cara a 2027, sin poder acceder, al menos por el momento, al volumen adicional habilitado por Washington.
Este nivel de exportaciones tiene como contracara una reducción notable del consumo de carne en argentina. El último informe del Instituto Argentina Grande mostró que el consumo por habitante pasó de 53,3 kilos en noviembre de 2023 a 46,3 en julio de 2026.