Javier Milei denunció un supuesto maltrato de la oposición a los jugadores de la selección, pese a que tanto él como sus funcionarios protagonizaron las principales críticas contra el plantel hace apenas unos días. Aun así, el libertario ya tenía un plan para capitalizar un eventual triunfo de la selección.
Después de haber cuestionado públicamente a los jugadores por su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas tras el triunfo ante Inglaterra, y luego de que se frustrara la posibilidad de un feriado y una visita a Casa Rosada del plantel, el Presidente Javier Milei eligió un nuevo destinatario para sus críticas: el kirchnerismo.
En una entrevista con Luis Majul en LN+, Milei calificó al kirchnerismo como “lo peor que le pasó a la Argentina en toda su historia” y aludió a un supuesto maltrato del espacio político y el resto de la oposición contra los jugadores, pese a que él y sus funcionarios fueron quienes protagonizaron tensiones con el plantel.
La insólita acusación del libertario busca desviar la atención aludiendo a su chivo expiatorio usual. Sin embargo, la realidad es que tras la final perdida en el Mundial de Brasil 2014, el entonces gobierno de Cristina Kirchner recibió a la Selección Argentina en Casa Rosada y le realizó un homenaje público.
Milei no se hace cargo de sus críticas a los jugadores
Durante la comunicación telefónica con Majul, el Presidente sostuvo que desde la oposición se había apuntado contra los futbolistas con “definiciones verdaderamente muy hirientes” antes del Mundial.
Cuestionó la conducta de ese espacio político al preguntarse: “¿Son unos psicópatas?”, y afirmó que las supuestas tensiones entre el gobierno y el plantel habían sido “fabricadas artificialmente“.
El mandatario también rechazó cualquier conflicto personal con los jugadores. “Digo yo, ¿cómo me voy a enojar con los jugadores? No tiene sentido“, sentenció, y agregó que había sido víctima de maniobras de desinformación: “He visto cómo han editado reportajes míos para hacer que yo diga cosas que no dije de ninguna manera“, insistió.
Lo cierto es que sus declaraciones tienen lugar pocos días después de que el propio mandatario y algunos de sus funcionarios confrontaran con el plantel. Entre las razones, estuvo la decisión de desplegar una bandera alusiva a la soberanía de las Islas Malvinas, algo que Milei calificó como irresponsable.
“Cuando usted opina con respeto, yo no tengo problema en la disidencia, o que se tenga una visión alternativa sobre las cosas, y me parece que las podemos debatir”, explicó ahora, pese a que habitualmente usa sus redes sociales para insultar dirigentes de la oposición y figuras que no adhieren al relato libertario.
De hecho, María Becerra (quien entonó las estrofas del himno nacional durante la final) fue una de las víctimas de las burlas del mandatario, quien la bautizó despectivamente como “María BCRA” (en referencia al Banco Central) luego de que ella pidiera más inversión del gobierno para detener los fuegos en la Patagonia el año pasado.
Más allá de esto, el presidente volvió a cargar contra el kirchnerismo. “Esta gente miente, fabrica mentiras, dice cosas verdaderamente aberrantes“, disparó, y cerró: “es la parte más oscura de la historia argentina“.

No habrá feriado: Scaloni, Messi y varios jugadores demoran su vuelta a Argentina
Malvinas y los cruces del gobierno con la selección
Pese al discurso de conciliación con el plantel, distintos episodios muestran que tanto Milei como funcionarios de su gobierno mantuvieron confrontaciones públicas con futbolistas de la Selección, particularmente después del partido ante Inglaterra, disputado en las semifinales del Mundial 2026.
Tras ese encuentro, los jugadores llevaron a la cancha el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas ante millones de espectadores en todo el mundo. Milei, en diálogo con Radio Mitre, calificó ese gesto como “patrioterismo barato y berreta” y cuestionó el mensaje del equipo.
“No hay que caer en slogans berretas, populistas, nacionalistas rancios”, dijo, para luego agregar: “Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas“.
Horas más tarde, matizó parcialmente sus declaraciones y reconoció que el reclamo por Malvinas “es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que ellos se quieran expresar y lo hagan”.
De todos modos, remarcó que, por su rol institucional, debía ser cuidadoso con sus dichos y no cometer “ciertos errores inadmisibles porque podrían tener consecuencias muy negativas“. Se trata de una excusa insólita si se tiene en cuenta que Milei en repetidas oportunidades provocó tensiones internacionales por insultar a dirigentes y líderes extranjeros.
Tras el partido, el libertario también replicó en su cuenta de X un posteo de un usuario que había criticado al futbolista Giovani Lo Celso por levantar del campo de juego la bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. El mensaje replicado por el Presidente calificaba al jugador de “muy boludo” por ese gesto.
Luego de que el gobierno de Donald Trump, respaldara el derecho de los jugadores argentinos a manifestar el reclamo de soberanía, el vocero presidencial Adrián Ravier pasó de cuestionar la bandera de Malvinas a reivindicar que había servido para “visibilizar” la causa, aunque en el mismo mensaje volvió a calificar a la Argentina como un “país bananero”.
Días después, el canciller Pablo Quirno protagonizó otro episodio. El funcionario replicó en redes sociales una versión falsa según la cual el club Rosario Central había recortado deliberadamente a Lionel Messi y a Scaloni de una fotografía publicada para homenajear a Lo Celso, supuestamente por la identificación de ambos con Newell’s Old Boys.
En realidad, la imagen correspondía al partido contra Jordania, el único que Lo Celso jugó como titular en el torneo, y no había sido editada ni recortada. Quirno escribió en X: “Siempre se puede ser más odioso… sacar a Messi y Scaloni de esta foto por ser de Newell’s es otra desgracia institucional que se agrega a haber aceptado ese trofeo infame”.
Cuando un usuario le explicó el contexto real de la fotografía, el canciller insistió: “No, la foto hace referencia a la Selección por lo sucedido hoy y no por Lo Celso vs. Jordania. Si hubieran querido homenajear a Lo Celso lo hubieran hecho en el partido que jugó. Inexcusable“, respondió.
Ante la repercusión del episodio, Rosario Central emitió un comunicado en el que aclaró que la publicación buscaba destacar a un futbolista formado en sus divisiones inferiores, remarcó que la imagen “no fue cortada ni editada” y anunció acciones legales contra quienes difundieron agravios contra la institución. El club también cuestionó que funcionarios nacionales se hayan dedicado al tema.
📝 COMUNICADO OFICIAL
Ante la enorme sorpresa por la infamia y las repercusiones nacionales que generó una simple publicación de un club de fútbol, el Club Atlético Rosario Central aclara que, en la foto del posteo de “Felicitaciones a la Selección”, se hizo centro en Giovani… pic.twitter.com/WbTEUIQNnD
— Rosario Central (@RosarioCentral) July 20, 2026
El intento previo de capitalizar un eventual título
Antes de que se conociera el resultado de la final, el Gobierno ya había diseñado una estrategia para vincularse públicamente con un eventual campeonato. Según trascendió, Milei y su hermana Karina Milei realizaron una sesión de modelaje con la marca Adidas para tener lista la camiseta con las cuatro estrellas, correspondiente a un hipotético bicampeonato mundial.
Ambos se tomaron las medidas para lucir la nueva camiseta entallada al cuerpo, con el objetivo de utilizarla en caso de que los jugadores del plantel de Scaloni accedieran a una foto junto a ellos en Casa Rosada. La sesión, conocida en la industria como “moulage”, se mantuvo en estricto secreto para evitar acusaciones de “mufa”.
Finalmente, el equipo argentino perdió la final ante España por 1 a 0, lo que dejó sin efecto el operativo planeado junto a la marca deportiva. Pese a esto, Milei se apuró a anunciar un feriado, aunque aseguró que su concreción dependía de los jugadores, un último intento por capitalizar la campaña de la selección, según reveló La Política Online.
El anuncio tuvo lugar el domingo, pero bien entrado el lunes, no hubo confirmación oficial. La noticia de que varios jugadores no vendrían en el mismo vuelo junto al resto de la selección terminó de enterrar la propuesta.
Al día siguiente, en la misma entrevista con Majul, Milei volvió a responsabilizar al plantel por la situación. Según su versión, el ofrecimiento del Gobierno fue “condicional” a la postura de los propios jugadores, y fue el plantel el que decidió no realizar festejos.
Milei aseguró que ya se había preparado un operativo junto a los gobiernos de CABA y Buenos Aires, y comentó que “a los jugadores hasta se les dio la opción de seis posibles festejos distintos“.
Sin embargo, atribuyó la decisión final al estado de ánimo del plantel tras la derrota en la final ante España. “Evidentemente, frente a la tristeza que les ha causado no haber ganado el partido final, decidieron no hacer festejos“.
Con esto, Milei se quedó sin la foto que buscaba obtener para impulsar su campaña de cara a 2027, y para colmo quedó expuesto por el reclamo de la soberanía de las Islas Malvinas. Es que incluso antes del partido con Inglaterra, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva había protagonizado otro episodio incómodo.
En su momento, la funcionaria había comunicado que el gobierno acordó con la FIFA la prohibición de ingresar banderas alusivas a Malvinas a los estadios, lo que explica la posterior incomodidad del oficialismo con el gesto de los jugadores.