Un nuevo informe privado confirmó que el cierre de empresas en la Argentina se acelera desde la llegada de Javier Milei al gobierno. Según el relevamiento, en el último año cerraron 14.203 empresas y solo en marzo, el mes más reciente analizado, bajaron la persiana 2.011 firmas, la cifra mensual más alta de los últimos meses.
El dato surge del Monitor mensual de empresas de Fundar, que utiliza como fuente los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).
El peor registro de los últimos 20 años
De acuerdo con ese trabajo, la caída de marzo contrasta fuertemente con la de febrero, cuando se habían perdido 257 compañías, un número que había estado influido por la recuperación estacional de la actividad. Con marzo, esa tendencia se revirtió y volvió a mostrar una retracción marcada, aun cuando la actividad económica creció 3,5% respecto del mes anterior.
Con este resultado, ya son 26.448 las empresas que desaparecieron desde noviembre de 2023, equivalente al 5,2% del total de firmas que existían al inicio de la gestión.
El informe de Fundar señala que se trata de la mayor contracción registrada en los primeros 28 meses de un gobierno desde que existen estadísticas comparables, por encima de lo observado en los inicios de las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández.
Por sector, los más golpeados en marzo fueron Comercio, con 1.042 empresas menos, Industria (-320), Transporte y almacenamiento (-280) y Alojamiento y restaurantes (-200). En sentido inverso, hubo subas en Servicios de asociaciones y personales (+160), Actividades administrativas (+71), Construcción (+22) y Salud (+33).
En la comparación interanual, marzo de 2026 muestra 14.203 empresas menos que en el mismo mes de 2025, una baja del 2,8%. Guido Zack, director de Economía de Fundar, atribuyó el fenómeno a decisiones de política económica.
“Lo que vemos mes a mes es el resultado de una decisión de política económica: hoy a las empresas les resulta muy difícil competir por una combinación de factores, como costos elevados no solo en moneda local, sino aún más en moneda extranjera, un tipo de cambio bajo y una mayor apertura de la economía”, explicó.
Entre los cierres puntuales que marcaron el período se mencionan el de Citroën, que dejó de fabricar autos en el país y trasladó su producción regional a Brasil y Uruguay; el de Leval S.A., fabricante de estructuras metálicas con más de 50 años de actividad y proveedora de Siderar, Siderca y Acindar; y el de una planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos.

Caídas en casi todas las provincias del país
Otro relevamiento, elaborado por la consultora Politikon Chaco sobre la misma base de datos de la SRT, profundiza el panorama interanual hasta marzo de 2026. Allí, la industria manufacturera aparece como el sector con la caída relativa más fuerte, del 4,5%, equivalente a 2.167 empresas menos.
Le sigue el comercio, con una baja del 3,5% y 5.145 firmas perdidas. También retrocedieron el agro, 2,3% (-1.179 empresas), y la construcción, 2,1% (-425 firmas).
A nivel provincial, Buenos Aires fue el distrito con mayor pérdida en términos absolutos, con 4.311 empresas menos entre marzo de 2025 y marzo de 2026. Esto se debe a que justamente se trata de la provincia más poblada y con mayor densidad industrial del país.
Detrás se ubicaron Córdoba (-2.187), la Ciudad de Buenos Aires (-1.539) y Santa Fe (-1.305). En términos porcentuales, las mayores caídas se dieron en La Rioja (-10,7%), Tierra del Fuego (-6,7%), Santa Cruz (-6,6%) y Misiones (-6,6%). Neuquén fue la única provincia que mostró una suba, aunque mínima: 0,1%, equivalente a 12 empresas nuevas.
El correlato de este proceso es la pérdida de empleo formal privado, que según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) alcanzó 216.643 puestos de trabajo, a los que se suman 22.446 empleos en casas particulares.

“Lo último que vamos a hacer es cerrar. No tenemos plan B“
Desde el sector industrial, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) aportó su lectura sobre el momento que atraviesa la producción.
Según su informe, la actividad metalúrgica cayó 5,1% interanual en mayo, retrocedió 1,4% respecto de abril y acumuló una contracción del 6% en los primeros cinco meses del año, con un nivel de utilización de la capacidad instalada de apenas 39,8%.
Su presidente, Elio del Re, vinculó la situación a la apertura importadora: “Encontramos un fuerte crecimiento de importaciones de productos metalúrgicos. En los últimos meses vimos una disminución, pero por una falta de demanda. Esperamos que cuando se recupere la demanda, se vuelva a volcar hacia productos importados”.
“Nosotros decimos que podemos competir con el mercado internacional, pero no con países que subsidian sus exportaciones. Es muy difícil competir de igual a igual porque está compitiendo una pyme argentina con economías que subsidian exportaciones”, agregó.
Sobre el comportamiento de las empresas del sector, agregó: “se van a achicar hasta lo máximo que se pueda porque la naturaleza del sector es una industria pyme de capital nacional. Lo último que vamos a hacer es cerrar. No tenemos plan B“.
Por su parte, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reclamaron una baja de impuestos para sostener la competitividad del comercio frente a una demanda deprimida.
La entidad informó que enviaron una carta a Luis Caputo con un pedido concreto: “Le enviamos una carta a Luis Caputo pidiéndole que incluya en la ley de Inocencia Fiscal una modificación con la suspensión de multas y que haya una suspensión de embargos. Sabemos que hay muchos embargos”.
“Y que saquen una moratoria que incluya el stock de deuda que tienen las pymes, que es muy alto”, agregaron.
