El presidente de APYME Bahía Blanca, Carlos Ferrari, analizó con Juan Ignacio Guarino en El Ágora 2026 la situación crítica de las pymes y el comercio local, el incumplimiento de promesas tras la inundación, el modelo extractivista del gobierno nacional y la necesidad de un proyecto productivo con soberanía nacional.
Una ciudad estructurada en torno al extractivismo
Ferrari describió a Bahía Blanca como una ciudad asentada sobre el polo petroquímico y el puerto de aguas profundas, con “mucha materia gris” pero con un desarrollo que no genera derrame industrial local:
“El desarrollo que tuvieron las plantas del polo petroquímico y las inversiones que se mencionan… indudablemente son elaboradoras de productos primarizados y extractivistas, commodities, no generan un derrame de elaboración industrial propia local o nacional”.
El referente pyme ilustró la vulnerabilidad del sector con el caso reciente de Oil Tanking:
“Recientemente tuvimos una problemática en Oil Tanking… se contrató una empresa mexicana y esta a su vez… los subcontratos de las pymes no los canceló… terminan en una situación no pagándole a las empresas pymes, que muchas de ellas entran en quiebra”.
La inundación: promesas incumplidas e intimaciones
A casi 15 meses de la inundación, Ferrari denunció que “se prometieron subsidios, nunca llegaron. Se habló de exenciones impositivas y lo que llegaron fueron intimaciones”. Señaló que el gobierno nacional no aportó recursos:
“El gobierno nacional de Javier Milei, que cuando vino dijo ‘los vecinos se lo van a arreglar a ustedes las cosas’, no pusieron nada… porque es el modelo económico que están aplicando”.
Modelo extractivista, apertura de importaciones y el caso Mercado Libre
Ferrari advirtió que “este modelo primarizado, extractivista… creo que vamos a ingresar en un colonialismo”. Sobre la apertura de importaciones, recordó que
“ya la sufrimos en el 76, en los 90, en el 2001 y en el 2016. No hay nada nuevo. Lo llamativo es que en 2 años y medio se ha profundizado como nunca esta situación de agonía”.
Denunció particularmente el rol de Mercado Libre:
“Galperín ha formado una cultura de compra… el gobierno con las billeteras ha hecho un descontrol y apertura sin ningún tipo de control. Las ganancias de estas empresas las sacan del país. El propio Galperín se fue a vivir a Uruguay para no tributar. Los gobiernos de Argentina lo subsidian en 60, 70 u 100 millones de dólares por año. La desventaja de competitividad es una farsa”.
“El endeudamiento es de más del 50% en las familias, con tasas de usura en las billeteras virtuales. La gente está comprando con tarjeta en cuotas con tasas de usura”.
Memoria industrial y pérdida de capacidades
Ferrari reivindicó el pasado productivo:
“Teníamos producción nacional, fabricábamos satélites (Arsat 1 y 2), Astillero Río Santiago, Tandanor, INVAP… Las empresas que vinieron después con las privatizaciones… no hicieron lo que hizo el Estado. Se las fue vaciando para justificar la inoperatividad”.
Calificó la reforma laboral como “formato de esclavitud” con “11 millones de personas trabajando de manera desregulada” y recordó que “25.000 pymes cerraron”.
Ley de emergencia MiPyME y deuda de Nación a Provincia
Sobre el final, Ferrari cerró:
“Esto no es una crisis, es un modelo provocado armado intencionalmente. Es la ‘miseria planificada’. Nosotros desde Apyme apostamos por otro modelo de país. Presentamos una ley de emergencia MiPyME en el Congreso y en la provincia, aunque el Estado Nacional le debe a la provincia 24 billones de pesos”.
