La recaudación cayó un 4% real en abril, ya lleva 9 meses de caídas y deja expuesto el círculo vicioso que construyó Javier Milei: El ajuste que sostiene el superávit provoca la retracción de la actividad económica y esto, a su vez, provoca una caída de los ingresos del Estado.
La recaudación cayó un 4% real en abril y profundizó uno de los dilemas del modelo económico del presidente Javier Milei: el ajuste fiscal que sostuvo el superávit fue erosionando la actividad económica y, con ella, los ingresos del Estado.
Paradójicamente, ahora que cuenta con menos recursos producto del ajuste el gobierno enfrenta la necesidad de recortar aún más para preservar ese mismo superávit, lo que amenaza con alimentar un ciclo vicioso que se repite y que no da muestras de quebrarse.
Nueve meses seguidos de caída de la recaudación
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) informó que en abril los ingresos tributarios totalizaron $17,4 billones, un incremento nominal del 27,2% interanual. Sin embargo, ese número quedó por debajo de la inflación anual estimada en torno al 32%, lo que se tradujo en una merma real de aproximadamente el 4%.
Se trata de la novena caída real consecutiva. En el acumulado del primer cuatrimestre, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estimó que la recaudación total descendió un 6,7% real interanual. Al excluir los tributos vinculados al comercio exterior, esa baja se ubica en el 5,3%.
El desglose por impuesto muestra un panorama dispar. El IVA (principal sostén de la recaudación) aportó $6,05 billones con una suba del 28,3% nominal, aunque en términos reales habría caído un 3%.
El Impuesto a las Ganancias recaudó $3,14 billones con una variación nominal del 28%, también negativa en términos reales. Ambos tributos encadenan cuatro meses consecutivos de caída real y representan cerca del 94% de la masa coparticipable, por lo que su deterioro impacta directamente también sobre las finanzas provinciales.
Los derechos de exportación (las retenciones) fueron los más golpeados: cayeron un 13,3% nominal interanual (lo que implica una baja real de alrededor del 34,4%) como consecuencia de la reducción de las alícuotas aplicadas a soja, trigo y maíz respecto de los niveles vigentes en abril de 2025.
Los aportes a la seguridad social administrados por ANSES crecieron un 26,6% nominal pero también cedieron en términos reales, afectados por la caída del empleo registrado y el deterioro del salario real.
Los únicos tributos que mostraron un aumento real fueron el impuesto a los combustibles (recientemente aumentado por el gobierno en medio de la disparada de los precios internacionales), con una suba real del 31,7%, mientras que el impuesto a los débitos y créditos bancarios creció un 35,1% nominal (un avance real del 2,2%).
ARCA también anticipó que a partir de mayo comenzarán a eliminarse impuestos internos sobre seguros, telefonía celular, bienes suntuarios y vehículos, lo que afectará la recaudación en los próximos meses.
El círculo vicioso del modelo de Javier Milei
La dinámica que describen las consultoras es la de un ciclo difícil de interrumpir. El gobierno de Milei construyó su credibilidad fiscal sobre la base del superávit, y para sostenerlo ante la caída de ingresos optó por profundizar el ajuste del gasto.
Según la consultora Epyca, el Ministerio de Economía dispuso recortes del 2% en gastos corrientes y del 20% en gastos de capital en todas las carteras.
Esa compresión del gasto, sin embargo, deprime la actividad económica y el consumo, lo que a su vez reduce la base imponible y vuelve a golpear la recaudación. “El ajuste genera las condiciones que hacen necesario más ajuste”, señaló Epyca en su informe.
Los efectos sobre el sector público son amplios. Los salarios públicos acumulan una caída del 37% respecto de 2023. El gasto en previsión social y PAMI se redujo un 41,6% real en el primer trimestre.
Las transferencias a las provincias cayeron un 50,9% (en un contexto en el que deben hacerse cargo del retiro del gobierno nacional), mientras que la coparticipación federal retrocedió un 3,2% real solo en abril. En el sector universitario, los docentes registran una pérdida salarial del 33,7% frente a noviembre de 2023.
Para Epyca, el superávit “es real en un sentido contable y artificial en un sentido económico”, dado que se sostiene mediante la compresión del gasto en un contexto de ingresos en retracción, y no a través de una mejora genuina de la actividad.
La consultora LCG fue más directa sobre los límites del esquema: “Surgen dudas de cómo se podrán acomodar las cuentas de persistir una recaudación atenuada, dado que ya casi no quedan márgenes para ajustes”.
Ante las críticas, el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a defender la trayectoria de los ingresos fiscales: “La recaudación empieza a crecer”, afirmó. No obstante, los datos del primer cuatrimestre muestran que ese crecimiento todavía no logra superar el ritmo de la inflación.