Axel Kicillof destacó el impacto de la estatización de YPF en la economía durante su conferencia de prensa tras el fallo de la Justicia de EEUU a favor de Argentina, y dejó expuestas las contradicciones de Javier Milei: “No entiende para qué YPF es nacional, lucra con sus resultados, pero defiende los intereses extranjeros”.
Este lunes por la mañana, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, brindó una conferencia de prensa junto al ministro de Gobierno Carlos Bianco en la que se refirió al fallo de la justicia norteamericana que exime a la Argentina de pagar los 16.000 millones de dólares que reclamaba el fondo buitre Burford Capital.
La decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York ratificó la posición jurídica que el país había sostenido desde el inicio del litigio y, en particular, la del propio Kicillof, quien encabezó el proceso de expropiación del 51% de YPF en 2012 en su rol de viceministro de Economía.
Durante el fin de semana, el presidente Javier Milei intentó apropiarse del resultado judicial, al tiempo que insistió en señalar al gobernador bonaerense como responsable del fallo adverso de primera instancia dictado por la jueza Loretta Preska, pese que la decisión más reciente de los tribunales terminó dándole la razón al gobernador bonaerense.
En respuesta, Kicillof aprovechó la conferencia para poner en evidencia las de contradicciones del Ejecutivo nacional, recordando que Milei había respaldado públicamente la posición de los fondos demandantes y, al mismo tiempo, había propuesto reprivatizar YPF durante su campaña y luego en la Ley Bases.
Asimismo, el mandatario provincial defendió la estatización de la empresa, con un recorrido histórico que incluyó datos de producción, reservas y balanza comercial energética, una explicación del proceso judicial y una advertencia sobre los riesgos que plantean las políticas actuales del gobierno nacional en materia energética.
La decisión de modificar el temario del encuentro no estaba prevista. Kicillof explicó al inicio que el espacio había sido convocado originalmente para otros fines, pero que las novedades judiciales y el debate político que desencadenaron justificaban el cambio.
Al inicio de su discursó, adelantó que su intención era ir más allá de la coyuntura y abordar tres preguntas de fondo: por qué se recuperó YPF, qué resultados produjo esa decisión y cuáles son los peligros y potencialidades que enfrenta la empresa de cara al futuro.
El desastre que dejó YPF tras estar en manos de Repsol
Bajo la gestión de Repsol, señaló Kicillof, la producción de petróleo cayó prácticamente a la mitad entre 1997 y 2011, y las reservas de petróleo y gas siguieron la misma trayectoria descendente.
El grupo español utilizó los activos, los técnicos y la experiencia acumulada de YPF para expandir operaciones en otros países mientras abandonaba la exploración local. “YPF en manos de Repsol lo que generó es una caída de la producción de gas y petróleo aproximadamente a la mitad”, resumió.
Las consecuencias no se circunscribieron a la empresa: afectaron la macroeconomía del país. Argentina pasó de tener un superávit comercial energético de aproximadamente 6.000 millones de dólares a registrar un déficit de magnitud equivalente.
“Por año la gestión privatizada de Repsol le hacía perder a Argentina 12.000 millones de dólares por año, de 6.000 positivos a 6.000 negativos”, sintetizó.
El gobernador estableció una conexión explícita entre ese proceso y el presente, bajo el mandato de Javier Milei: “Hoy estamos frente a un gobierno que pretende de nuevo tanto en la hidrovía como en la propia ISA, como en las autopistas, como por supuesto en YPF, donde planteó en su ley lo mismo, que fue reprivatizar YPF. Ese era su objetivo”.
Y remarcó: “La primera enseñanza es que una privatización a favor de determinados intereses y no del país conduce, como condujo la privatización de YPF en los 90, a un desastre absoluto. Entonces, el primer aprendizaje que deberían sacar Milei y la sociedad argentina de todo esto, es que privatizar de mala manera trae peligros, riesgos realmente trágicos”.
El cómo, el por qué y los resultados de la estatización
Cabe recordar que la ley de recuperación de YPF fue sancionada con 208 votos a favor en la Cámara de Diputados, y en 2012 el Estado nacional recuperó el 51% de las acciones de la compañía y procedió a su tasación a través del Tribunal de Tasaciones de la Nación.
La indemnización a Repsol alcanzó aproximadamente 5.000 millones de dólares en títulos públicos. “Se llegó a un acuerdo amistoso con Repsol que se sintió satisfecho y de esa manera terminó todas las causas judiciales, las querellas, las protestas y los conflictos que había abierto luego de realizarse la recuperación”, explicó el gobernador.
Los resultados fueron, según detalló Kicillof, inmediatos. La tendencia de caída en la producción de petróleo y gas se revirtió, y Vaca Muerta pasó a ser el eje de la estrategia. Mientras Repsol había realizado menos de 25 perforaciones de prueba en esa formación, YPF bajo gestión estatal multiplicó por diez el ritmo de perforaciones en el primer año.
“Si se hubiera dejado a YPF privatizada seguir funcionando, íbamos a convertirnos en un país sin gas y sin petróleo, prácticamente un país que entonces se iba a ver obligado a importar hidrocarburos”, advirtió.
Y sobre quienes aún cuestionan la decisión, fue contundente: “¿Quiénes decían que había que dejarla privada? Bueno, para ellos este mensaje era un desastre. Era un desastre, una catástrofe en términos de gas, de petróleo y de dólares lo que hizo la gestión privada después de los 90″.
El largo camino del litigio en Nueva York
El conflicto judicial tuvo su origen en la quiebra del grupo Petersen, controlado por la familia Eskenazi, que poseía el 25% de las acciones de YPF. Para adquirir ese paquete, el grupo había contraído deudas con la propia Repsol y con un sindicato de bancos.
Al cambiar la política de inversiones y dividendos de la compañía tras la estatización, el grupo no pudo afrontar los pagos y cayó en quiebra, tramitada en juzgados españoles. El juez a cargo de ese proceso vendió el derecho a litigar al fondo buitre Burford Capital por 15 millones de dólares.
“Por 15 millones de dólares. Imagínense que, si el juez de la quiebra vende por 15 millones de dólares el derecho a litigar, las expectativas de ganar ese juicio eran más bien bajas o por valores muy bajos en términos relativos. 15 millones de dólares es una montaña de plata, pero comparado con los 16.000 millones de dólares que luego falla la jueza Preska, evidentemente hay una evaluación totalmente distinta“, señaló Kicillof.
En 2015, Burford se presentó ante el juzgado del distrito sur de Nueva York y argumentó que debía haberse aplicado el estatuto privado de YPF (en lugar de la ley de expropiaciones y la Constitución) al momento de la nacionalización.
La jueza Loretta Preska resolvió que el tribunal era competente para juzgar esa cuestión de derecho argentino y falló a favor de Burford, fijando una condena que con intereses llegó a los 16.000 millones de dólares.
La Cámara de Apelaciones revirtió ese fallo, reconociendo la primacía de la ley argentina sobre el estatuto privado de la compañía. Kicillof describió esa decisión como un restablecimiento del orden jurídico:
“Lo que hizo fue poner las cosas en su lugar. La ley argentina es clara con respecto a que una decisión por ley y constitucional está por encima del estatuto de una empresa privada”.
Una lección sobre intereses nacionales y soberanía
A lo largo de la conferencia, Kicillof identificó tres posiciones que se configuraron en torno a la recuperación de YPF. La primera, representada por Mauricio Macri y Javier Milei, fue la oposición directa a la estatización.
“Al igual que Milei, creen que todo debe privatizarse, todo funciona mejor bajo gestión privada”, afirmó sobre el PRO, cuyo bloque fue la excepción más notoria entre los 208 votos favorables. La segunda postura aceptó la recuperación pero la calificó como “mal hecha”. La tercera fue la defensa del interés nacional.
Sobre quienes cuestionaron la forma de la estatización, el gobernador fue directo: “Hay quienes siempre no solo están del lado de lo privado, sino del lado de los fondos, del lado de los intereses, del lado de los grupos que atentan contra la Argentina. Siempre le dan la razón a los buitres. Y esto debería ser una enseñanza”.
Frente a las declaraciones de Milei durante el fin de semana, Kicillof apuntó a la contradicción central del presidente: “Hay quienes siempre están del lado de los fondos buitres y de los intereses que atentan contra la Argentina. Eso es Javier Milei, por eso lo estrafalario de festejar un fallo en contra y festejar el fallo a favor”.
Y sumó una advertencia de carácter jurídico: “Si alguien insiste en que estuvo mal hecho, en que tenían razón los demandantes, los fondos, le está dando argumentos para apelaciones o para otros fueros a quienes estaban demandando“.
“Milei siempre le dio la razón a los buitres“, completó.
¿Para qué sirve una YPF nacional? Precios, desarrollo e industria
Kicillof dedicó un tramo central de su exposición a justificar el rol estratégico de una YPF de control estatal. Sobre el reciente aumento en el precio de las naftas, fue enfático: “¿Para qué YPF debe ser nacional? Porque es líder en la producción de combustibles”.
“Y cuando hay una guerra, por ejemplo, una turbulencia o algún tipo de volatilidad en los precios internacionales de los hidrocarburos, tenemos un instrumento muy poderoso para que eso no se descargue sobre el bolsillo golpeado como está del pueblo argentino. Para eso tenemos YPF nacional”, agregó, al tiempo que amplió:
“Lo ha hecho Italia, lo han hecho muchísimos países con respecto al aumento de los combustibles, México, sobre todo los que producen petróleo. Que mire Milei lo que están haciendo otros países, aún presidentes o líderes que admira”.
Sobre el desarrollo industrial en torno a Vaca Muerta, criticó el modelo que promueve el gobierno. “El modelo que quiere Milei es: tenemos un recurso natural, se lo entregamos a otro, todos los encadenamientos productivos vinculados con su extracción, extranjeros e importados”, dijo.
“Estamos importando material, equipos usados que se pueden producir en la Argentina”, agregó, y concluyó: “No entiende Milei para qué YPF es nacional, ve sus resultados, lucra con eso, pero defiende los intereses extranjeros y pone en riesgo los recursos”.
RIGI, privatización encubierta y los buitres
Kicillof advirtió sobre la reciente extensión del RIGI al sector de los hidrocarburos: “El propio sector lo recibió como una especie de sorpresa, de regalo sorpresa”, señaló, y alertó que los beneficios se otorgan a inversiones que ya se estaban realizando.
“Mucho cuidado, porque nosotros tenemos gas y petróleo con Vaca Muerta. Tenemos la segunda reserva mundial de gas no convencional y la cuarta de petróleo no convencional. Ese recurso tiene que ser usado en favor del desarrollo argentino“, advirtió.
Sobre la posibilidad de que los fondos demandantes insistan con nuevas apelaciones, el gobernador mencionó que antes del fallo habían trascendido negociaciones para llegar a un acuerdo de pago, con figuras vinculadas a la campaña presidencial de Milei.
“Todo eso afortunadamente terminó y esperemos, porque ahora es total responsabilidad de la administración de Milei seguir defendiendo a la Argentina como corresponde si es que aparece una nueva instancia”, afirmó.
Y cerró con una definición sobre el uso de los recursos naturales: “Tener energía nacional tiene que servir al desarrollo nacional, no usar esos recursos para mandarlos sin elaboración al exterior y venderlos en Argentina a precio internacional y a condiciones desfavorables. Son todas cosas muy nocivas”.
