Los problemas judiciales de Barry Bennett: Sobre el enlace entre Milei y Trump pesa una condena por lobby ilegal

El consultor estadounidense Barry Bennett admitió su culpabilidad ante la justicia norteamericana por realizar tareas de lobby clandestino: En Argentina actúa como nexo entre las administraciones de Trump y Milei, y tiene contratos millonarios con la SIDE.

Barry Bennett, el consultor estadounidense que se convirtió en el principal canal de comunicación entre las administraciones de Donald Trump y Javier Milei, enfrenta una condena por violaciones graves a la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA) de Estados Unidos.

El operador político, cercano a Santiago Caputo y con contratos millonarios con el Estado argentino a través de la SIDE (coordinada por Santiago Caputo), admitió su culpabilidad por realizar tareas de lobby clandestino para Qatar.

Se trata de un antecedente alarmante para quien hoy tiene un rol protagónico en la relación bilateral argentino-estadounidense, actuando como si fuera un representante oficial de Washington y participando de reuniones estratégicas con legisladores y funcionarios argentinos.

La condena: lobby ilegal para Qatar

Según reveló el sitio Ámbito en base a documentos oficiales del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Bennett firmó el 28 de diciembre de 2023 un Acuerdo de Enjuiciamiento Diferido (DPA, por sus siglas en inglés) en el que reconoció haber conspirado para falsificar, ocultar y encubrir información relevante ante las autoridades estadounidenses.

Los hechos se remontan a 2017, cuando Bennett formaba parte de la firma Avenue Strategies. En ese período, el consultor cobró 2,1 millones de dólares por trabajos no declarados que realizó para el gobierno de Qatar.

Junto con Douglas Watts, otro consultor del Partido Republicano, Bennett llevó adelante una campaña de lobby encubierta que beneficiaba a Qatar frente a sus rivales regionales, ocultando deliberadamente la conexión del gobierno catarí con estas iniciativas.

La estrategia incluyó la creación de una sociedad de responsabilidad limitada que operaba de manera clandestina. Bajo esta estructura, el equipo de Bennett ejecutó una campaña de relaciones públicas diseñada para desacreditar a uno de los principales rivales de Qatar, según el texto oficial del Departamento de Justicia citado por Ámbito.

Los fiscales del caso establecieron que Bennett utilizó un grupo de defensa conocido como Yemen Watch o Yemen Crisis Watch para poner en el centro de la agenda pública estadounidense la crisis humanitaria en Yemen.

El objetivo era generar una oleada de opinión negativa sobre los países rivales de Qatar en Estados Unidos, manipulando la opinión pública por fuera de los marcos legales establecidos.

Un artículo de The Wall Street Journal publicado el 29 de agosto de 2018 reveló que, a través de Avenue Strategies, Qatar contactó a 250 personas con capacidad de influir en la primera gestión de Trump.

El acuerdo firmado por Bennett contempla el pago de una multa de 100 mil dólares y establece un período de 18 meses durante el cual debe cumplir con ciertos términos. Si Bennett cumple con las condiciones del acuerdo, la acusación formal de dos cargos en su contra será desestimada.

Los cargos incluyen conspiración para falsificar y ocultar información relevante, así como realizar declaraciones falsas y omisiones importantes en las presentaciones ante FARA (Foreign Agents Registration Act).

En el momento en que admitió su culpabilidad, Bennett formaba parte del equipo de lobistas del alcalde de Miami, Francis Suárez, quien aspiraba a la presidencia de Estados Unidos.

Según el portal El Nuevo Herald, la efímera campaña presidencial de Suárez pagó 10 mil dólares a Bennett Strategies por consultoría estratégica en 2023, mientras que la organización “SOS America”, un Súper PAC que apoyó a Suárez, abonó directamente a Bennett 63 mil dólares por el mismo trabajo.

El historial legal de Bennett no se limita al caso de Qatar. En 2021, un juez de Maryland ordenó la congelación parcial de sus bienes para saldar una sentencia dictada en su contra.

La consultora republicana Ying Ma había demandado a Bennett y Avenue Strategies por violar un contrato al negarse a pagarle sus honorarios por captar clientes y por incumplir el compromiso de convertirla en socia de la firma. La consultora se jactó de haber conseguido reuniones para la empresa de Bennett con el gigante chino Alibaba Group y la Embajada de Vietnam.

En la acusación presentada en 2019, el abogado defensor de Ma fue más allá e indicó que “Bennett ha intentado justificar sus actividades ilícitas ante las autoridades federales, entre otras cosas, acusando falsamente a Ying Ma, una ciudadana estadounidense patriota, de ser un agente de inteligencia del gobierno comunista chino”.

Bennett en Argentina: el operador entre Trump y Milei

El rol de Bennett en Argentina se intensificó a partir de febrero de 2024, cuando la SIDE firmó un contrato con la consultora de lobby Tactic Global por pedido de Santiago Caputo. En ese momento, la firma aún no estaba registrada ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos , pero ya operaba como agente de intereses extranjeros.

El 25 de marzo, Bennett aterrizó en la Casa Rosada para reunirse con Santiago Caputo. Se habló de “cooperación económica y comercial“, pero la visita coincidía con la necesidad del gobierno de Milei de conseguir oxígeno financiero y respaldo político externo en medio del ajuste y la crisis social.

Menos de un mes después, el 14 de abril, llegó a Buenos Aires el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. En paralelo, viajó también el inversor Rob Citrone, que llegó en el avión de OCP Tech, junto a toda la comitiva de Tactic para acompañarlo en la reunión con el presidente Milei.

Discovery Capital, el fondo de Citrone, no es solo un inversor importante para la Argentina, sino también un cliente importante de la consultora de Bennett. El 4 de junio, Bennett regresó al país para avanzar en los detalles de las negociaciones. Unos días después, el 11 de junio, una foto lo mostró junto a Scatturice y Trump.

El 28 de julio, ambos operadores celebraron el anuncio de un acuerdo para el Visa Waiver, el programa que exime de visado a los ciudadanos de países aliados de Estados Unidos. Un día después, Bennett lo celebró en su cuenta de X: “Pasar a viajar sin visa con Argentina es una gran declaración de amistad entre nuestros países. ¡Milei va por otro gran triunfo!”.

Sin embargo, el 1° de agosto, el gobierno norteamericano impuso aranceles del 10 por ciento a las exportaciones argentinas, y aunque dejó abierta la negociación para exceptuar un centenar de productos, no mostró señales de darle trato especial al país sudamericano.

El 8 de octubre, Bennett encabezó una reunión clave en las oficinas de OCP Tech de Puerto Madero. Participaron los diputados Miguel Ángel Pichetto, Cristian Ritondo y Rodrigo De Loredo. En esa conversación, Bennett hablaba como si fuera un representante del gobierno de Estados Unidos y sostenía que la administración de Trump estaba dispuesta a acompañar a Javier Milei.

“Bennett nos transmitió que Estados Unidos quiere acompañar a la Argentina en dos etapas: primero, evitar una crisis, y después impulsar inversiones de empresas norteamericanas. También manifestó su preocupación por la insustentabilidad política del Gobierno, porque si no logra alianzas internas sólidas, las ayudas externas pierden sentido”, declaró De Loredo según citó Ámbito.

Santiago Caputo escuchaba atento mientras se movía con total comodidad en las oficinas. También participaba Soledad Cedro, ex periodista de Infobae que hoy oficia de CEO de CPAC Argentina, una organización política conservadora de Estados Unidos.

Y, tal vez, la persona más relevante de la reunión: Matthew Dell Orfano, directivo del fondo Discovery Capital, que tiene invertido gran parte de su capital destinado para América Latina en la Argentina.

El 16 de septiembre, Bennett reapareció en la CPAC de Paraguay, donde compartió escenario con referentes libertarios de la región y operadores del entorno de Milei. El encuentro fue crucial porque el presidente argentino venía de un fuerte golpe electoral, y allí Bennett se comprometió a conseguir una reunión con Trump.

Cuatro días después, el 20 de septiembre, la Presidencia argentina anunció que la reunión con Trump se concretaría el 23 de septiembre en Nueva York, durante la Asamblea General de la ONU. Cuando se produjo el encuentro.

El lobbista escribió en su cuenta de X: “Mal día para el socialismo argentino que se esforzó por desplomar la moneda. La libertad es a largo plazo. ¡Gracias, presidente Trump!”, como ya es habitual, confundiendo los lineamientos políticos de la oposición en el país.

En octubre, el intercambio se aceleró. El 7 de ese mes, Bennett arribó al país en el avión de Scatturice, el mismo jet que había quedado envuelto en la polémica por el viaje de su socia Laura Arrieta, quien entró al país sin que se revisara su equipaje. Esta vez el avión Bombardier Global 5000 tenía una novedad: había cambiado su matrícula de N18RU a N100LA.

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